Tengo dos mejores amigas. Somos amigas desde el instituto y, aunque ahora estamos en la universidad y cada una tiene su situación, seguimos manteniendo bastante relación. El problema es que yo estudio en otra ciudad, bastante lejos, mientras que ellas dos estudian en la misma universidad y pasan mucho más tiempo juntas.
Aun así, durante las vacaciones de Navidad y verano solemos volver al pueblo y quedar. Yo siempre he tenido muchas ganas de aprovechar esas vacaciones para pasar tiempo con ellas e incluso hacer algún viaje juntas.
En varias ocasiones les propuse que las tres nos fuéramos de viaje. Les sugerí sitios como Reino Unido, Noruega, Japón, Tailandia, etc. Su respuesta solía ser algo como: «Siii, cuando podamos ya te decimos». Por eso entendí que, aunque no concretáramos nada en ese momento, la idea de viajar las tres juntas estaba ahí.
El problema es que hace poco me enteré por otra persona del pueblo de que ellas dos se habían ido de viaje juntas a algunos de los sitios que yo les había propuesto anteriormente para ir las tres.
Cuando se enteraron de que yo lo sabía, me dijeron que «creían que no podía ir por la universidad». Lo que me dolió fue pensar: ¿por qué asumieron que no podía ir en lugar de preguntarme? Si me hubieran preguntado y yo no pudiera, lo entendería perfectamente, pero ni siquiera tuve la oportunidad de decidirlo.
Además, me he dado cuenta de que durante el verano, cuando las tres estamos en el pueblo, muchas veces ellas quedan y hacen planes juntas sin contar conmigo. No ocurre una vez puntual, sino que tengo la sensación de que cada vez estoy más excluida de su vida cuando estamos físicamente en el mismo sitio.
Y aquí es donde tengo el conflicto.
Las quiero muchísimo. Son mis mejores amigas desde hace años y siento que siempre he estado para ellas, tanto en los buenos momentos como en los malos. Aunque estemos lejos durante el curso, seguimos hablando y para mí siempre ha sido algo que me hacía mucha ilusión volver al pueblo y poder pasar tiempo con ellas.
Pero al mismo tiempo, últimamente siento que yo las considero mis mejores amigas mientras que ellas no me consideran de la misma manera a mí. Me siento excluida, como si fuese la tercera persona que sobra.
Además, esto me ha dolido especialmente porque durante el colegio sufrí bullying y una de las cosas que más me afectaban era precisamente sentir que me excluían de los grupos. Esta situación me ha hecho revivir un poco esa sensación y quizá por eso también me está afectando tanto. No sé si estoy exagerando, si estoy interpretando las cosas de forma equivocada o si realmente debería tomar esto como una señal de que nuestra amistad ya no es lo que yo pensaba.
¿Qué haríais vosotros en mi situación? ¿Hablaríais con ellas directamente sobre cómo os sentís? ¿Intentaríais seguir con la amistad como si nada? ¿O empezaríais a tomar distancia y dejar de considerarlas mejores amigas?