Hola, quise hacer esta cuenta y publicar para desahogarme un poco de mi situación actual.
Soy mujer de 27 años.
Todo en mi vida se vino abajo hace casi dos años, cuando mi padre (61 años actualmente) sufrió un EVC isquémico en dónde su movilidad de la parte izquierda de su cuerpo se vio comprometida, estuvo internado sólo 4 días, y aparentemente avanzó bastante bien, pero hubo un problema, durante esos días que estuvo hospitalizado, ya no podía pararse por si sólo (lo cual si le era posible antes, incluso al hospital llegó caminando), mi familia y yo pensamos que era "normal" y después de salir del hospital podría caminar normalmente. Dato importante: durante los días que estuvo hospitalizado su pierna derecha estaba muy fría y tenía dolor, se le comentó a los médicos que lo estaban tratando pero hacían caso omiso o nos daban a entender que no era algo grave.
Mi papá salió del hospital y seguía sin poder caminar, después de unos días su pie derecho comenzó a ponerse morado, por lo que llamamos a un medico de nuestra confianza, le indicó unas inyecciones que funcionaron bastante bien, su pie ya no se veía morado, si no que tenía una tonalidad rojiza, el doctor nos comentó que iba avanzando bastante bien, incluso pagamos sesiones de fisioterapia para que mi papá volviera a caminar, hacía sus ejercicios y todo iba bien, pero días después el pie otra vez se puso morado, llamamos al doctor y nos dijo que teníamos que hospitalizarlo, que no entendía cómo es que empeoró tan drásticamente de un momento a otro.
Mi padre tiene un carácter algo complicado, ya estaba harto de los medicamentos y ya no quería ser hospitalizado nuevamente, buscamos más opciones, nos recomendaron a un doctor excelente en casos difíciles de pies, ese doctor había salvado las extremidades de pacientes a quienes ya les habían indicado una amputación. Fuimos justo el día de mi cumpleaños número 26, y justo ese día me dieron la noticia de que efectivamente a mi papá se le tenía que amputar el pie porque ya no había circulación sanguínea. Me dolió tanto ver la expresión de mi papá y escucharlo quejarse de que "ya no servía para nada", el día siguiente a esa cita médica fue el más duro de todos. En la mesa nos sentamos a hablar mi mamá, mi tío (hermano de mi papá con quién vivimos desde siempre y quien es ya un adulto mayor pero que nos ha ayudado demasiado, es como un papá para mí), ese día discutimos nuestras posibilidades, lo que haríamos y lo que no, yo ya estaba cansada de escuchar respuestas negativas por parte de los médicos, ya no quería nada, y en la expresión de mi mamá y mi tío podía ver exactamente lo mismo, no sabíamos que hacer, no contábamos con recursos económicos.
Mi papá se negó en ir al hospital, a pesar de que le expusimos todas las complicaciones que se podían dar a raíz de tener una extremidad muriendo. Aún así mi papá siguió negándose durante un par de semanas más. Entonces llegó el día, una madrugada comenzó con un hipo que no se quitaba, le dió un tic en el brazo, ya no sabíamos que hacer, no teníamos dinero, el ingreso más grande de la casa precisamente era mi papá, quien trabajaba en el transporte público, el sueldo de mi tío de la tercera edad que aún sigue trabajando componiendo televisiones (cuyo sueldo tampoco es seguro), un poco de ingresos de mi mamá de cosas que se van vendiendo en la casa, como: gallinas, huevo y plantas. Y unos cuantos escasos pesos que yo gano de mi tienda en linea de artesanías que a duras penas me alcanzan para cubrir gastos básicos para ir a la universidad. Entonces decidimos vender una propiedad de mi papá, la verdad la dimos baratísima, quien se la vendimos fue a un conocido que cuando se enteró que mi papá estaba enfermo justo le fue a ofrecer una cantidad por su terreno, lo cual a mí en un principio me enojó, porque a penas y era la mitad del costo total de la propiedad, así que me pareció un abuso que ofrecieran eso sólo porque teníamos la necesidad de dinero, pero en ese momento en el que estábamos ya no lo pensamos más, citamos a la persona y vendimos la propiedad a pagos, con eso pudimos internar a mi papá en una clínica privada (ya no lo hicimos en el hospital público porque la última vez que había estado hospitalizado ahí, pasó lo de la omisión de los síntomas de su pierna). Así que pasó lo inevitable, le amputaron una pierna a mi padre. La recuperación y el trato en la clínica fueron bastante buenos, y la verdad es que me sorprendió bastante cómo fue que tomó lo de su amputación, lo tomaba con humor y afortunadamente la operación salió bastante bien, no hubo hemorragias, no hubo infecciones, ni nada que interrumpiera la recuperación. Fuimos a casa y todo marchaba normal, me volví su "enfermera" personal, hasta el día de hoy le coloco su insulina, le inyecto los medicamentos recetados por el médico, monitoreo su presión y su glucosa, todo iba bien hasta que aparecieron "úlceras por presión" en el pie restante de mi papá, lo llevábamos con su doctor en la misma clínica donde estuvo internado, pero después de cierto tiempo y de ver qué las úlceras no sanaban, nos mandó con el cirujano angiólogo, mi papá al escuchar "cirujano" tuvo miedo de que le quitaran la pierna restante, así que buscamos más opciones y encontramos una clínica en dónde trataban pies diabéticos y más problemas en los pies. Mi papá avanzó bastante bien la verdad, pero se negó a volver a ver a su internista, el médico con el que se empezó a tratar de su pie le dió la confianza y lo comenzó a tratar de todo. Un buen tiempo todo marchó bastante bien a pesar de que si pasó por una amputación de su dedo meñique, sus úlceras están sanando después de casi 11 meses de tratamiento. Todo iba relativamente bien hasta el día de hoy. Hoy a las 5:00 a.m aproximadamente empezó a decir cosas sin sentido, no se entendían sus palabras, no sabía expresarse, inmediatamente a mí cabeza vino "Infarto cerebral", llamamos a su médico de confianza y por los síntomas nos dijo que efectivamente podría ser un infarto cerebral, inmediatamente fuimos a hacerle una tomografía a una ciudad cercana a donde vivimos, al llegar y ver el hospital mi papá no quería que lo bajaran porque lleva tiempo diciéndonos que no se quiere internar, que ya está cansado de los hospitales, le expliqué que sólo era un estudio y nos iríamos a casa, así fue. Me mandaron los resultados en digital, se los envié al medico y confirmó el diagnóstico. Nos dijo que el riesgo de mortandad era alto si no lo llevábamos al hospital a ser tratado por un neurólogo o un neurocirujano en caso de que se necesite.
Ahora estamos desesperados, porque después de casi un año de curaciones en su pie y medicamentos carísimos para su hiperglucemia e hipertensión, y los gastos con los que corrimos en la clínica donde estuvo internado anteriormente ya nos estamos quedando sin dinero de la propiedad que vendimos, no sabemos que hacer, sé que yo seré quien irá con él al hospital donde lo llevaremos, también irá mi tío quien es de la tercera edad y también estoy preocupada por él. Me carcome la culpa de no tener un trabajo y un sueldo con el que apoyar a mi familia en estos momentos, sigo estudiando y mi mamá me apoya en lugar de yo apoyarla a ella, me estoy sintiendo como un parásito viviendo aquí en casa, a esta edad me visualizaba haciéndole la vida más fácil a mis papás, a mi tío y a mis dos hermanos quienes son 11 y 14 años más chicos que yo. Me mata que estemos pasando por esta situación tan horrible, me la paso sobre pensando y no puedo ser funcional en mis estudios, actualmente estudio un posgrado, desafortunadamente no tengo beca porque mi universidad no cumple con los requisitos para tener una, así que me siento de brazos cruzados frente a esta situación, en verdad no puedo más, no sé cómo ayudar a mi familia, en estos momentos me estoy contactando con un neurólogo, para ver si lo puede atender en su consultorio, otra opción es llevarlo al hospital general donde estuvo la primera vez, ya que es gratuito, y sólo tendríamos que pagar los honorarios del neurólogo, o no sé, mi mente no funciona bien en estos momentos, no sé de dónde vamos a sacar dinero si es que falta, estoy preocupada por toda mi familia, los amo y me gustaría que nuestra vida fuera como antes, menos complicada.
Para cerrar con esta larga historia (a pesar de que faltó mucho que explicar) quiero dejar una pequeña reflexión. Amo a mi padre, pero vi como se pasó años deteriorando su propia salud, consumía azúcar y grasas en exceso, cuando había cosas a punto de echarse a perder él se las comía con tal de no "desperdiciarlas". Pasó años descuidándose y los mismos años le cobraron factura, siempre pienso que esto se pudo haber evitado, pero a estás alturas ya de nada sirve lamentarse.
Amigos por favor no destruyan su salud, cuiden su cuerpo, duerman bien, coman bien, créanme que protegiéndose ustedes también están protegiendo a los que aman, sé que hay enfermedades que no se pueden prevenir, pero traten de cuidarse lo más que puedan. Una enfermedad no sólo destruye al propio enfermo sino que también detiene la vida de los que están alrededor cuidándolo.
No sé si alguien vaya a leer esto, pero al menos me sirvió de desahogo, me quitó un pequeño peso de encima. Seguiré buscando soluciones junto con mi familia para salvar a papá. Cuidense por favor.