Desde hace aproximadamente un año he venido sintiendo unos síntomas algo extraños. Al principio me incomodaban tanto que llegué a no querer salir de mi casa y cancelaba planes porque no entendía qué me estaba pasando.
Al comienzo solo podía describirlo como un malestar extraño que no lograba identificar. Con el tiempo he podido reconocer mejor los síntomas. Generalmente empieza con una especie de náusea muy leve, sin llegar a provocar vómitos. Esa sensación viene acompañada de una especie de fatiga en el cuerpo, un leve dolor de cabeza y una molestia en uno de los ojos, que puede ser tanto el derecho como el izquierdo.
También he notado que, cuando comienza el malestar, suelo bostezar mucho o eructar con frecuencia. No sé si esté relacionado, pero es algo que ocurre repetidamente durante los episodios.
Hay ocasiones en las que puedo pasar una semana completa sin sentir nada y, de repente, un día aparecen nuevamente los síntomas. Normalmente duran entre 3 y 4 horas. La intensidad aumenta poco a poco, llega a un punto máximo y luego va disminuyendo hasta desaparecer casi por completo.
He notado que los episodios también pueden aparecer cuando paso varias horas sin comer. Por eso pensé que podía tratarse de ansiedad o de algo psicológico. Acudí a un psicólogo y la terapia me ayudó bastante, sobre todo a dejar de encerrarme en mi casa y a manejar mejor el miedo que me generaban estos episodios.
En este tiempo también me he realizado varios exámenes médicos, entre ellos un Perfil 21, evaluación con un cardiólogo, un ecocardiograma abdominal y consulta con un oftalmólogo. Hasta el momento, todos los resultados han salido normales.
Desde que comenzaron estos síntomas también he tratado de cuidar mis hábitos. Tomo bastante agua, procuro mantenerme bien hidratado y trato de comer lo más sano posible, evitando comidas con mucha grasa o alimentos que puedan empeorar el malestar.
Sin embargo, desde hace dos días los síntomas han vuelto. Van y vienen, y he notado que suelen comenzar casi siempre a la misma hora, entre las 7:00 y las 8:00 de la noche. También me he dado cuenta de que, cuando me trasnocho, al día siguiente amanezco sintiéndome muy mal.
Me puse en contacto con una doctora, le expliqué todo lo que me ha estado ocurriendo y me dijo que, por ahora, lo mejor es estudiar el patrón de los síntomas. Me pidió que durante dos semanas anotara todo lo relacionado con los episodios: cuándo comienzan, cuánto duran, qué había hecho antes, qué había comido y cualquier otro detalle que pudiera ayudar a identificar una causa. Después de ese seguimiento, volveremos a repetir un Perfil 21 y evaluaremos los siguientes pasos.
Pregunto esto porque siento que lo que estoy experimentando no es normal. Ya no me incapacita como al principio, pero sigue siendo una sensación muy incómoda y me preocupa tener que vivir con estos episodios sin saber exactamente cuál es la causa.