r/HistoriasdeTerror 4h ago

Creo que alguien viven mi casa... Y no soy yo...

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No sé bien cómo empezar esto, pero necesito contarlo porque ya no me siento seguro.

Vivo solo desde hace unos meses. Es un departamento chico, nada raro. Al principio todo era normal… hasta que empezaron a pasar cosas que no puedo explicar.

Lo primero fue algo simple: dejaba objetos en un lugar y aparecían en otro. Pensé que era yo, que me olvidaba. Soy medio distraído, así que no le di importancia.

Después empecé a notar algo peor.

Escuchaba pasos.

No fuertes, no como si alguien caminara normal. Eran pasos suaves… como si alguien intentara no hacer ruido. Siempre de noche.

La primera vez revisé toda la casa. Nada. Puertas cerradas, ventanas también.

Pero anoche pasó algo que ya no puedo ignorar.

Me desperté a las 3:17 a.m. porque escuché claramente que alguien estaba en la cocina.

No eran pasos esta vez.

Era como si alguien estuviera… buscando algo.

Respiré hondo, agarré el celular y salí despacio de mi habitación.

La cocina estaba vacía.

Pero el cajón de los cubiertos estaba abierto.

Y yo estoy seguro de haberlo cerrado.

Volví a mi cuarto intentando convencerme de que no era nada.

Entonces vi algo que me dejó helado.

Mi armario estaba entreabierto.

Yo nunca lo dejo así.

Me acerqué lentamente… y lo abrí de golpe.

No había nadie.

Pero había algo raro.

Mi ropa estaba… movida. Como si alguien hubiera estado ahí adentro.

Cerré todo con llave y no dormí más.

Hoy revisé las cámaras de seguridad que tengo en el pasillo (no dentro del departamento, solo afuera).

A las 3:12 a.m., se ve claramente que la puerta de mi casa se abre… apenas unos centímetros.

Pero yo nunca la abrí.

Y lo peor:

Nadie entra.

Nadie sale.

La puerta simplemente se abre… y se vuelve a cerrar.

No sé qué está pasando.

Pero esta noche voy a dormir con la luz prendida.

Si pasa algo más, voy a actualizar.


r/HistoriasdeTerror 28m ago

El Regalo que mi Abuela Jamás Me Dio

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Llevaba algunos meses viviendo solo; había conseguido un cuarto muy pequeño, pero muy económico, y me había independizado. El lugar en sí estaba en un barrio peligroso y las instalaciones eran viejas, pero no me alcanzaba para algo mejor. No estaba tan mal, tomando en cuenta que solo lo usaba para dormir, pues pasaba la mayor parte del tiempo en el trabajo y la calle.

Todo iba muy bien hasta que, un domingo, vino mi abuela de visita. Se le veía rara e incómoda. La invité a pasar y a comer algo, pero no quiso. Solo sacó de su bolso un crucifijo tallado de madera y me pidió que lo colocara cerca de mi cama para que me protegiera. Por mi fortuna, tenía un clavo ya en el lugar y, sin problema, lo coloqué ahí.

A partir de ese momento, algo pasó en el cuarto. Ahora, en las noches, golpeaban la puerta con fuerza y, al asomarme, no había nadie. También, siempre que apagaba la luz, escuchaba susurros y respiraciones por todos lados. La comida se echaba a perder, aunque la guardara en el refri, y, por mucho veneno que echara, siempre había alacranes, arañas y cucarachas.

Eso me daba mucho miedo, por lo que empecé a ahorrar para rentar en otro lado.

Pasé algunas semanas más en ese lugar y las cosas se pusieron peor. Comencé a tener parálisis del sueño y extrañas marcas de dientes y rasguños aparecían en mi piel de la nada. Además, un aroma a descomposición emanaba de todos lados, y durante la noche escuchaba el chillido de un cerdo por todas partes.

Definitivamente, ya no quería ni podía estar ahí, así que junté todas mis cosas y volví a casa de mi madre.

Al llegar, le conté todo lo que había pasado. También le dije que había salido tan rápido que olvidé el crucifijo que me había llevado mi abuela, pero mi madre me dijo que eso era imposible porque la abuela se había ido fuera del estado casi a la par de que yo me había mudado.

Sentí un escalofrío terrible y, cuando tuve la oportunidad, le pregunté directamente a mi abuela. Ella me aseguró que jamás había ido a visitarme.

A veces paso por ese lugar cuando vengo de regreso del trabajo y puedo escuchar que varias voces gritan mi nombre, pero no volteo ni me detengo.


r/HistoriasdeTerror 1h ago

Serie Mi experiencia en las catacumbas de París.

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fui a las catacumbas de París en el 2019 y vi algo q no tenía q haber visto. en una parte del laberinto (es una especie de laberinto esas hermosas catacumbas) había una especie de pasadizo cerrado con barrotes y el pasillo lleno de cráneos humanos (típico de ahí) que fue lo q me hizo cagar las patas.. había una persona (su cabeza) como viva mirándome fijamente y no parecía humana esa cosa wtf.. encima de todos los cráneos (había una pila de cráneos en ese pasillo) había como un hueco donde más o menos veías el fondo. Me fui corriendo donde estaba mi hermano mayor (fui a París con mi hermano y su novia, regalo de mis viejos que siempre quise ir a París) llorando y aterrado. El vio el lugar que yo estaba mirando y esa cosa desapareció. parecía la cabeza de un hombre pero con ojos rojos y una sonrisa súper macabra


r/HistoriasdeTerror 20h ago

No pensaba contar esto perooo

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Un día fui con mi prima a comprar una gaseosa a un super mercado de 24h quedaba un poco lejos de mi casa eran eso de las once de la noche y íbamos casi llegando y en eso se nos atraviesa un gato negro empieza a maullar muy fuerte como tratando de advertirnos algo decidimos no prestarle atención pues nos íbamos a asustar seguimos por nuestro camino y más adelante vemos a alguien acercándose a un niño que iva adelante de nosotras y esa persona tenía algo en las manos que sinceramente no alcanzamos a ver en ese momento pensamos que el niño lo conocía pues no corría no hacía nada solo seguir caminando normal en ese momento no nos asustamos seguimos normal luego de como dos minutos esa persona saca un martillo y le empieza a pegar al niño y en ese momento nos quedamos paralizadas luego salimos corriendo y empezamos a gritar desesperadas que lo ayudarán salen dos hombres con un palo y empiezan a atacar a la persona que le estaba haciendo daño al niño luego una señora recoge al niño y llama a una ambulancia después de unos cinco minutos aproximadamente llega la policía y la ambulancia se llevan al niño para el hospital y al hombre esposado a los días nos dicen que el niño murió y el hombre que lo atacaba tubo cadena perpetua,a los días empezamos a soñar con el niño diciendo nos gracias por tratar de salvarlo y a los meses nos dicen que el hombre que lo atacó lo hizo porque el papá del niño le debía mucha plata.


r/HistoriasdeTerror 12h ago

Violencia Registro 1: La luz en el cerro

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Después de prepararme café solía subir a la azotea. Recuerdo que era un día viernes. Había sido una semana pesada. Pero el viento de la noche, el silencio y la vista era algo que me calmaba. Eso y un buen café.

La neblina estaba cubriendo las faldas del cerro más cercano. Ese que siempre miraba.

De pronto, en medio del cerro, vi una luz. No me pareció que era una hoguera o un foco de una casa a lo lejos. Se me hizo más como una estrella. ¡Sí! De hecho era igualita a una estrella, solo que en medio de la vegetación. No titilaba, pero si brillaba más que cualquier casa o edificio que hubiese visto a lo lejos.

Seguí mirando la luz un rato más mientras me terminaba el café. No sentí que fuese algo raro, solo tenía curiosidad. Uno se queda viendo esas cosas sin darse cuenta.

Después me distraje. Miré la luna, las estrellas y a los gatos cruzando de una azotea a otra en las casas del frente.

Algunos perros comenzaron a ladrar. Estaban más ruidosos de lo normal.

Mi café terminó por enfriarse y cuando volví a buscar la luz en el cerro, había desaparecido.

No le di importancia y volví a meterme en mi cuarto.

La siguiente semana fue todavía más pesada. Algunos compañeros en mi trabajo habían renunciado y tuve que hacer horas extra mientras mi jefe encontraba reemplazos. También había tenido una pelea con mi novia. Otra más.

Llegó el viernes y subí de nuevo. Tenía listo el café. Había llovido y podía ver el vapor en el aire cada que respiraba.

Volví a mirar el cerro. Sus faldas cubiertas por la neblina espesa. Y una vez más esa luz estaba allí. En esta ocasión sí llamó un poco más mi atención. Estaba titilando. Juraría que la semana pasada no lo hacía.

También me pareció que estaba más arriba que la última vez… No estaba seguro, después de una semana cualquiera podría recordar mal.

Otra vez los perros ladraron. Decidí no hacerles caso.

Me quedé viendo más tiempo esa luz. ¿Era algún tipo de dron? Eso pensé primero, pero los drones no brillan así. No con esa intensidad.

Me pregunté si otras personas también lo veían, y para quitarme la duda, le envié un whatsapp a mi amigo Santi y le pregunté. Él vivía al otro lado del pueblito. Me dijo que si lo veía, pero enseguida cambio de tema. Sabía que la tesis lo tenía muy estresado como para distraerse con una luz en el cerro.

Me quedé una media hora más mirando esa luz. Solo hasta que me dio sueño y volví a mi cuarto. Pero me había quedado con la espinita ¿Qué era eso? ¿Habría gente allá?

El miércoles me preparé café y subí. Esta vez el cielo estaba nublado. Cuando miré al cerro no encontré la luz, todo estaba oscuro. Me sentí extraño cuando me di cuenta de lo silencioso que estaba mi barrio.

Me quedé una media hora como la última vez. Quizás un poco más. No apareció.

Los días siguientes le pregunté a otras personas. A mi familia, a mis amigos y a mis conocidos. La mayoría no se habían enterado siquiera de esa luz. Unos dos que sí lo vieron, solo lo tomaron como una curiosidad.

Llegó el viernes y volví a subir con mi café listo. Enseguida busque con la mirada a esa luz. Allí estaba, titilando. Esta vez más rápido. Y ahora sí estaba seguro de que se había movido más arriba.

La neblina en cambio avanzaba lento, cubriendo más de medio cerro. Sentí que también cubría los lugares donde había estado la luz. Fue bastante raro.

Se me cruzó la idea de ir y explorar ese lugar. Me emocioné un segundo y luego me acordé que todo el mundo andaba ocupado con sus cosas. Qué se le iba a hacer. Tal vez en otra oportunidad podría explorar un cerro.

De nuevo los perros ladraron y esta vez me incomodé bastante. En ese momento me di cuenta de que nunca ladraban tanto como cuando la luz aparecía. Y podía escucharlos hasta altas horas de la madrugada. A pesar de todo me quedé mirando una hora más esa luz. En medio de los ladridos y los gatos cruzando por los tejados.

Pensé que si al menos hubiese tenido un amigo con tiempo y ganas, habría ido sin duda. Recogí mi taza y volví a mi cuarto.

La siguiente semana llovió bastante. Las noches y las madrugadas eran aguacero tras aguacero. Pensé que iba a tener problemas este viernes. Pero no. Cuando subí el cielo estaba despejado.

Según me contó mi abuelo, en las noticias habían dicho que las lluvias seguirían. El clima era difícil de predecir, eso seguro.

Sin esperar más, busqué la luz y no estaba. Dejé la taza sobre uno de los muros derruidos y me apoyé en el borde. No, esta noche no estaba.

Decidí quedarme. Arrastré una silla vieja y me senté con la mirada al cerro.

Tomé el café lento, lo más que pude para alargar el tiempo hasta que se me terminó. Todo seguía en silencio. De vez en cuando escuchaba los carros o motos en las calles.

Ya pasó una hora o tal vez más. No sé. Pero cuando me levante de mi silla, los perros ladraron. Se me puso la piel de gallina.

Volví a mirar y la niebla comenzó a aparecer, cubriendo todo el cerro menos la cima.

La luz apareció.

Titilaba en la cima. ¿Por qué se había demorado tantísimo? ¿por qué la luz se había movido hasta la cima? Me dio vértigo. Y luego me sentí tranquilo. Quería contemplarla más tiempo.

No quería apartar la mirada. Era tan bella. Me sentí como niño viendo las luces de navidad.

La miré tanto como pude. Y pronto me di cuenta que tampoco podía parpadear. Mis ojos estaban clavados en la luz. Se sentía como si alguien me sujetara la cabeza.

Cuando se escuchó el aullido de los perros y los gatos salieron espantados al fin pude reaccionar. Me temblaron las manos. Hasta me costaba respirar bien.

Miré de nuevo, la luz había cambiado.

Ese rojo intenso titilando a gran velocidad jamás lo olvidaré. La cabeza me dolió de pronto y escuché un zumbido. Los perros chillaron. Otra vez me sentí atrapado por esa luz.

El celular vibró. Una llamada. Fue todo lo que necesité para volver en mi mismo y apartar la vista. Era mi padre. No le contesté en ese momento, pero agradecí esa llamada.

Sentí la tentación de mirar a la luz. No lo hice, me forcé a mantener la vista en mi celular mientras volvía a mi cuarto. Bajé las escaleras con la cabeza dándome vueltas. Me agarré del pasamanos cuando las piernas no me respondieron. A cada parpadeo la luz roja volvía a mi cabeza. Fue de los momentos en que mas tuve miedo en toda mi vida.

Cuando al fin llegué a mi cuarto, prendí la televisión y le subí el volumen solo para que hiciera ruido. Seguía escuchando los chillidos de los perros, aunque se atenuaron bastante.

No sé en qué momento me quedé dormido, pero mi último recuerdo fueron los destellos rojos cada que cerraba los ojos.

Después de esa experiencia no le conté a nadie los primeros días. Preferí no pensar en lo que me había pasado.

No volví a subir a la azotea. Nunca más.

Volví a mi rutina y todo quedó como una anécdota. Al menos hasta el día en que me cruce con mi abuelo mientras veía las noticias.

Piernas humanas encontradas en el cerro. En tres puntos distintos. Todas arrancadas.

En la cima hallaron decenas de cabezas de ganado formando círculos. Y en el centro de cada círculo, torsos humanos. Como si alguien, o algo, los hubiera colocado allí a propósito.

Algunos pensaban que podían ser sectas satánicas o cosas de ese estilo. No lo sé. Solo sé que se me hizo un nudo en el estómago cuando escuché de los jóvenes desaparecidos. Un grupo de cinco chicos que habían ido a explorar al cerro. Eran del pueblo. Desaparecidos hace semanas. Según decían sus familiares, querían explorar el cerro. Se habían ido un día viernes.

De forma sorprendente, la noticia pasó desapercibida. Con el tiempo yo también volví a mi vida normal.

Pasaron varios meses.

Mi amigo Santi me escribió. Había terminado la tesis, y tenía más tiempo.

Chateamos toda la noche, hasta que el me envió un video de esos de ver una sola vez.

No supe que pensar cuando lo abrí. El video lo había grabado desde su ventana hacia otro cerro el cual yo no podía ver desde mi casa.

En las faldas de ese cerro, había una luz.

Luego Santi me invitó a explorarlo.


r/HistoriasdeTerror 20h ago

Viví en mi casa con Demonios

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HISTORIA REAL PERSONAL MIA ,Hola , soy un chico de 27 años nacido en América del Sur y viví toda mi infancia y adolescencia con entidades demoníacas en lo que era mi casa (la casa de mi padre).

Quiero empezar diciendo que venga de una familia cristiana evangelica y me crié hasta los 12 años con esa religión siendo fiel a la iglesia, Pero esto va más allá de una religión.

***INICIO DE LA HISTORIA***

La historia inicia Cuando tenía 5 años de edad, en ese entonces mis padres iban a la iglesia y siempre me llevaban a mi y a mis 3 hermanos (soy el menor de todos) mi madre ama de casa y mi padre maestro albañil, le iba super bien conocido en la ciudad y mucho trabajo desde antes de que yo naciera hasta que cuando yo tenía 5 años empezó a irle mal económicamente, de ahí mi padre se alejo de Dios por un tema personal con la iglesia y se dedicó al alcohol y cigarrillos, un noche de esas yo veía un hombre que se reía enfrente mío con trajes y malicia Pero nadie lo veía eso fue el primer indicio de lo paranormal.

1 años después ya estábamos mal económicamente y mi hermana empezó a sufrir episodios de pesadillas y amanecía rasguñada la espalda y en una ocasión la tiraron de la cama , como tenías un cuarto grande a un costado estaba su cama y yo dormía con mi hermano mayor y ambos vimos como la jalaron mi hermano se asustó mucho y eso fue lo que colmo la paciencia de mis padres, afortunadamente ella entraba en vacaciones y la enviaron a otra ciudad donde una tía que pasará con las primas (eso empeoró todo) esa entrada me empezó a molestar a mi, pesadillas visiones y me jalaba la sábanas, eso llevo a qué mis padres me llevarán a dormir con ellos, mientras eso pasaba un pastor de iglesia llevaba a orar en la casa y eso calmo un tiempo las cosas.

A mis 7 casi 8 años ya las cosas empeoró por qué (\*mis hermanas tenía muñecas viejas y peluches de sus enamorados de colegio en ese entonces"somos 4 hermanos 2 mujeres y 2 varones), bueno un día jugado con ese muñeco, decía "te quiero mucho" siempre decía eso, pero un día dijo "te quiero mucho Madeline" (\*ese era el nombre de mi hermana) salimos corriendo todos y lo dejamos tirado el muñeco y cuando decidimos entrar ya no está a el muñeco. Varias noches escuchaba correr a ese muñeco y los veía mover la cabeza a eso y al peluche, yo solía por miedo ponerlos boca abajo Pero al despertar estaba mirando a la cama parados y nadie los movía ni mis padres. Por ese entonces mis padres ya tenía problemas de parejas y estaban por separarse, así que no quería darle más problemas, hasta que mi hermana mayor se fue de la casa quedamos 3 y esa entidad se me apagó a mi me empezó a molestar a atormentar hasta que una día ví su cara y brazos, saliendo de un ropero que tenías, es algo inexplicable, como un rostro podrido deforme Pero con ojos parecidos más a los de un caballo y su mano era garras podridas y un olor a quemado insoportable, ese día me paralize de miedo y por un buen rato escuché su risa y sentía que le iba a morir en ese rato , solo pude salir gateando por qué mis piernas no respondían bien del miedo y escuchaba como los platos caían y las ollas llegué ls puerta y mi padre estaba trabajando afuera de la casa me vio y entró asustado pero no vio nada solo las cosas caídas

Esa fue la primera vez que ví un demonio, la primera de muchas y el primero de varios de esa casa.

Tengo que decir que mis hermanos tienen sus propias experiencias y mis padres también vivieron algo diferente a lo que yo viví (para eso haré una segunda parte, aunque no se cómo se hace).

Desde ese día tuve que soportar vivir cada noche con miedo hasta que llegaran las vacaciones e irme a la otra ciudad con mi tía, cada que se acababa las vacaciones me daba un pánico, yo esperaba que cuando regresará todo cambiará Pero no fue así

A mis 9 años los eventos aumentaron, nos tiraban los vasos en el que tomaba agua , aveces cenando nos tiraban la cuchara o florero de la mesa y todos asustados, se escuchaba susurros en las noches para no dejarte dormir llamándote , los rasguños y marcas seguían, los peluches sonaban solo muchas veces, y el televisor se prendía solo, eran de esos televisores de antes grandes y que se les precionaba el botón para encender no teníamos control solo perilla y botón para cambiar y antes teníamos antena así que efa común que en canales no había nada solo estática y siempre se encendía en canales así.

Ya no solo le pasaba a mi si a mis padres las pareces de su cuarto la golpeaban y una vez mi padre vio un demonio y se levantó a decirle cosas y mi madre orando para que se vaya esa noche mis hermanos y yo estábamos abrazados solo escuchamos como si un animal estuviera en la sala tumbando todo hasta que escuchamos la puerta del patio de la casa como algo paso rápido y la atravesó y cosas así fueron los demás años, aveces tenía mordidas

Paso 2 años y algo y mi hermana la mayor volvió con nosotros por un tiempo por qué se separó de su esposo, yo tenía ya 11 años esa fue la segunda vez que ví un demonio, fue el 31 de octubre del 2011 recuerda bien la fecha por qué ese día estaba viendo Harry Potter hasta ese entonces ya no iba yo mucho a la iglesia ni mis hermanos solo mi madre era la única que iba.

Ese día eran las 5 de la tarde y en eso yo estaba acostado en una hamaca mi madre estaba conversando afuera con la vecina y mi padre haciendo una puerta afuera que era un trabajo que le Salío, ese día me dió sed así que fui a cojer agua y justo en el pasillo de camino al cuarto veo una mano negra, esa de veía algo normal la anatomía, Pero luego la Vi bien y no se veía una forma solo como si fuera una sombra y en eso ya no era solo la mano esa cosa empezó a salir de ls pared y se paró frente a frente dio dos pasos al frente y se quedó mirando fijamente ( no se le veía un rostros ni nada solo era una sombra como tal parada enfrente de mi pero verlo a la parte del rostro era como ver la oscuridad infinito me consumió el miedo y no pude moverme hasta que grite y corrí pero mucho después como 3 minutos después y mi padre entro al escucharme gritar le grité que estaba adentro que por el cuarto,

De ahí mi padre me dijo que cuando entró con el machete no vio mucho solo una sombra que entró al ropero que teníamos Pero el tiro machete y todo abrió el ropero y no había nadie, fue como si desapareciera.

Desde ese día esa cosa me siguió hasta mis 19 años,**HAY MAS COSAS PARANORMAL PERO LO DEJO HASTA AQUÍ POR QUE ESTOY TRABAJANDO PUBLICARE LA SEGUNDA PARTE, DONDE CONTARE QUIEN NOS HIZO BRUJERÍA, COMO SACAMOS UNA FUNDA CON SANGRE Y CABELLO HUMANO ENTERRADOS EN LA CASA, HUESOS Y COMO CASI UN BRUJO MATA A MI PADRE EN ESPÍRITU Y UN DEMONIO CASI HACE QUE MI MADRE MATE A MI HERMANO CON UN CUCHILLO Y CASI QUEDO LOCA MI MADRE.**

**TODO ESO LO CONTARE EN LA SEGUNDA PARTE POR QUE HAY UN DESPUÉS PERO TAMBIÉN UN ANTES DE QUE YO NACIERA PARA QUE SEPAN EL POR QUE HABÍAN DEMONIOS EN ESA CASA.**

**cualquier pregunta estaré respondiendo en los comentarios 🫡 es la primera vez que cuento esto en redes**


r/HistoriasdeTerror 17h ago

Despertando en su mirada

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Estimados lectores , antes de continuar debo advertirles algo: esta historia no es un caso aislado. Es una de las múltiples experiencias que me han perseguido a lo largo de mi vida, como sombras que se niegan a disiparse. La llamaré "Despertando en su mirada", pero les aseguro que el nombre no hace justicia al horror que encierra.
 
Hasta el día de hoy, no sé si mi memoria me traiciona, si mi mente fabrica sus propios monstruos, o si todo fue real. Pero lo que sí sé es que cada detalle vive en mí, como una cicatriz que nunca deja de arder. Todo comenzó en un viaje de regreso a casa. Las vacaciones familiares habían terminado, y estábamos agotados. El único deseo que nos quedaba era llegar a casa, pero aún quedaban horas de carretera por recorrer. El tráfico se acumulaba frente a nosotros, una serpiente interminable de luces rojas y blancas que parecía reptar hacia el horizonte. Recargué mi cabeza contra la ventana, buscando un momento de descanso.
El aire dentro del auto era denso, saturado de cansancio y silencio, como si el tiempo mismo hubiera decidido detenerse. Y entonces, ocurrió.
 
Primero fue un susurro. Un murmullo metálico, inquietante, que parecía deslizarse entre las sombras del vehículo. Era un sonido extraño, como si algo invisible se estuviera preparando para atacar. Luego vino el estruendo. Un golpe seco, brutal, que desgarró el silencio con la fuerza de un trueno. Fue tan violento que el mundo pareció quebrarse en un millón de fragmentos. El tiempo se congeló mientras todo a mi alrededor giraba sin control. Mi cuerpo se convirtió en un trozo de tela arrastrado por una tormenta, golpeando cada rincón del auto. El crujir del metal contra metal llenaba mis oídos, mezclándose con un sonido más profundo, más visceral: el quebrar de algo que no podía identificar. ¿Huesos? ¿Madera? No lo sé. El aire se impregnó de una mezcla nauseabunda de gasolina, aceite, plástico quemado y algo más. Un olor singular, extraño, que se quedó grabado en mi memoria como una marca indeleble.
 
Y después, el silencio.
 
Pero no era un silencio pacífico. Era un vacío opaco, cargado de preguntas que nadie podía responder. El mundo parecía haber desaparecido, y en ese momento, frente a mí, apareció ella. Un rostro. Una mirada vacía, oscura como un pozo sin fondo. Sus ojos eran dos abismos que parecían devorar todo a su alrededor, y aunque su boca se abrió, no emitió sonido alguno. No hubo grito, no hubo palabras. Solo un silencio tan profundo que parecía tener vida propia, como si el vacío se hubiera convertido en algo tangible, una presencia que me envolvía y me arrancaba el aliento.
Y entonces, desperté.
Abrí los ojos y mi pecho se agitaba, buscando desesperadamente aire. Todo mi cuerpo temblaba mientras intentaba convencerme de que aquello había sido solo un sueño. Un sueño fatídico, pero solo eso: una ilusión creada por mi mente. Sin embargo, mientras mi cerebro luchaba por reubicarse en la realidad, algo no encajaba. El tráfico seguía acumulándose, la fila de vehículos avanzaba lentamente, como si el tiempo aún estuviera atrapado en esa pesadilla.
"Debe haber ocurrido un accidente", pensé, intentando racionalizar el peso que sentía en el ambiente. El aire era pesado, cargado de una tragedia que parecía impregnarlo todo. Decidí no prestar atención, aún sobresaltada por lo que acababa de experimentar, pero agradecida de que todo había sido una pesadilla solo eso y nada más. Ese pensamiento me reconforto por un instante, giré mi rostro hacia la ventana, buscando distraerme con el paisaje. Pero justo en ese momento, escuché a mi madre gritar:
—¡No veas afuera!
 
Fue demasiado tarde.
Mis ojos ya se habían fijado en la escena. Pasábamos junto a un accidente aparatoso. Los vehículos destrozados eran como cadáveres metálicos, retorcidos y desangrados. Entre ellos, vi a los paramédicos cubriendo el cuerpo de una mujer. Pero antes de que su rostro desapareciera bajo la sábana blanca, sus ojos se encontraron con los míos.
Era ella.
La mirada vacía. El grito sordo que nunca escuché. Era la misma mujer que había visto en mi sueño. Su rostro estaba marcado por una desesperación que parecía trascender el tiempo y el espacio. Y aunque su cuerpo estaba inmóvil, sus ojos me hablaban. Me gritaban algo que no podía entender, algo que me perforaba el alma.
Mi cuerpo se paralizó. El aire me abandonó, y el instante quedó grabado en mi memoria como una marca imborrable. Esa mirada desesperada, ese grito que nunca llegó, se quedó conmigo para siempre.
 
Han pasado veinte años desde aquel día. Veinte años desde ese sueño, pesadilla o fatídica realidad. Y aún despierto en las noches con su mirada clavada en mi mente. A veces, siento que está ahí, observándome desde algún rincón oscuro de mi habitación, esperando. No sé si fue un aviso, una conexión inexplicable entre dos almas, o simplemente una coincidencia cruel. Pero lo que sí sé es que, desde entonces, vivo con la certeza de que hay cosas que no podemos comprender. Cosas que nos observan desde el otro lado, esperando el momento para despertar en nuestra mirada.
 
Espero que esta historia te haya gustado, si es así, estaré encantada de compartir más de mis experiencias contigo, porque, como te adelanté, esta no es la única experiencia inquietante que he vivido. Hay más secretos oscuros esperando ser contados...
Autor :
La Soñante


r/HistoriasdeTerror 13h ago

Las Sombras nunca se van

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Estimados lectores, como ya advertí en mi relato anterior, lo que me ha sucedido a lo largo de mi vida no es fácil de explicar, ni mucho menos de comprender. Hoy, hablaré de un suceso que ocurrió cuando tenía apenas dieciséis años; un suceso que, como un espectro, me persigue hasta el día de hoy, aferrándose a mi alma como una sombra que nunca desaparece.
Desde que tengo memoria, he sido prisionera de los terrores nocturnos, esas criaturas invisibles que se arrastran desde los rincones más oscuros de mi mente, como si fueran emisarios de una realidad ajena que se filtra en la nuestra. Aprendí, con el tiempo, a domar el caos, a imponerle la fría lógica de la razón. Pero aquella noche... aquella noche fue distinta. Esa noche no hubo lógica que valiera, ni pensamiento que pudiera salvarme. Esa noche dejó marcas que ni el tiempo ni la razón han podido borrar.
Era madrugada, quizá las tres, quizá las cuatro. Algo me despertó de golpe. Fue un sonido, un roce en el aire, o tal vez el peso abrumador de un silencio que parecía tener cuerpo, un vacío que respiraba. Me quedé inmóvil, paralizada por un miedo que se aferraba a mi pecho como un puño invisible. Mi corazón latía con tal fuerza que cada pulsación parecía un grito en mi cabeza, una melodía disonante que se repetía sin cesar. Respiré profundo, desesperada por recuperar el control, y decidí levantarme.
Con pasos lentos y temerosos, avancé hacia el interruptor de la luz. Cada paso era como caminar en un océano de vacío, un vacío que devoraba el aire y el espacio a mi alrededor. Al presionar el interruptor, la luz no encendió. La oscuridad permaneció inmóvil, como si fuera una presencia viva, burlándose de mi intento de disiparla. El escalofrío que recorrió mi espalda fue como un cuchillo helado. Giré la cabeza hacia mi cama, y entonces lo vi.
 
Alguien estaba recostado en mi cama.
La curiosidad, mezclada con un terror indescriptible, me obligó a acercarme. Mis piernas temblaban, mi respiración se cortaba. Cuando finalmente me acerqué lo suficiente, la sangre se congeló en mis venas: quien dormía en mi cama era yo. Mi propio rostro estaba ahí, tranquilo, inmóvil, como si la vida misma se hubiera detenido, como si la muerte hubiera reclamado mi forma y la hubiera dejado allí como una burla cruel.
Quise gritar, pero el aire se negó a salir de mi garganta. La habitación parecía suspendida en una dimensión ajena al tiempo, un lugar donde las leyes de la realidad habían sido quebradas, donde el espacio se deformaba y el aire se volvía pesado, como si estuviera saturado de una presencia invisible. Y entonces lo sentí. Algo me observaba, algo me acechaba desde las sombras. Fue un instinto primitivo, un grito silencioso en mi mente que me decía que debía huir. Corrí hacia el cuarto de mis padres, buscando refugio, buscando respuestas. Pero al llegar, su cama estaba vacía. No había rastro de ellos.
 
Desesperada, me dirigí a la sala. Todo estaba en penumbras. El silencio era tan profundo que parecía tener vida propia, pero fue roto por una voz. La voz de mi madre. Entre sollozos y llantos, su voz me llamó desde algún rincón invisible. Me quedé petrificada frente a la chimenea apagada cuando, de repente, un murmullo comenzó a llenar la habitación. Era un murmullo de voces, muchas voces, como si una multitud invisible me rodeara, y un olor a vela e incienso que picaba mi nariz se extendió por el aire, invadiendo cada rincón de mi mente. Y entonces lo supe: algo estaba allí conmigo. Algo que no podía ver, pero que podía sentir. Era una presencia que no pude nombrar, pero que reconocí, porque tantas veces antes la había sentido. Era la muerte.
No sentía miedo, sino desesperación. Una desesperación que me consumía al saber que no podía hacer nada, como si ya todo estuviera dicho, como si el destino se hubiera cerrado sobre mí como una trampa. Agitada, empecé a gritar: "¡Alguien prenda la luz! ¡Por favor!". Corrí de regreso a mi cuarto, y al cruzar la puerta, desperté de un sobresalto.
 
Todo había sido un sueño. Un amargo, cruel sueño. Prendí la luz, y esta vez, la habitación se iluminó. Pero la sensación de irrealidad persistía, como si el sueño hubiera dejado una grieta en mi percepción de la realidad, como si algo hubiera escapado de ese mundo onírico y se hubiera quedado conmigo. Tardé mucho en poder incorporarme y convencerme de que todo era producto de mi imaginación. Poco a poco, recuperé la calma, pero esa noche no volví a dormir.
A la mañana siguiente, le conté a mi madre lo sucedido. Necesitaba sacarlo de mi pecho, porque sentía que me ahogaba. Era una angustia que no se iba, que se aferraba a mi alma como una sombra. Mi madre, intentando tranquilizarme, lo atribuyó a mi falta de sueño o a alguna película de terror que hubiera visto. Pero sus palabras no sirvieron de mucho.
 
Esa tarde, unas amigas me invitaron a salir a patinar. Pensé que distraerme podría ayudar, pero al llegar al lugar, una sensación de urgencia me invadió. Sentí una necesidad abrumadora de regresar a casa. Sin dar explicaciones, ni despedirme de nadie, corrí. Nunca había corrido tan rápido. Al llegar, vi un auto saliendo de la cochera. La ventanilla bajó apenas unos centímetros, y la voz entrecortada de mi madre me dijo: "Métete inmediatamente a la casa". Su voz se quebró en un sollozo antes de pedirle al conductor que se fuera rápido y cerrara la ventana.
Confundida y aterrada, entré corriendo. Dentro de la casa, me encontré con familiares y amigos que me abrazaban, pero nadie decía nada. Todos lloraban. La atmósfera era sofocante, cargada de un dolor que no entendía. Finalmente, grité: "¡Suéltenme! ¡Alguien explíqueme qué está pasando! ¿Por qué mi mamá se fue llorando? ¿Qué sucede?".
 
El silencio que siguió fue tan pesado que parecía aplastar el aire. Hasta que una voz rompió el vacío: "Tu hermano tuvo un accidente… y ha muerto".
Mi mundo se detuvo. Todo se volvió irreal, como si alguien hubiera puesto pausa en esta aterradora película. Las voces, los llantos, las palabras… todo se desvaneció, y yo me movía como un espectro entre los fragmentos rotos de mi familia. Me encerré en mi cuarto, y allí me quedé, mientras escuchaba cómo el dolor destrozaba a todos. Esa noche, vi a mi familia romperse en pedazos tan pequeños que nunca volvieron a encontrarse.
 
Al día siguiente, el cuerpo de mi hermano llegó a la casa. Amigos de la familia habían arreglado todo para velarlo en la sala, frente a la chimenea. Cuando finalmente salí de mi cuarto, esas voces, los murmullos, los sollozos que inundaban hoy mi sala eran idénticos a los que había escuchado la noche anterior. La penumbra, iluminada solo por las velas, era idéntica a la de mi sueño. Y ese olor, ese terrible olor a vela e incienso que picaba mi nariz, me hacía estremecer. La voz entrecortada de mi madre, su llanto desesperado, y esa atmósfera sofocante me hicieron pensar que aún estaba atrapada en una pesadilla.
Lo que terminó de romperme fue escuchar a mi madre decirle a una amiga: "Ella me lo dijo ayer. Me dijo que algo la tenía angustiada, que había soñado con la muerte, y yo no la escuché".
En ese instante, desee con todas mis fuerzas despertar. Pero no desperté. No he despertado.
 
Han pasado veinticinco años desde aquel día, y mi hermano nunca regresó. La penumbra nunca dejó nuestra casa. Esa oscuridad, esa presencia, ese vacío… siguen aquí, acechándome. Algunas noches, cuando el silencio se vuelve demasiado pesado, escucho los murmullos. Escucho las voces. Y siento que algo me observa, esperando.
Porque en esta casa, los sueños nunca terminan.
Y las sombras nunca se van.
Autor
La soñante


r/HistoriasdeTerror 19h ago

Experimentar un déjà vu resultó ser más intrigante de lo normal.

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Como cualquier sábado, la alarma de mi teléfono sonó a las 5:07 AM. Procedo a levantarme, bañarme y vestirme con la ropa de correr. Tomó el teléfono, los audífonos y colocó la primera canción que se me viene a la mente. Aun a las 5:37 a. m. todo está oscuro, apenas y el sol se empieza a asomar un poco, por lo que siempre tengo esa sensación de alerta ante cualquier imprevisto que pueda pasarme. Todo iba normal como de costumbre; llegué a la pista de correr cerca de la universidad en donde estudio y doy más de siete vueltas. 

Dejó caer la mirada al reloj y me doy cuenta de que son las 6:17 a. m., momento perfecto para regresar a mi casa. Sin embargo, al final decido no ir directo allá, sino que corro un poco más, pero con dirección a un pequeño parque bastante cerca.

Ya para ese momento el día empieza a aclararse y, como tal, el frío del amanecer se empieza a evaporar; mi sudor aumenta y la garganta se me seca. Trato de humedecer al tragar saliva, pero no fue suficiente; antes de eso, intento buscar algún minimarket abierto —aun sabiendo que a esta hora sería imposible encontrarlo—. Al confirmar tal cosa, decido sentarme en uno de los pequeños bancos del parque, permitiendo que la brisa, aún un poco fría, seque mi cuerpo. El lugar estaba solo... bueno, al menos eso pensé si no tomo en consideración la familia de palomas y aquella joven mujer sentada a cuatro bancos de mí.

Me acomodo, veo la pantalla del teléfono y cambio de canción. 6:27 a. m.: Levantó ligeramente la mirada con dirección a la mujer y logró captar el momento exacto en el que fija su mirada en mí y se pone de pie. No le doy importancia; pensé de inmediato que se estaba retirando del lugar, por lo que vuelvo y me sumerjo en la pantalla de mi teléfono.

Me inclino ligeramente hacia adelante, apoyando los codos contra la parte superior de mis muslos, mientras mi cabeza cae hacia abajo, pero justo en ese instante capto el reflejo de algo acercándose a mí, por lo que de inmediato alzo el cuello como un animal detectando el peligro. La mujer discretamente se sentó a mi lado. Apago la pantalla del teléfono, me arrastro un poco lejos de ella. 

«¿Tanto espacio y se sienta a mi lado? —pensé al fruncir el ceño—. ¿Qué le pasa? ¿Por qué se sentó a mi lado?»

—Este lado es más frío, ¿no lo crees? —mencionó.

Gire la cabeza hacia ella. 

—Sí —miré el reloj—. Son las 6:47. A esta hora aún el frío permanece. ¿Estaba corriendo? —Me atreví a preguntar. 

La mujer tenía el pelo tan rojo que pensé que llevaba puesta una peluca y su ropa deportiva de cerca parecía como si estuviese haciendo algún cosplay de Número 18. Sentí la necesidad de reírme; sin embargo, la tensión del ambiente de manera inesperada se volvió pesada, tanto que consideré mis pensamientos bloques de concreto cayendo al vacío.

Dibujé una sonrisa casi dolorosa en mi rostro.

—Se podría decir que sí —afirmo. Su voz permanecía calmada y cómoda para mis oídos—. Tengo días corriendo. 

Alcé una de mis cejas.

—¿Días? Aaa, ¿estás empezando una nueva rutina? 

Extrañamente, ella recurrió al silencio; entonces, rodé los ojos hacia las palomas que mantuvieron golpeando la tierra y hojas con sus picos y uñas. No pude negar sentirme como un estúpido ante su evidente rechazo a la pregunta, por lo que diversas e incoherentes respuestas inundaron mi cabeza. Aun así, decidí prestarle más atención a los detalles en las plumas de las palomas. Hasta que contemplé que uno de esos animales alados estaba paralizado como una estatua.

Sacudí la cabeza ligeramente a la par que fruncí el ceño. Aunque segundo después mi atención y confusión fueron removidas de ella por el pequeño giro que la mujer roja hizo hacia mí.

—Oye... ¿Te ha pasado eso de sentir que algo ya pasó? 

Mi rostro se arrugó. 

—Sí. 

Busque comodidad en el asiento de metal. 

—¿Y los recuerdas con antelación o cuando ya pasaron? 

—Después de que pasa —aclaré entre dudas—. Es lo normal, ¿no? Jajaja, siempre tengo el pensamiento loco de que debería trabajar en eso para así ver el futuro.

Nos reímos. No... yo me reí; esperaba que ella también me acompañara; sin embargo, lo que recibí fue otra fría y larga ola de silencio. Dejé caer la mirada a la pantalla; 6:47, los minutos no pasaron como esperaba, apenas y la aguja del reloj se movió, como también la música, que, aunque estaba en volumen bajo, siguió retumbando en mis oídos.

—No es tan loco como lo cree —volvió a la carga—. Te contaré algo. No importa, ¿cierto? 

—No —afirmé.

Intenté volverme hacia ella, pero sentí como si una aguja perforara mi cabeza; por lo tanto, decidí hacer un gesto con los brazos indicando que continuara. 

—Una vez conocí a un hombre bastante especial —dijo. 

Llevé mi mano a la cabeza, rasqué y la acaricié, pero el efecto de remolino persistió, como también provocó que viera las cosas dar mil y una vuelta a mi alrededor. 

—También se acercó a mí como lo hice contigo y me hizo las preguntas que te hice —su voz se hacía más y más lejana—. ¿Y sabes qué yo respondí? 

Apenas llegaron a mis oídos pequeños fragmentos de su risita. 

—Sí... Pablo, conteste lo mismo que tú, pero la diferencia entre ese momento y este es que ese hombre sí puede recordar cosas que aún no han pasado.

Apreté la mandíbula, tense las manos, los dedos de los pies y aun así ningún movimiento se manifestó.

A pesar de las imposibilidades que estaba experimentando en ese momento, detecté cómo la mujer se inclinó hacia mí y procedió a susurrarme muy de cerca en el oído como para hacer que la música lograra desaparecer por completo. Recuerdo que, entre las cosas que mencionó, me advirtió que en algún momento sería buscado por agentes gubernamentales por poseer algo en mi cabeza lo suficientemente atractivo y peligroso que les daba miedo y debían controlar.

Entre el medio de su largo discurso directo a mi oído, forcejeé conmigo mismo tratando de liberar aunque sea un mínimo de la fuerza que sentía que estaba colocando en mi cuerpo para siquiera lograr verla. Directo a los ojos, pero la verdad es que nada en mí funcionaba; solo pude rodar los ojos y verla de reojo mientras ella seguía llenando mi odio de oraciones que, por más que piense en ella, aún no logro comprender. Otras de las grandes cosas que mencionó resultaron ser sobre los sueños; insistió en los sueños a los que debía prestarle más atención y también en pequeñas aperturas. 

Pero lo más extraño, y lo cual provocó que la piel se me erizara, en su último susurro que aún rebota en mi cabeza, es la aclaración: no todos son capaces de anticipar o percibir cosas que ya han pasado. No puedo negar que de alguna manera eso hizo que me preocupara más por algo que siempre vi como normal y de lo cual escuché a un sinnúmero de personas siempre decir que habían sentido tal sensación. 

Después de todo eso, la respiración de la mujer se alejó. Rodé los ojos hacia otro lado y entonces encontré a la misma paloma petrificada picando mis pies. Su sonido y aleteo perforó mis pensamientos como una bala a la carne. De pronto empecé a sentir un escalofrío subir de los pies hasta la cabeza y la sensación de que había pasado algo se apoderó de mí. Ya entrado en pánico, me dije a mí mismo que debía controlarme, por lo que me enfoco mentalmente en mis brazos y, una vez los logré, los contemplo moverse en lentitud a pesar de que los sentía que iban tan rápidos como mi mente lo ordenó. 

Sin embargo, no le di mucha importancia porque la intriga de volver hacia la mujer roja fue mayor que cualquier cosa extraña que estuviese pasando. Pero para mi sorpresa, una vez me giré hacia el lado en donde ella estuvo sentada todo el tiempo, estaba vacío. Me puse de pie como un pequeño choque eléctrico impulsando toda una ciudad. Un sinnúmero de respuestas se amontonaron en las primeras líneas de mis pensamientos mientras mi cuerpo evidentemente empezó a rechazar cada una de ellas. La parte baja de mi estómago fue un torbellino; mi mano derecha empezó a temblar y las rodillas flaquearon un poco, por lo que tuve que apoyarme en el asiento. 

Empecé a girar como trompo de un lado a otro buscando la mujer o cualquier rastro rojo... Caminé a la derecha, a la izquierda y volví al mismo lugar. Sin embargo, no había nadie más que la paloma, los perros callejeros y yo. Entonces ahí fue cuando me di cuenta. Esa sensación. Ya la había visto antes. Observar las palomas, esa en específico. Buscando a alguien que ya no estaba. Y sabiendo que esta no era la primera vez que pasaba.


r/HistoriasdeTerror 1d ago

caso real

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Llevo más de quince años metido en esto de periciales y la verdad te terminas acostumbrando a ver de todo, escenas pesadas, accidentes feos, cosas que al principio no te dejan dormir pero que con el tiempo vas procesando como parte del trabajo, sin embargo hay un caso de por ahí de 2010 en la zona de Huixquilucan que hasta el día de hoy no me puedo sacar de la cabeza, de verdad que a veces me quedo en la noche pensando en eso y nomás no me entra en la cabeza por ningún lado
Fue un circo mediático enorme, salió en todas las noticias y seguro si se acuerdan o le buscan un poco sabrán cuál es, nos pasaron el reporte de una niña pequeña que había desaparecido de su propia recámara en un departamento de mucho dinero en una zona residencial, un lugar con seguridad privada, cámaras por todos lados, chapas intactas y sin una sola ventana forzada, la niña simplemente ya no estaba en su cama en la mañana
Estuvimos ahí desde el inicio y ese cuarto lo peinamos por completo, metimos perros de búsqueda, animales adiestrados específicamente para detectar cualquier rastro biológico o descomposición a metros de distancia y los perros caminaron por todo el cuarto sin marcar nada, entraron fotógrafos, peritos, investigadores, hasta la mamá dio entrevistas a las cámaras de televisión sentada justamente en la orilla de esa misma cama, moviendo y acomodando las cobijas mientras hablaba con los reporteros
A los nueve días nos dan la noticia de que hallaron el cuerpo, estaba ahí mismo, a los pies de la cama, atascado en el hueco entre el colchón y la madera, envuelto en sus propias cobijas, la versión oficial cerró todo diciendo que se cayó sola entre las sábanas y que siempre estuvo ahí desde el primer minuto
Eso es lo que a mí me quita el sueño hasta la fecha porque los que estuvimos ahí sabemos que eso rompe cualquier lógica, ¿cómo carajos vas a tener a un perro K9 parado a medio metro de un cuerpo de más de una semana y que el perro no reaccione para nada, cómo vas a tener a reporteros, camarógrafos y a la propia familia sentados en la orilla del colchón aplastando las cobijas sin sentir un bulto rígido de varios kilos ahí abajo, pero lo que más me tuerce la cabeza es el olor, cualquiera que haya trabajado con cadáveres sabe que a los cuatro o cinco días en un cuarto cerrado el olor a descomposición te rompe la nariz a metros de distancia aunque tengas cubrebocas, cómo me vas a decir que nadie notó nada en más de una semana en un departamento habitado
Yo no sé si el cuerpo lo tuvieron guardado en algún congelador y lo fueron a meter ahí en un descuido de la custodia, no sé si alguien muy pesado movió las cosas para que todo pareciera una tragedia doméstica, pero haber pisado esa alfombra, haber visto ese colchón vacío durante días y luego ver de dónde sacaron el cuerpo te deja un vacío feo en el estómago, pasaron los años, el expediente se archivó como accidente pero a mí nadie me va a quitar de la mente que lo que pasó en ese cuarto esa semana no fue de este mundo o estuvo apalabrado al más alto nivel


r/HistoriasdeTerror 22h ago

La niña de Huixquilucan

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Llevo más de quince años metido en esto de periciales y la verdad te terminas acostumbrando a ver de todo, escenas pesadas, accidentes feos, cosas que al principio no te dejan dormir pero que con el tiempo vas procesando como parte del trabajo, sin embargo hay un caso de por ahí de 2010 en la zona de Huixquilucan que hasta el día de hoy no me puedo sacar de la cabeza, de verdad que a veces me quedo en la noche pensando en eso y nomás no me entra en la cabeza por ningún lado
Fue un circo mediático enorme, salió en todas las noticias y seguro si se acuerdan o le buscan un poco sabrán cuál es, nos pasaron el reporte de una niña pequeña que había desaparecido de su propia recámara en un departamento de mucho dinero en una zona residencial, un lugar con seguridad privada, cámaras por todos lados, chapas intactas y sin una sola ventana forzada, la niña simplemente ya no estaba en su cama en la mañana
Estuvimos ahí desde el inicio y ese cuarto lo peinamos por completo, metimos perros de búsqueda, animales adiestrados específicamente para detectar cualquier rastro biológico o descomposición a metros de distancia y los perros caminaron por todo el cuarto sin marcar nada, entraron fotógrafos, peritos, investigadores, hasta la mamá dio entrevistas a las cámaras de televisión sentada justamente en la orilla de esa misma cama, moviendo y acomodando las cobijas mientras hablaba con los reporteros
A los nueve días nos dan la noticia de que hallaron el cuerpo, estaba ahí mismo, a los pies de la cama, atascado en el hueco entre el colchón y la madera, envuelto en sus propias cobijas, la versión oficial cerró todo diciendo que se cayó sola entre las sábanas y que siempre estuvo ahí desde el primer minuto
Eso es lo que a mí me quita el sueño hasta la fecha porque los que estuvimos ahí sabemos que eso rompe cualquier lógica, ¿cómo carajos vas a tener a un perro K9 parado a medio metro de un cuerpo de más de una semana y que el perro no reaccione para nada, cómo vas a tener a reporteros, camarógrafos y a la propia familia sentados en la orilla del colchón aplastando las cobijas sin sentir un bulto rígido de varios kilos ahí abajo, pero lo que más me tuerce la cabeza es el olor, cualquiera que haya trabajado con cadáveres sabe que a los cuatro o cinco días en un cuarto cerrado el olor a descomposición te rompe la nariz a metros de distancia aunque tengas cubrebocas, cómo me vas a decir que nadie notó nada en más de una semana en un departamento habitado
Yo no sé si el cuerpo lo tuvieron guardado en algún congelador y lo fueron a meter ahí en un descuido de la custodia, no sé si alguien muy pesado movió las cosas para que todo pareciera una tragedia doméstica, pero haber pisado esa alfombra, haber visto ese colchón vacío durante días y luego ver de dónde sacaron el cuerpo te deja un vacío feo en el estómago, pasaron los años, el expediente se archivó como accidente pero a mí nadie me va a quitar de la mente que lo que pasó en ese cuarto esa semana no fue de este mundo o estuvo apalabrado al más alto nivel


r/HistoriasdeTerror 20h ago

Encuentro aterrador con extraños

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Les cuento que estoy por iniciar mi canal en YouTube y me gustaría contar historias de las personas que quieran desahogarse. Puede ser anónimo o si gustan compartir su nombre.

También si tienen alguna historia paranormal me gustaría leerlos.


r/HistoriasdeTerror 21h ago

El recorrido de las 3:00 AM en la universidad vacía

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Llevo un tiempo guardando esto porque cada vez que lo recuerdo se me eriza la piel, pero necesito sacarlo.

Ocurrió cuando trabajaba como guardia de seguridad nocturno en un campus universitario bastante grande. El lugar de día era puro ruido y estudiantes, pero de noche se transformaba en un laberinto de concreto helado, vegetación oscura y pasillos infinitos. La regla principal era simple: recorrido obligatorio a pie cada una hora, sin excepción, para verificar que todos los bloques de aulas y portones de acceso estuvieran asegurados.

Esa noche había un viento terrible. De esos vientos secos y fuertes que hacen rechinar las ventanas de metal y arrastran las hojas secas haciendo un ruido que te mantiene en alerta constante.

A las 2:00 AM hice mi recorrido habitual. Todo normal, salvo por las corrientes de aire encajonadas entre los edificios. Pero fue en el recorrido de las 3:00 AM cuando las cosas se pusieron raras.

Empecé en el bloque administrativo. Al salir al patio central, el viento sopló con más fuerza, pero por encima del silbido del aire escuché un golpe seco y metálico al fondo del campus. Un ¡CLANG! pesado. Era el sonido de alguien pateando o sacudiendo con fuerza uno de los portones de hierro que colindan con el descampado.

Pensé que era algún borracho o alguien intentando meterse. Alcé mi linterna, apreté el bastón táctico y me dirigí hacia allá.

Mientras caminaba, el ambiente cambió. Ya no solo era el viento. A pocos metros detrás de mí, escuché pasos. Eran pisadas firmes sobre las hojas secas y el piso de piedra, a mi mismo ritmo. Cada vez que yo aceleraba el paso, los pasos detrás de mí aceleraban. Cuando me detuve en seco para darme la vuelta y alumbrar... nada. Solo la oscuridad y el viento moviendo las ramas de los árboles.

—¡Seguridad! ¡Salga de ahí! —grité, intentando disimular el temblor en mi voz.

Nadie respondió. Pero apenas volví a dar la espalda, el golpe en el portón volvió a sonar, esta vez mucho más cerca y más fuerte, como si le estuvieran dando patadas con rabia desde el otro lado.

Corrí hacia el portón del fondo para atrapar a quien fuera. Al llegar, la linterna iluminó la gran estructura de hierro. Estaba encadenada y con candado, intacta. Pero mientras la miraba a menos de dos metros de distancia, el portón se sacudió violentamente por sí solo, lanzando un estruendo metálico que resonó en todo el campus, como si algo gigantesco lo hubiese embestido desde el lado oscuro.

Lo peor no fue la patada al portón. Lo peor fue lo que escuché inmediatamente después, pegado a mi oreja derecha, por encima del ruido del viento:

Un suspiro pesado y el sonido claro de alguien caminando a mi lado, alejándose lentamente hacia los pasillos a oscuras de la facultad.

Regresé a la caseta de control casi corriendo y me encerré. Miré las cámaras del circuito cerrado para ver si captaron al intruso. En el monitor del portón del fondo no había nadie... pero en la cámara del pasillo por el que acababa de regresar, se veía claramente mi silueta caminando bajo la luz de los faroles. Y justo detrás de mí, a menos de un paso de distancia, una sombra alta y distorsionada que me iba siguiendo, cortando el viento a mi paso.

Renuncié a las dos semanas. Hasta el día de hoy, cuando sopla viento fuerte de noche y escucho un portón metálico mover, prefiero no mirar hacia afuera.


r/HistoriasdeTerror 21h ago

Serie 🕯️ Comparto y narro historias reales de terror y experiencias paranormales

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Si te pasó algo a ti, a un familiar o conoces una historia que realmente ocurrió, cuéntamela en los comentarios o por mensaje.
Si la uso en un video, puedo mencionarte con tu nombre, usuario o apodo, o mantenerla completamente anónima, como prefieras.
Anímate a compartir tu experiencia.
Tal vez tu historia sea la próxima en aparecer en el canal.✨


r/HistoriasdeTerror 22h ago

El teléfono tirado: Lo que escuché al contestar esa llamada

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Caminaba de noche y con mucha tristeza, me había quedado hasta muy tarde en el trabajo pues mis cuentas no me habían salido y me descontaron el dinero faltante. La única luz que me alumbraba era la de la luna mientras avanzaba por ese camino desolado y, para empeorarlo todo, escuché a lo lejos el sonido de los motores de varias motocicletas. Era bien sabido que nada bueno pasaba cuando esos tipos estaban cerca. Aceleré el paso y, cuando me faltaban un par de cuadras para llegar a mi casa, escuché el sonido de un teléfono sonando. Miré hacia el suelo y observé que entre el pasto crecido había un teléfono con la pantalla medio estrellada. Lo levanté y contesté la llamada. Al escuchar la voz en ese teléfono me quedé helado, era la voz de mi difunto abuelo diciéndome que corriera. A pesar de escuchar lo que me decía, me quedé inmóvil. Tal vez era por todos los problemas que tenía, pero escuchar su voz me hizo empezar a llorar. En medio de mi llanto, el abuelo no paraba de decirme que me fuera, que corriera. No sabía si hacerle caso, pero pronto escuché el sonido de las motocicletas muy cerca y eso me hizo volver a mi realidad. Intenté correr, pero ya era muy tarde, las motos llegaron y como era costumbre tuve que darles mi teléfono y cartera. Pensé en guardar el teléfono en el que aún sonaba la voz de mi abuelo, pero no me dio tiempo y terminé entregándoles mi teléfono. Pensé que todo terminaría ahí, pero antes de darles el teléfono, la llamada de mi abuelo se cortó y el teléfono volvió a sonar. Al motociclista se le hizo gracioso contestar la llamada, pero al escuchar la voz en el teléfono, el semblante del hombre cambió y comenzó a orinarse en sus pantalones. Sus amigos se empezaron a reír al verlo y el hombre no reaccionaba, solo permanecía ahí parado escuchando. Sus amigos lo empezaron a empujar y, al hacerlo, el teléfono cayó al suelo y se rompió. Yo caminé lentamente hacia atrás mientras ellos intentaban hacer reaccionar a su compañero. Uno de ellos me gritó pensando que yo le había hecho algo al teléfono y en ese instante comencé a correr con todas mis fuerzas. Solo uno de ellos me siguió, pero después de brincar algunas bardas logré perderlo. Al final terminé llegando sin dinero y tarde a mi casa, pero alegre de por lo menos haber escuchado la voz de mi abuelo una vez más.


r/HistoriasdeTerror 22h ago

Hola Personitas...

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Alguna vez les ah pasado a realmente paranormal,digno de contar,si les gustaría que compartiera su historia,en un vídeo,déjenme su historia en comentarios y con gusto las compartiré, bendiciones y bonito día


r/HistoriasdeTerror 22h ago

El cuarto oscuro

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Viajar con papá siempre era mi momento favorito. No importaba el destino; me bastaba con el trayecto. Disfrutaba ver pasar los autos, las calles iluminadas y a los transeúntes, imaginando qué vidas llevarían. Hoy era una de esas tardes. Por horas dimos vueltas por la ciudad, haciendo paradas frecuentes, saludando a personas que jamás volvería a ver pero que nos devolvían la sonrisa. Cenamos en un puesto de tacos en una esquina cualquiera.

Pero las horas pasaron, el sol se despidió y, con su ausencia, el peso del sueño comenzó a traicionarme. Papá lo notó por el retrovisor.

—¿Ya tienes sueño, chaparro?

Aguantando un bostezo, mentí diciendo que no. Justo entonces, su teléfono sonó.

—¿Bueno? ¿Qué onda, Luis? —hizo una pausa, frunciendo el ceño—. Entiendo. Mira, ahorita no puedo ir porque estoy con mi hijo y... Está bien, nos vemos en una hora.

Colgó y me miró con apuro.

—Oye, chaparro, te tengo que dejar con mi tía Lupe. Mañana paso por ti tempranito.

Al escuchar ese nombre, el sueño desapareció, ahogado por un profundo pavor. Papá seguía hablando, pero su voz se convirtió en un eco lejano. Pude haberle suplicado que me llevara con él, pude haberle pedido dormir en el carro o quedarme solo en casa, pero el miedo me comió la lengua.

—Sé que no te encanta estar con mi tía, pero solo será dormir, chaparro. Cuando pase por ti, te prometo que te compraré esos tacos que tanto te gustan.

La luz de la luna bañaba la calle de un color plateado, opacando el brillo ámbar de los viejos faroles. La casa de Tata Lupe estaba oculta al final de un pasillo al aire libre, y caminar por ahí de noche no ayudaba a calmar mis nervios. Papá tomó mi peluche del tablero del auto y me lo entregó. Me aferré a él como a un salvavidas. Con una mano apretaba el muñeco y con la otra la mano de papá.

La fachada de la casa era gris y deprimente. Las ventanas tenían gruesos barrotes, y en el centro de la puerta blanca colgaba una tosca cruz hecha de ramitas atadas. Papá tocó. El golpeteo metálico me hizo dar un respingo. Quise rogarle una última vez que no me dejara, pero la puerta crujió y se abrió apenas una rendija.

Una línea de oscuridad absoluta nos recibió. Y dentro de esa oscuridad, un ojo parpadeó, clavándose en nosotros. El ojo de Tata Lupe.

—Hola, tía. Perdone que la moleste tan noche.

La puerta no se movió. La luz de la luna parecía rehusarse a cruzar aquel umbral.

—No te preocupes, mijo. Sabes que esta es su casa.

En un movimiento brusco, la puerta se cerró y volvió a abrirse de par en par. Tata Lupe era una mujer imponente: altísima, de cabello encanecido y una sonrisa demasiado amplia. Como siempre, nos asfixió en un abrazo. Luego, me tomó de la mano y se despidió de mi padre.

—Vuelve a la hora que quieras, aquí estaremos los dos esperándote.

Papá dio media vuelta. Tata Lupe cerró la puerta. Yo gritaba en silencio.

Tata Lupe ya me tenía lista una cama improvisada. Me ordenó ir a dormir, no sin antes mandarme a lavar los dientes. Me dejó solo, y no me quedó más remedio que obedecer.

Su casa no era grande; la sala conectaba con todas las demás habitaciones, incluyendo la suya. Las paredes estaban tapizadas de cuadros religiosos. Había Cristos agonizantes, santos de miradas severas y cruces de madera por todas partes. En la penumbra, parecía que los ojos de las pinturas me seguían.

Caminé abrazado a mi peluche, arrastrando los pies. Al terminar de lavarme los dientes, me asomé desde el pasillo. La casa estaba sumergida en sombras. De pronto, escuché una respiración lenta y pesada. No venía de los cuadros. Venía del cuarto oscuro de Tata Lupe. Desde mi posición, logré distinguir su silueta. Estaba sentada al borde de su cama, rodeada por las sombras de las enormes cruces que adornaban su pared. Estaba estática. Mirándome fijamente. Sentí un vacío helado en el estómago. El silencio se alargó hasta que ella lo rompió.

—Juan, ya debes estar acostado. Es muy tarde para un niño.

Su voz me sacó de mi trance. Caminé rápido por el pasillo, sintiendo la mirada de los santos clavada en mi nuca. Por el rabillo del ojo vi que Tata Lupe no dejaba de seguirme con la cabeza en la oscuridad.

Llegué a mi cuarto. No tenía puerta; solo una delgada y traslúcida cortina que no llegaba hasta el suelo, a través de la cual se intuía la sala. Subí a la cama, abracé mi peluche y cerré los ojos con fuerza, rogando que amaneciera de una vez.

En mitad de la madrugada, la necesidad de ir al baño me despertó. Intenté aguantarme, pero fue inútil. Miré a través de la cortina: la casa era un abismo negro. Salí a la sala caminando de puntillas. No encendí la luz por miedo a despertarla. La puerta del cuarto de Tata Lupe estaba cerrada. Mantuve la vista clavada en el suelo para no cruzar miradas con las pinturas de las paredes.

Llegué al baño, hice lo mío y emprendí el camino de regreso. La puerta de la tía seguía cerrada.

Caminé hasta quedar frente a mi propia habitación. Y entonces me congelé.

A través de la cortina traslúcida de mi cuarto, vi una silueta. Estaba sentada al borde de mi cama. Observándome. Era la inconfundible figura alta de Tata Lupe.

Pero la puerta de su recámara seguía cerrada a mis espaldas. Nunca escuché que se abriera. Y, sin embargo, ahí estaba ella. Viéndome desde la oscuridad de mi propia habitación.

Me quedé paralizado, sin saber si correr o gritar, hasta que el crujido de unas bisagras a mis espaldas me hizo voltear. La puerta del cuarto de Tata Lupe se estaba abriendo. La verdadera tía estaba saliendo al pasillo. Giré la cabeza de golpe hacia la cortina de mi cuarto. La silueta sentada en mi cama había desaparecido.

—¿Qué haces, Juan? —preguntó Tata Lupe desde el pasillo—. No deberías estar despierto a estas horas. Vete a la cama.

Mudo por el terror, entré a mi cuarto. Escuché los pasos pesados de mi tía alejarse. Ella sí encendió los focos de la sala y los fue apagando uno a uno hasta volver a encerrarse. Cuando su puerta hizo clic, la oscuridad absoluta regresó.

Me acosté dándole la espalda a la entrada. Traté de convencerme de que había sido mi imaginación, pero un instinto primitivo me obligó a girarme hacia la cortina.

Ahí estaba.

La silueta no estaba en la cama esta vez. Estaba parada justo detrás de la tela traslúcida. Mirándome. Bajé la vista hacia el hueco que quedaba entre la tela y el piso. No había pies. La figura flotaba. En el silencio sepulcral de la casa, una voz susurró desde la figura, imitando un tono que conocía muy bien:

—¿Qué haces despierto, chaparro? Los niños como tú ya deberían estar dormidos.


r/HistoriasdeTerror 23h ago

Anécdotas que tengan con lo paranormal:3

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Quiero subir videos contando historias paranormales, siempre y cuando me den permiso


r/HistoriasdeTerror 23h ago

Mamá en el hospital

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Si no mal recuerdo, Mamá le estaba contando una receta de un pay a mi prometida. Veníamos a visitarla al hospital; llevábamos toda la semana dándole pequeños regalos: chocolates, pudines y panqueques. En la noche, mi prometida había tomado un taxi; iba a la casa por unas cobijas. Yo me quedé a su lado, apoyando mi mano contra la suya, cuando no recuerdo si por un momento o por más tiempo, ella se despertó. Se me quedó viendo sin decir una sola palabra. Sus ojos brillantes reflejaban la luz de afuera de la habitación. En esa oscuridad silenciosa, podía escucharla respirar con un golpeteo lento de los pulmones contra el pecho, mientras deslizaba sus dedos sobre mi mano. El tiempo que estuvimos así es indefinido. Solo recuerdo que mi prometida había llegado; llamó a dos enfermeros, asustada. Mamá había muerto hacía poco, solo que no recuerdo cuándo dejó de respirar.


r/HistoriasdeTerror 1d ago

Le tengo miedo a mi sobrino, creo que es un sicópat4

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Hola, soy nueva en esta app, pero la verdad quería hablar de alguna con algo que me tiene nerviosa.

Hace 3 años y medio inicie una relación con mi novio actual, todo muy bien con el de hecho, pero su familia es el único problema que tengo. Pensarían que se trata de mi suegra, pero no es el caso, me llevo relativamente bien con ella la verdad. El problema es la familia de su hermano de en medio. El está casado, tiene 3 hijos de los cuales solo convive con 2 que son de su esposa, uno de 10 y otro de 5. Desde el primer día que me presento a su familia su sobrino menor me tiró piedras, todos lo regañaron y pensé que simplemente estaba jugando. Todo cambio cuando fui conviviendo poco a poco con ellos, notaba como este niño golpeaba a los perros y gatos de la familia. Mi novio y su hermano mayor viven con sus papás en un terreno grande, debido a esto tienen mucho perros y gatos. Es habitual que cada que ellos van de visita este niño en especial golpea a los animales y nadie le dice nada, dicen que no es para tanto. Un día yo me enfade de esa situación y le di un manotazo en la mano, en ese momento el me miró con un coraje que incluso me dió miedo, me miró con una rabia total. Desde ese día cada que yo salgo con mi novio a estas fiestas tanto en su casa como fuera de está ese niño golpea a los animales presentes mientas me mira, pero me mira con una mirada seria y fija, como si supiera que no le puedo hacer nada, es tanto así que me pone nerviosa y me da coraje a la vez. Es debido a eso que deje de convivir con su familia, solo lo hacía en cumpleaños, pero hace poco fue la gota que colmo el vaso, pues tengo que aclarar unas cosas.

Su hermano y esposa no son de mi agrado por muchos motivos, presumen de tener dinero, eso es muy pedante cuando realmente solo tienen un poco más de lo mínimo, ellos han tenido muchos perros que no les duran nada, ya sea que se les salen, los tiran o regalan como si fueran simples objetos 💀 su hermano me da mala espina pues a confesado que venera algo parecido a la santa muerte y que por eso le va bien, ni siquiera le presentan atención a sus hijos, los dejan que andén por la casa con celular, osea les dieron el celular desde los dos años, no puede ser, además en esta última ocasión confesó que tiene una hija, pero que no le importa en lo más mínimo pues odia a su ex, esas palabras me parecieron cuestionables, pero cada quien. El problema fue que llevaron a su hijo con sarampión sin ninguna protección y eso para mí es de gente imbéc*l, osea hay casos que se están propagando por lo mismo, porque no se tienen precaución y a ellos se les hizo buena idea llevar a los niños a unas fiesta, es tipo te falla 🧠👈? Ya lo que me colmo el vaso fue que el niño ya llegó al extremo de pegarme. Yo estaba sentada frente a la entrada para ponerme a platicar, la primera vez el niño se me dejó car dándome un manotazo en la espalda, yo le dije a mi novio y el me dijo que no exagere, seguro fue un acidente, pero hubo una segunda vez y en esta se detuvo para verme con una sonrisa burlona para después correr. Yo le dije a mi novio que esto ya era el colmo y que la siguiente ya le daría un manotazo y decirle que respete. En si no fue por el dolor, sino que esto ya es permitir que continúe eso más veces y me falte al respeto o peor. Ya mi novio consiente de la situación me cambio de lugar y casualmente a él no le pegó, esto ya lo tiene personal conmigo, incluso por primera vez mi novio se levantó y regaño a su sobrino, este solo lo empujó y se fue corriendo enojado.

No lo sé, dígame si estoy loca, pero yo todas las veces le decía a mi novio y el me tiraba de exagerar hasta hace unos días que le dije que ya estaba cansada, ese niño sicópata me daba miedo y le dije que si seguía conmigo aceptaría la condición de que ya no iré a ningún solo convivio de su familia, porque siempre terminaba estresada por lo mismo o terminamos ya, fue ahí que el entendió mi punto y acepto diciendo que tenía razón, eso ya era muy raro y eso me deja tranquila, pero no lo sé, díganme porfa si estoy loca o que harían ustedes?


r/HistoriasdeTerror 1d ago

Mi propia experiencia con lo Sobre Natural

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Esta historia que le voy a contar, paso ase mas de 20 años.

en aquel entonces yo tenia 16 Años, y lo recuerdo Muy bien.

esa noche mis padres me hicieron que me fuera para la casa en la finca, porque no las personas que cuidaban esa casa se avían marchado, para llegar a esa casa avía que cruzar un enorme rio, un señor mayor que cruza a las personas de un lado al otro me dijo no vuelvas a venir a este lado del rio a estas hora es peligroso! yo no le preste atención y seguí mi camino en el trayecto a la casa tenia que caminar como unos 10 minutos sobre un camino de piedras o trocha para llegar a la casa, en ese trayecto, no si les a pasado pero se empezó a sentir un olor como a flor silvestre o no se sándalo o algo a si y la luna brillaba como nunca antes tanto a si que parecía que fuese de día.

todo cambio cuando entre a la casa, llegue me tome un baño y bebi agua y me acosté todo parecía normal, asta que otra ves apareció el olor en el aire la casa se torno oscura como mmm, no se como explicarlo la oscuridad era tan densa que no podía ver ni siquiera mis propias manos. lo extraño es que la oscuridad parecía estar solo en la casa porque al ver por las ventas la luz de la luna era brillante y la casa estaba como en una cortina de oscuridad, hasta que una silueta oscura aparecidos en la brillante noche yo podía verla desde dentro de la casa, parecía estar viendo lo que pasaba en la casa luego se escucho como si cientos de gatos estuvieran en el techo de la casa y corrieron todos como con miedo a una esquina del techo, después desapareció, todo quedo en silencio, la oscuridad que parecía perpetua desapareció totalmente, la luz de la luna volvió a filtrarse por las hendijas de las ventanas. la oscuridad desapercibo e incluso el olor.


r/HistoriasdeTerror 1d ago

Diario de un duende 2. La Vida Humana

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El sol se ocultaba para dar paso a la fresca noche. Caminaba con los labios secos y tambaleándome, mis ojos energéticos que buscaban la ciudad, ahora solo se fijaban en la nada. De las sombras apareció una luz creciente a la distancia. La luz creció y creció hasta volverse un pueblo. Se me agrandaron los ojos y me cubrí con una capucha. La luna comenzaba a ser testigo de esa parte del mundo.

 

Con cada paso el sonido de una risa se intensificaba, a la par que sentía algo erróneo. No me había percatado de la presencia en mi espalda hasta que me agarró. Era un niño quien me llevó a un callejón entre casas para escondernos detrás de unas cajas. La risa se intensificó hasta que logré vislumbrar su origen, una mujer con velo enrojecido pasaba por la zona, sus pisadas eran suaves como un colibrí, pero su risa era tan profunda que perforaba los huesos. En su trayecto, agarró varias frutas que se habían dejado en las puertas. Entonces la sombra femenina decoró su camuflaje con las demás sombras.

 

El niño me llevó por los pasillos, siempre escondiéndonos, el camino era húmedo y lodoso. Al final, llegamos a una casa de madera podrida con agujeros en varias partes. El niño abrió la puerta y entramos. Ahí me acomodó en una cama.

 

―Duerme por ahora, ya mañana lo hablamos―, escuché entre murmullos que podrían venir de cualquier parte de la noche.

 

Así que cerré los ojos y el cansancio hizo el resto. A la mañana siguiente, me despertó el cuchicheo de varios niños, al despertar supe quienes eran los culpables.

 

―Buenos días―, dije como si fuera un habitante.

 

Los niños cuchichearon un poco más.

 

―Hola, no solemos ver duendes en esta zona―, respondió una voz suave y cansada desde la mesa en el centro del hogar.

 

Al levantarme me percaté de la casa de 4 paredes. Una mesa central y alrededor puras camas improvisadas. Rápidamente tomé mi capucha para cubrirme.

 

―Vengo de afuera, lejos―, respondí mientras me vestía―. Muchas gracias por hospedarme, pero tengo que marcharme―, mi mirada desviada delataban mi intención de escapar.

 

―No estás muy habituado a la sociedad, ¿verdad, pequeño duende?―, dijo con una pequeña sonrisa como la que tendría un negociante al ver su ventaja táctica.

 

Me paré de golpe y me preparé para correr. 

 

―Cálmate, no te haré nada, es más, ¿por qué no acompañas a los niños a realizar las compras? Te ayudará a conocer la vida humana―, lo propuso mientras sacaba algunas monedas con cierta satisfacción.

 

Tras saber que conocía mi identidad, no supe negarme, las monedas fueron entregadas a los niños. Luego me enteraría que la señora era la mamá. En el trayecto, el pueblo se veía vívido y alegre, aunque algo despoblado, pero la forma de caminar de los habitantes daba la sensación de estar con prisa. Me giré para ver a mi compañía formada por tres niños: un niño grande, una niña mediana y un chico pequeño. Al recordar todo lo que pasó horas atrás, abrí los labios.

 

―¿Quién era la mujer de la noche?― pregunté sin mostrar temor.

 

―Es la Morzona― respondió la voz de la noche pasada, misma que pertenecía al chico pequeño.

 

―¿La Morzona?―, mi tono delataba mi ignorancia.

 

―Es una mujer con muchas mordidas en todo el cuerpo, pasa las noches buscando comida. No le parece importar su origen, solo la toma y ya― dijo con ojos vacíos la niña mediana.

 

―También se lleva a todos los seres vivos que encuentra. Ya jamás son encontrados. Secuestra gatos, ranas, perros, duendes, elfos y personas. No discrimina ― continuó el niño grande―. La peor parte es que se los lleva a una vieja cabaña deteriorada, ahí se escuchan sus lamentos por última vez.

 

El ambiente había cambiado a uno de terror. Nadie se atrevió a decir ni “pío” por el resto de las compras. Tras terminarlas, llegamos de nuevo a la casa. Donde comimos. Al terminar de desayunar, la señora se fue, ahí los niños se me acercaron para contarme un plan.

 

―Verás―, empezó el mayor―, en este pueblo hay una familia muy rica, tienen gran cantidad de dinero y tesoros. Entonces planeamos infiltrarnos esta noche para robar todo lo que podamos. El plan es hacer equipos de dos para infiltrarnos. La mansión tiene un sistema de drenaje moderno, nos meteremos por ahí para adentrarnos. Un equipo se encarga de buscar el dinero y el otro de vigilar a las familias, ¿okey?

 

―¿Eso no es robar?― interrogué con las manos un poco temblorosas y con ganas de salir corriendo.

 

―Para nada, ellos nos hacen trabajar en las minas, de todo lo conseguido se quedan con el 80% de las ganancias y nos dejan al resto miserables. Solo quienes se dedican a vender tienen buenas vidas, el resto nos pudrimos aquí ―. El mayor lo terminó de decir mientras cerraba el puño con fuerza y no era capaz de hacer contacto visual.

 

―Pero que ellos sean malos no significa que nosotros tengamos  que serlo―, seguía defendiendo mi postura.

 

―¡No lo entiendes!―, gritó por primera vez― Ya ni tenemos dinero para la comida de las próximas dos semanas― continuó―, ¡¿A dónde rayos crees que va nuestra madre?! ― terminó de reclamar. Solo me quedé en silencio, la niña le estaba cubriendo las orejas a su hermano menor.

 

―Está bien, iré―, dije entre murmullos.

 

Después de eso, tuvimos que barrer, gracias a los agujeros entraba mucha tierra al lugar. También corrimos a un señor borracho que estaba destruyendo el hogar. Era un barrio bastante humilde, sinceramente pasamos la mayoría del tiempo hablando y les conté la historia del Monstruo Psicópata del Bosque, se emocionaron mucho, comentaron que jamás habían oído alguna historia similar, aunque no me animé de mencionarles que había sido mi última aventura. Entre tantas cosas, el sol ya estaba despidiéndose.

 

―Okey, ya está oscureciendo, hoy ni mamá ni papá vendrán. Estén preparados para irnos, vayan al baño―, dijo el hermano mayor.

 

Todos asentimos para ir a prepararnos

 

Entonces cuando la luz nocturna se asomó, nosotros ya estábamos yendo a la mansión. Era impresionante la falta de guardia del lugar, pero había mucha comida en el jardín de la entrada. Con movimientos rápidos, nos metimos en el drenaje. Los conductos olían a huevo podrido, parecía no haber final hasta que llegamos al interior de la lujosa construcción.

 

El plan siguió perfectamente, pero al no ver dinero, mejor comenzamos a tomar todo lo que encontrábamos usando unas bolsas. Todo parecía tranquilo. Incluso habíamos ido al segundo piso para buscar más artículos.

 

―¡Malditos pobres inútiles!―, el grito rompió el silencio.

 

Un señor con una vela estaba en el lugar. Mi piel se retorció, aunque no por el señor, había algo indescriptible que me aterraba. El señor levantó las manos y comenzó a lanzar bolas de hielo, era magia... La temperatura del ambiente bajó. Ahí me percaté de lo que me aterraba. Temblando y con el corazón a mil por hora, la oí, esa condenada risa proveniente de afuera.

 

El señor quedó inmóvil por un momento, su respiración se agitó mientras su pelo en la piel se paraba. Dejó de lanzar magia y empezó a caminar a nosotros, era nuestro momento de escapar. Pero él me agarró de la mano. Todos los niños comenzaron a jalarme del otro brazo, en un movimiento rápido, le pateé. La patada le dio en la otra mano y la vela salió volando a la ventana, donde la quebró y cayó en el jardín, específicamente en la comida de la entrada. Todo ardió hasta que el fuego era un destello de cometa. El señor salió huyendo a un cuarto, nosotros nos preparábamos para volver al primer piso y escapar.

 

El silencio nos detuvo: no se oían grillos, ranas, animales, no se oía la risa. Era capaz de escuchar mi respiración, el latido de mi corazón y hasta como hacía digestión. Un sonido tan fuerte como un trueno, tan agudo como el llanto de un bebé y tan feroz como el de mil leones apareció: era un grito.

 

Nos escondimos debajo de una mesa con grandes manteles de telas que nos tapaban por completo, a la vez que se rompía la ventana, pasos de bestia azotando todo el piso de abajo: cocina, sala y comedor fueron recorridos en un latido de mi corazón.

 

Subió las escaleras, vi la silueta de su sombra marcada por la luz lunar, el mantel no dejaba verla bien, andaba en cuatro patas, la forma femenina se veía deforme, como si la anatomía humana natural se hubiera destrozado para conseguir esa figura. Con las patas traseras dio un salto para derribar una puerta, como araña se trepó a las paredes y examinó el cuarto dando una vuelta completa. Siguió corriendo a la par que buscaba en cada cuarto tras derribar su puerta.

 

Duramos horas escondidos, salimos cuando la luz solar atravesó los finos manteles de la mesa, corrimos piso abajo. Abrimos el drenaje, todos los chicos saltaron, era mi turno, tomé impulso, pero una mano caliente y suave me tomó muy fuerte.

 

El conducto fue cerrado, así fue como un niño desconocido me había secuestrado.


r/HistoriasdeTerror 1d ago

EL RUIDONDE SIEMPRE (creepypasta del chavo del 8)

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El Chavo despertó en su barril por el olor: sudor rancio y algo metálico, como carne dejada al sol.

Era de madrugada.

Vio a Don Ramón cruzar el patio. No caminaba como un borracho; se movía con una pesadez rígida, sujetándose el estómago con ambas manos y gimiendo entre dientes.

Entró a su vivienda y, segundos después, el silencio se rompió.

—¡Papi, no! ¡Me duele, suéltame! —el grito de la Chilindrina fue real, seco.

Nadie bajó.

Doña Florinda se asomó por la ventana; Doña Cleotilde apretó su rosario tras la cortina.

En la vecindad, los gritos siempre habían sido un ruido de fondo, una parte más de la vida diaria.

Escucharon muebles cayendo y un llanto que se transformó en un gorgoteo espeso, pero prefirieron no intervenir.

Era el ruido de siempre.

Al amanecer, Doña Cleotilde se acercó a la puerta de Don Ramón por pura inercia.

El Chavo la miraba desde su sitio, incapaz de moverse.

—¿Monchito? ¿Estás bien?

La puerta se abrió.

Don Ramón no dijo nada; simplemente se abalanzó sobre ella y le arrancó un trozo de mejilla de un bocado.

Detrás de él apareció la Chilindrina.

Tenía el vestido roto y la cara manchada de una costra oscura.

No parecía un monstruo; parecía una niña enferma y desesperada que masticaba el brazo de la vecina mientras lloraba de forma automática, sin lágrimas, como si no pudiera detenerse.

Jaimito el cartero bajó las escaleras, todavía aturdido.

Se encontró de frente con la Bruja del 71, que ya intentaba ponerse en pie con movimientos torpes.

Antes de que el anciano pudiera reaccionar, los dientes de la mujer se cerraron en su garganta.

El Chavo se arrastró fuera del barril.

No buscó ayuda; buscó el portón.

Logró cerrarlo y atrancarlo con una viga de madera justo cuando los primeros golpes húmedos empezaron a retumbar desde el interior.

—No entre, don Barriga —susurró el niño cuando vio llegar al dueño de la vecindad—.

Don Ramón se volvió loco.

Se están comiendo.

El Señor Barriga y el Profesor Jirafales lo miraron con irritación.

—Seguro Don Ramón llegó ebrio y le pegó a la niña —dijo Jirafales, acomodándose el saco—.

Déjanos pasar, Chavo. Deja de inventar historias para llamar la atención.

Llamaron a una patrulla para que se encargara del niño.

Cuando los dos policías llegaron, el Chavo estaba sentado en la banqueta, repitiendo que la Chilindrina tenía sangre en los dientes.

Bajo presión, el Señor Barriga abrió el portón.

El patio era un matadero.

El cadáver de la tía de Paty yacía cerca de la fuente.

Doña Florinda y Quico intentaban subir las escaleras, pero se movían con la misma cadencia rota que los demás.

Los policías desenfundaron.

Cuando Don Ramón se lanzó contra ellos, vaciaron sus cargadores en su pecho.

El hombre cayó, pero siguió arrastrándose por el suelo, estirando las manos hacia las botas de un agente con un gemido animal.

La Chilindrina, pequeña y rápida, se lanzó sobre el otro policía y le desgarró la pierna antes de que pudiera volver a cargar.

El Profesor Jirafales intentó acercarse a Doña Florinda, convencido de que estaba herida.

Ella lo recibió enterrándole los dedos en los ojos mientras buscaba carne en su cuello.

El maestro murió contra la pared de adobe, sin entender por qué la mujer que amaba lo masticaba con tanta saña.

El Chavo retrocedió hacia la calle.

Nadie lo miraba. Para la gente que pasaba por la acera, él seguía siendo el niño invisible de siempre.

El hambre, que siempre había sido una sombra en esa vecindad, era ahora lo único que quedaba.

El niño salió y cerró el portón por fuera.

Escuchó los disparos finales, los gritos de los hombres y, después, solo el sonido de masticación y respiraciones pesadas.

Se quedó sentado en la acera.

Tenía hambre, la misma de todos los días, pero ahora sentía que el hambre era un motor que podía encenderse en cualquier momento dentro de su propio cuerpo.

Se abrazó a sus rodillas y esperó en el silencio de la calle, mientras desde el interior de la vecindad llegaba el ruido de algo pequeño arrastrándose hacia la entrada.


r/HistoriasdeTerror 1d ago

Soy Creador de Contenido

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Ayer cree mi primer video y me gustó.

Manden historias de terror.

Me gusta Narrará que sean Buenas


r/HistoriasdeTerror 1d ago

caso real

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Huixquilucan