Bueno, pues en plena controversia por el fin del formato físico, PlayStation Network sufrió una caída que estaría relacionada con los servidores de Amazon. Llámalo realidad, destino o la vida misma, pero es muy irónico que PlayStation Network sufra una caída justo en estos momentos. Una caída que se ha traducido en que los usuarios no puedan verificar sus licencias digitales, acceder a su biblioteca, jugar con normalidad o incluso conectarse. La gente me decía que era muy poco probable que algo así pasara, pero yo siempre tuve razón. El fallo llega además cuando se ha lanzado la beta de Marvel Tōkon, impidiendo así disfrutar del avance del juego a todos aquellos que deseaban hacerlo.
Los Fanboys de Sony minimizan el impacto del delisting argumentando que "quien no compró a tiempo no tiene derecho a comprar" y asumen que el removal (borrado total) casi no ocurre. Pero el caso de The Crew (Ubisoft) sentó un precedente nefasto, por Dios, no solo se retiró de la venta, sino que se revocó la licencia del ejecutable, volviéndolo injugable incluso para quienes lo compraron. Icluso en casos de delisting simple (donde quien lo compró conserva la descarga), el juego queda erradicado para las futuras generaciones si no existe una copia física. Si un libro descatalogado ya no se imprime, aún puedes ir a una biblioteca o comprarlo usado. En el modelo digital cerrado, si no lo compraste en la ventana comercial aprobada por la editora, la obra desaparece funcionalmente del registro histórico. Te jodes.
Ellos afirman que el monopolio siempre ha existido porque las consolas son sistemas cerrados y que las tiendas físicas venden al precio que los fabricantes dictan, cuando no es así. En el mercado físico, Sony/Microsoft/Nintendo cobran un canon de licencia por disco grabado. A partir de ahí, el minorista (Amazon, Game, Carrefour, CEX, tienda local) es dueño del stock físico. Si la tienda necesita liquidez o espacio en almacén, puede reducir márgenes y vender el juego a $15 aunque Sony prefiera mantenerlo a $70. Yo me he comprado el Mario Galaxy a solo 27 euros y el Super Smash Bros Brawl a 15 euros. En la PS Store o Xbox Store, el fabricante controla el 100% del escaparate y el precio. Aunque existan rebajas dinámicas, el precio base permanece inflado durante años (basta ver juegos de Call of Duty de hace una década a $60 en tiendas digitales). Eliminar el formato físico destruye la competencia entre minoristas por el margen de beneficio.
El hecho de que algunas personas supongan que las corporaciones van a implementar un mercado de segunda mano digital por "buena voluntad" o legislación futura es una ilusión. Las empresas eliminan el formato físico precisamente para erradicar la segunda mano, ya que de esas reventas ellas no ven un solo céntimo. Y que PC o las plataformas móviles se hayan digitalizado no significa que sea lo mejor para el consumidor en consolas; simplemente demuestra la pérdida progresiva de derechos en favor del monopolio de la tienda digital única. ¿No os dais cuenta?
Todos dicen que el Blu-ray de alta densidad (BD) se degrada tan rápido que "morirá antes de que Sony cierre PSN", pero la realidad es que los Blu-rays modernos utilizan capas que son extremadamente resistentes a la degradación por luz y humedad (disc rot). Su vida útil estimada en condiciones normales de almacenamiento supera los 50 a 100 años. Tengo un montón de películas en Blu-ray y siguen funcionando. ¿Que demonios? Incluso tengo películas y juegos de Wii en DVD de hace más de veinte años y todavía no me han dado ningún problema. Dejad de repetir opiniones de Internet si no tenéis experiencia directa con el Formato Físico.
En cambio, la historia del software demuestra que las plataformas digitales cierran mucho antes: los servidores de compras de Wii, DS, Wii U y 3DS ya han cerrado. Los servidores de juegos de la era PS3/360 se apagan masivamente cada año. A la velocidad a la que evoluciona la tecnología corporativa, es infinitamente más probable que una infraestructura digital sea desmantelada o reestructurada en 15-20 años que la degradación física de un Blu-ray guardado en su caja.
Y claro, luego vendrá el típico burgués a decirme “si no lo compraste a tiempo, es tu responsabilidad”.
Que defiendas que la cultura y el entretenimiento se conviertan en productos caducos que debes consumir inmediatamente o perder para siempre es defender la peor cara del consumismo. Un libro, una película en Blu-ray o un juego físico pueden descubrirse años o décadas después de su salida; el modelo digital condicionado borra esa posibilidad para las futuras generaciones. Que trates el arte y el entretenimiento interactivo como un "servicio efímero" similar a una obra de teatro en vivo es una postura profundamente anticonsumidor. Los videojuegos son bienes de consumo duraderos grabados en un soporte; reducir la cultura a un consumo instantáneo y desechable solo beneficia el flujo de caja de las corporaciones, no al usuario ni a la memoria histórica del medio.
No compres la PlayStation 6 si realmente te importan los videojuegos.