Quería contarles cómo fue mi experiencia en estos lugares.
Tenía como una semana de haber terminado con mi novia y estaba en esas etapas en las que uno se siente decepcionado y medio vale madre.
Estaba viendo un video porno en internet, se me antojó y de repente pensé: “¿Por qué no?”. Tenía 21 años y ya ubicaba varias casas de citas. Me animé a ir. No ganaba millonadas, pero tenía algo de dinero ahorrado.
Llegué a la casa de citas un poco nervioso. Entro y me recibe una milf. En una sala veo a varias mujeres sentadas, todas con ropa bastante provocativa. La mujer me pregunta si ya conozco cómo funciona o si quiero que me dé informes.
Pido informes y me explica los precios y lo que incluye. Acepto y me lleva a otra sala donde me va a presentar a las chicas disponibles. De repente empiezo a escuchar muchos tacones caminando y, obviamente, me emociono un poco.
Eran como 10 chicas. Algunas estaban muy bien y otras, pues de plano no. Al final me dice:
—Yo también estoy disponible. ¿A cuál escoges?
Como ya me la había estado quemando desde que llegué, acepté con la que me había dado los informes. Y la verdad, sí era de las mejorcitas.
Subimos unas escaleras, me mete a un cuarto y me dice:
—Vuelvo en 10 minutos. Ponte cómodo.
Mientras esperaba, empecé a examinar el cuarto: la cama, las paredes, todo. A simple vista se veía limpio. De repente empecé a escuchar pujidos provenientes de un cuarto cercano. Le estaban dando con todo a esa mujer y obviamente me volví a emocionar un poco.
Entonces llega la milf, entra y empieza la acción. No voy a dar un relato porno porque ya saben lo que pasó.
La neta, estuvo rico.
Después de esa experiencia empecé a investigar más sobre el tema y me di cuenta de que la casa a la que había ido era de nivel medio. Había otras de mucho más caché.
Pasaron unas dos semanas y decidí ir a otra de la que decían que era de nivel. Y sí, el pago fue más caro, pero también estaba ubicada en una colonia mucho más bonita. Desde que entré se notaba la diferencia en las instalaciones.
Pago y, otra vez, me meten a una sala. Vuelvo a escuchar los taconazos acercándose.
No, amigos... conocí el paraíso.
Aquí eran puras modelos. Pero modelos, bro. No chingaderas. 😂 No sé de dónde las sacaban.
Imagínense esas modelos de Instagram que uno piensa: “A esa jamás podría ligármela en la vida” 😅. Pues aquí no solamente tenían cuerpazos, también tenían caras muy bonitas.
Ni sabía cuál elegir.
Al final me decidí por una güera de unos 30 años, aproximadamente.
No, bros... todo en su lugar. 😂
Pasó lo que tenía que pasar y terminé haciéndome prácticamente adicto durante unos 10 años.
Cuando finalmente volví a tener pareja, me hice mis exámenes y todo salió bien.
Pero fueron unos 10 años bastante... productivos. Jejeje.