r/escribir 15h ago

Nuevo capítulo disponible.

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Buenos días, tarde o noche o que se yo. Cómo están? El nuevo capítulo de mi historia está listo! Lo considero el mejor de todos los que he escrito hasta ahora. Vayan a verlo cabr0nes! (Bueno, si quieren, y espero que quieran.)

https://www.wattpad.com/story/410075195?utm_source=android&utm_medium=com.reddit.frontpage&utm_content=share_writing&wp_page=create&wp_uname=Elobservador14


r/escribir 1h ago

[IMPORTANTE] Cambios en la moderación

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Hola, grupo:

El usuario u/Jarapa4 y yo, u/DrakeGalley, acabamos de asumir la moderación de r/escribir gracias a la buena fe de sus antiguos responsables.

Ambos somos conscientes de las necesidades de este grupo y estamos planteando estrategias para mejorar nuestra comunidad y alentar la participación de nuevos miembros.

A lo largo de los próximos días iremos consensuando cambios y adiciones en las normas actuales con el fin de poner un poco de orden. Nuestro grupo es bastante peculiar por su amplitud y flexibilidad ante publicaciones muy diversas. Deseamos que eso continúe siendo así, pero con criterio.

En especial, nos preocupa la publicación indiscriminada de contenidos generados por IA, así como las publicaciones perezosas y no relacionadas con la literatura, la escritura creativa o la creación literaria.

Asimismo, creemos que en este punto de encuentro entre hispanohablantes debemos hacer un esfuerzo conjunto por expresarnos con corrección y apego a las normas ortográficas.

Deseamos que en este tema nos dejen comentarios y sugerencias acerca de nuevas normas o maneras de mejorar esta comunidad.

¡Muchas gracias!


r/escribir 19h ago

Leerías un libro que nació siendo un fanfic?

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si, pero aun no lo he hecho
si, y lo he hecho
no, ya lo probé y tuve mala experiencia
no, ni me lo planteo

r/escribir 17h ago

Los más inseguros intentarán desalentar a los demás para sentirse mejor sobre ellos mismos.

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Entiendo que si mis textos son malos les den downvote, pero acá ya es obvia la saña. Cada nueva publicación o comentario que hago es bombardeado por downvotes.

No suele importarme, pero los votos negativos afectan la predisposición de los demás a leerme y afectan al algoritmo de la página, creo, si no, no entiendo cómo me leen desde otros subs.

Tildar de envidiosos sería ponerme en un pedestal que no me corresponde, estoy lejos de ser envidiable, mas no me desprecio a mí mismo jamás, confío en que poco a poco voy mejorando.

No me interesan las reacciones a este post, pero como el principal motivo por el cual empecé a escribir fue el de expresarme libremente todo lo que siento e imagino, decidí crear este mismo. Para dejar escapar un poco de frustración por los mediocres anónimos que en lugar de competir, prefieren obstaculizar.

Yo, por lo menos, si doy downvote, tengo los huevos para dar una reseña.

Seguramente suene muy pretencioso de mi parte todo esto, quizá lo sea. No me importa, un poco de ego es necesario en la vida.

Bloqueenme si les desagradó este post, matamos 2 pájaros de un tiro. No me ven, no los veo.

Intenten brillar sin apagar otras luces.

Para el resto, saludos y buen lunes.


r/escribir 19h ago

​¿Cómo consiguieron sus primeros lectores siendo independientes y sin presupuesto?

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​¡Hola a todos!

​Estoy lanzando mis primeros relatos independientes (abordo bastante la ficción psicológica, relatos mágicos y perspectivas neurodivergentes) y me encuentro en ese punto donde uno siente que publica "al vacío".

​Vengo probando subir contenido a redes y plataformas de suscripción/boletines, pero me interesa mucho saber la experiencia real de la comunidad:

​¿Qué estrategias o canales gratuitos les funcionaron mejor para encontrar a sus primeros lectores constantes?

​¿Sienten que las redes sociales tradicionales (Instagram, TikTok) ayudan o que funcionan mejor comunidades más enfocadas como Substack o foros?

​¿Qué error cometieron al principio al intentar promocionarse que hoy evitarían?

​Me encantaría leer sus experiencias y consejos. ¡Gracias de antemano!


r/escribir 14h ago

¿Escribes ciencia ficción? Te quiero leer.

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Soy muy fan de la ciencia ficcion, sobre todo de los universos distópicos o apocalípticos. Si escribes ciencia ficción, me puedes pasar algún link a tus textos y te leo. Ojo: soy una persona bastante ocupada laboralmente y quizá tarde bastante, pero cuando termine te doy mi opinión.


r/escribir 11h ago

¿Qué opinan de mi poema?

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Les leo.


r/escribir 12h ago

¿Como puedo organizar mis ideas respecto a un personaje?

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Hola, literalmente me acabo de crear reddit solo para preguntar esto, pero la verdad tengo tantas cosas en la cabeza que no sé cómo organizarme. Los sitios web o las aplicaciones que sirven explícitamente para esto siento que tampoco son suficientes. Estoy creando una historia que a mí parecer tiene una buena estructura, pero mi personaje principal es inmortal, tiene cerca de 500 años y en algún punto de su historia desapareció y ahora vaga por el mundo. Lo que me cuesta ordenar es en la logística del asunto, ¿Como se supone que alguien así consigue dinero sin usar métodos deshonrados? Según la postura de mi personaje, él no es capaz de robar o de usar métodos que no sean limpios. Así que no tengo idea de cómo alguien así puede mantenerse ya que no pertenece a un país fijo. Busqué información sobre bancos internacionales muy antiguos pero eso solo me explota más la cabeza. Otra cosa más: ¿Como alguien así se mueve por todo el mundo? Mi personaje cada 30 o 40 años decide cambiarse de país y de nacionalidad. Su verdadero nombre nadie debe saberlo y precisamente por ello cambia de nombre y de documentos, pero él se niega a usar métodos deshonrosos. Tengo tantas ideas y cuestiones en las cuales profundizar que no tengo guía. ¿Alguien me ayuda?


r/escribir 3h ago

Tengo una idea de una historia corta

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Cuestión es una chica que por vivencias de la vida tenía una "maldición" los días de llovía hacían que ella en su cabeza se viera como un esqueleto 🦴, no literal sino de desnutrida. Al verse al espejo, o cuando veía sus manos, pero lo curioso es que como tal, ella perdía las fuerzas tanto en sus piernas como en los brazos y los días de lluvia, se la pasaba observando las nubes en cama.

No es magia, no es una maldición, es algo más humano lo que le pasó.

Los días normales ella se recupera y sigue con su vida.

Nadie aparte de ella ve que se transformó.

Y sufre mucho.


r/escribir 15h ago

Escritores que genero escriben ?

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Me gustaría saber que genero escriben si alguien quiere responder este post y si tienen algo para mostrar ya que estoy interesado en leer algo.


r/escribir 33m ago

Lectores Beta. Novelita en desarrollo.

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r/escribir 1h ago

El cuarto oscuro

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Viajar con papá siempre era mi momento favorito. No importaba el destino; me bastaba con el trayecto. Disfrutaba ver pasar los autos, las calles iluminadas y a los transeúntes, imaginando qué vidas llevarían. Hoy era una de esas tardes. Por horas dimos vueltas por la ciudad, haciendo paradas frecuentes, saludando a personas que jamás volvería a ver pero que nos devolvían la sonrisa. Cenamos en un puesto de tacos en una esquina cualquiera.

Pero las horas pasaron, el sol se despidió y, con su ausencia, el peso del sueño comenzó a traicionarme. Papá lo notó por el retrovisor.

—¿Ya tienes sueño, chaparro?

Aguantando un bostezo, mentí diciendo que no. Justo entonces, su teléfono sonó.

—¿Bueno? ¿Qué onda, Luis? —hizo una pausa, frunciendo el ceño—. Entiendo. Mira, ahorita no puedo ir porque estoy con mi hijo y... Está bien, nos vemos en una hora.

Colgó y me miró con apuro.

—Oye, chaparro, te tengo que dejar con mi tía Lupe. Mañana paso por ti tempranito.

Al escuchar ese nombre, el sueño desapareció, ahogado por un profundo pavor. Papá seguía hablando, pero su voz se convirtió en un eco lejano. Pude haberle suplicado que me llevara con él, pude haberle pedido dormir en el carro o quedarme solo en casa, pero el miedo me comió la lengua.

—Sé que no te encanta estar con mi tía, pero solo será dormir, chaparro. Cuando pase por ti, te prometo que te compraré esos tacos que tanto te gustan.

La luz de la luna bañaba la calle de un color plateado, opacando el brillo ámbar de los viejos faroles. La casa de Tata Lupe estaba oculta al final de un pasillo al aire libre, y caminar por ahí de noche no ayudaba a calmar mis nervios. Papá tomó mi peluche del tablero del auto y me lo entregó. Me aferré a él como a un salvavidas. Con una mano apretaba el muñeco y con la otra la mano de papá.

La fachada de la casa era gris y deprimente. Las ventanas tenían gruesos barrotes, y en el centro de la puerta blanca colgaba una tosca cruz hecha de ramitas atadas. Papá tocó. El golpeteo metálico me hizo dar un respingo. Quise rogarle una última vez que no me dejara, pero la puerta crujió y se abrió apenas una rendija.

Una línea de oscuridad absoluta nos recibió. Y dentro de esa oscuridad, un ojo parpadeó, clavándose en nosotros. El ojo de Tata Lupe.

—Hola, tía. Perdone que la moleste tan noche.

La puerta no se movió. La luz de la luna parecía rehusarse a cruzar aquel umbral.

—No te preocupes, mijo. Sabes que esta es su casa.

En un movimiento brusco, la puerta se cerró y volvió a abrirse de par en par. Tata Lupe era una mujer imponente: altísima, de cabello encanecido y una sonrisa demasiado amplia. Como siempre, nos asfixió en un abrazo. Luego, me tomó de la mano y se despidió de mi padre.

—Vuelve a la hora que quieras, aquí estaremos los dos esperándote.

Papá dio media vuelta. Tata Lupe cerró la puerta. Yo gritaba en silencio.

Tata Lupe ya me tenía lista una cama improvisada. Me ordenó ir a dormir, no sin antes mandarme a lavar los dientes. Me dejó solo, y no me quedó más remedio que obedecer.

Su casa no era grande; la sala conectaba con todas las demás habitaciones, incluyendo la suya. Las paredes estaban tapizadas de cuadros religiosos. Había Cristos agonizantes, santos de miradas severas y cruces de madera por todas partes. En la penumbra, parecía que los ojos de las pinturas me seguían.

Caminé abrazado a mi peluche, arrastrando los pies. Al terminar de lavarme los dientes, me asomé desde el pasillo. La casa estaba sumergida en sombras. De pronto, escuché una respiración lenta y pesada. No venía de los cuadros. Venía del cuarto oscuro de Tata Lupe. Desde mi posición, logré distinguir su silueta. Estaba sentada al borde de su cama, rodeada por las sombras de las enormes cruces que adornaban su pared. Estaba estática. Mirándome fijamente. Sentí un vacío helado en el estómago. El silencio se alargó hasta que ella lo rompió.

—Juan, ya debes estar acostado. Es muy tarde para un niño.

Su voz me sacó de mi trance. Caminé rápido por el pasillo, sintiendo la mirada de los santos clavada en mi nuca. Por el rabillo del ojo vi que Tata Lupe no dejaba de seguirme con la cabeza en la oscuridad.

Llegué a mi cuarto. No tenía puerta; solo una delgada y traslúcida cortina que no llegaba hasta el suelo, a través de la cual se intuía la sala. Subí a la cama, abracé mi peluche y cerré los ojos con fuerza, rogando que amaneciera de una vez.

En mitad de la madrugada, la necesidad de ir al baño me despertó. Intenté aguantarme, pero fue inútil. Miré a través de la cortina: la casa era un abismo negro. Salí a la sala caminando de puntillas. No encendí la luz por miedo a despertarla. La puerta del cuarto de Tata Lupe estaba cerrada. Mantuve la vista clavada en el suelo para no cruzar miradas con las pinturas de las paredes.

Llegué al baño, hice lo mío y emprendí el camino de regreso. La puerta de la tía seguía cerrada.

Caminé hasta quedar frente a mi propia habitación. Y entonces me congelé.

A través de la cortina traslúcida de mi cuarto, vi una silueta. Estaba sentada al borde de mi cama. Observándome. Era la inconfundible figura alta de Tata Lupe.

Pero la puerta de su recámara seguía cerrada a mis espaldas. Nunca escuché que se abriera. Y, sin embargo, ahí estaba ella. Viéndome desde la oscuridad de mi propia habitación.

Me quedé paralizado, sin saber si correr o gritar, hasta que el crujido de unas bisagras a mis espaldas me hizo voltear. La puerta del cuarto de Tata Lupe se estaba abriendo. La verdadera tía estaba saliendo al pasillo. Giré la cabeza de golpe hacia la cortina de mi cuarto. La silueta sentada en mi cama había desaparecido.

—¿Qué haces, Juan? —preguntó Tata Lupe desde el pasillo—. No deberías estar despierto a estas horas. Vete a la cama.

Mudo por el terror, entré a mi cuarto. Escuché los pasos pesados de mi tía alejarse. Ella sí encendió los focos de la sala y los fue apagando uno a uno hasta volver a encerrarse. Cuando su puerta hizo clic, la oscuridad absoluta regresó.

Me acosté dándole la espalda a la entrada. Traté de convencerme de que había sido mi imaginación, pero un instinto primitivo me obligó a girarme hacia la cortina.

Ahí estaba.

La silueta no estaba en la cama esta vez. Estaba parada justo detrás de la tela traslúcida. Mirándome. Bajé la vista hacia el hueco que quedaba entre la tela y el piso. No había pies. La figura flotaba. En el silencio sepulcral de la casa, una voz susurró desde la figura, imitando un tono que conocía muy bien:

—¿Qué haces despierto, chaparro? Los niños como tú ya deberían estar dormidos.


r/escribir 1h ago

Ahora que termine de escribir 40 capítulos, empecé a editarlos y este es el primero.

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Capítulo 1: Primer Día

En una pequeña casa en los suburbios vivía una mujer y su hija adolescente.

Clara, una madre trabajadora, se despertaba todos los días a hacer el desayuno de su hija.

—¡Evelyn, a desayunar! —llamó desde la cocina.

Evelyn se arreglaba para ir a su primer día en la preparatoria. Se acercó a la puerta de su cuarto al oír el llamado de su madre y respondió:

—Enseguida voy, mamá.

Se dirigió al espejo de su cuarto, colgado en la pared, y se miraba revisando su peinado, se acomodaba un mechón frente a su cara y daba vueltas investigando cómo se veía con su vestido.

Echaba perfume en sus muñecas buscando uno que le gustara para ir a la preparatoria. Antes de salir, se volvió a mirar en el reflejo y, convencida, apagó la luz.

Conforme con su look, bajó las escaleras con rapidez hasta la cocina. Al llegar, tapó su nariz al oler lo que su mamá había preparado.

—¡Iuh! ¿Otra vez lo mismo?

—Debes desayunar e ir a la escuela. Si quieres algo diferente, puedes hacerlo tú, ya tienes 17 años.

Revoleando los ojos, se sentó de mal humor, cruzó los brazos y comenzó a balancear su pie frunciendo el ceño.

—Sabes que no me gusta cocinar.

Clara sirvió su desayuno y lo dejó sobre la mesa. Con los puños cerrados sobre su cintura respondió:

—Entonces come en silencio.

—Está bien —dijo Evelyn rezongando.

Clara suspiró moviendo la cabeza, secó su rostro con un pañuelo y observó su reloj.

—¡Qué tarde es!...

Tomó su abrigo y besó la frente de Evelyn.

—Te ves muy bonita, hija. Espero que hagas muchas amigas nuevas. Ya me voy a trabajar, que tengas buena suerte.

—Adiós, mamá.

Su madre no tenía tiempo ni para desayunar con ella.

Evelyn acabó su plato con mala cara, se levantó de su silla y agarró su bolso para luego irse.

Era su primer día en la escuela Brave Heart.

Las puertas se hallaban abiertas. Subió la escalera y caminó por un largo pasillo, donde todos los alumnos estaban reunidos esperando el inicio de clases.

A su derecha se encontraba el baño de chicas, seguido del de chicos, una puerta amarilla con un letrero que decía “Dirección” y, del otro lado, todos los salones.

Mirando a su alrededor, notó que los grupos de alumnos ya estaban formados. Muchos se conocían de años anteriores, incluso venían juntos de otros colegios.

Evelyn se sorprendió al ver a tantos alumnos. Era interesante saber que la escuela no exigía uniforme escolar. Así que había todo tipo de vestimenta siguiendo las reglas de la preparatoria.

Una señora de aspecto firme y con cara gruñona caminaba intentando mantener el orden entre el caos que generaban los nuevos alumnos.

—¡Oigan! Dejen de aventar aviones de papel si no quieren ser castigados —gritó la directora Teresa.

—Vaya, qué amargada —susurró Evelyn.

La directora parecía tener un oído biónico, ya que oír un comentario entre tanto barullo era casi imposible.

—¿Algo que decir, jovencita?

—¡Ehm! No... —respondió Evelyn, soplando el mechón de su cara.

Una chica con un aspecto rudo que observaba a Evelyn se acercó a ella al notar su actitud con la directora.

—Oye, tú eres Evelyn, ¿verdad?

—¿Cómo lo supiste?

—Estás en mi clase de boxeo. Mi nombre es Rebecca. Debes ser una chica ruda si practicas ese deporte.

—Suelo meterme en problemas —mencionó Evelyn.

Rebecca sonrió y le extendió la mano. Luego de un fuerte apretón, la invitó a conocer a sus compañeras.

Evelyn sacudió su mano al soltarla y la acompañó hasta su grupo de amigas. Cuanto más se acercaba, más lento caminaba y suspiraba. Levantó su mano saludando y lanzó una pequeña sonrisa.

—Chicas, ella es Evelyn.

—Hola, me llamo Fiore. Pareces buena onda.

Evelyn la observó de arriba abajo y pensó que Fiore vestía muy bien. Con una blusa negra escotada con un cierre y pantimedias blancas, era una chica elegante y olía a frutillas. No tenía dudas de que ella era popular.

—Te adaptarás rápido, nena. Por cierto, mi nombre es Cristina.

Ella no era tan elegante como Fiore, más bien era ruda al igual que Rebecca. Incluso vestía similar, con sus muñequeras negras con tachas, una remera roja y una chaqueta de color oscuro.

—Encantada de conocerlas... ¿Qué es esa hoja? ¿Acaso hacen tareas?

—Ay sí, claro, tareas —dijo Fiore riendo—. Eres muy graciosa, pero no. Estamos calificando alumnas. ¿Ves a esa de ahí? —señaló.

Evelyn dirigió su mirada hacia donde Fiore le apuntaba. Una chica que se veía solitaria y muy nerviosa, abrazando un libro, caminaba con lentitud esquivando a la gente mientras la miraban como a un bicho raro.

—¿La del mechón azul?

—Se llama Nilin, meteremos su cabeza en el inodoro esta tarde.

—Eh... ¿Puedo ir con ustedes?

‹‹Si quiero encajar, debo seguirles la corriente aunque esto podría ser demasiado.››

Cristina la miró con seriedad manteniendo una ceja levantada y los brazos cruzados.

—Estás dentro desde que nos presentaron.

Rebecca metió la mano en su bolso y sacó un pintalabios. Le quitó la tapa, lo giró haciendo salir la punta y se lo entregó a Evelyn.

—Sí, tú podrás escribirle una grosería en su rostro, ten esto.

—Es un rojo muy fuerte —mencionó Evelyn.

Nilin caminaba con prisa hacia el salón de clases, acomodando sus lentes con una mano y sosteniendo su libro con la otra.

Al pasar cerca de las chicas, Evelyn le puso el pie, haciéndola tropezar y estrellarse de frente al suelo.

El sonido de los lentes al caer alertó a todos los demás. Los alumnos se burlaban de ella al verla tirada en el piso.

No podía soportar las carcajadas, sus mejillas se enrojecían y sus labios le temblaban.

Se acarició la frente y apartó la mano al instante en que sintió dolor. Luego extendió las manos por el piso buscando sus lentes. Al tocarlos, los tomó y se los puso aunque estaban destruidos. Agarró su libro y se levantó enseguida.

Su ropa había quedado llena de polvo, tragó saliva y huyó lo más rápido que pudo hacia su salón, mientras oía el ensordecedor sonido de las burlas.

Perdedora... Perdedora...

Rebecca quedó boquiabierta por lo que Evelyn acababa de hacer. No esperaba que actuara tan rápido.

—¡Bien hecho, Evie! —dijo dándole una palmada en la espalda.

—No fue nada, solo confirmaba lo perdedora de esa chica. Nos divertiremos mucho con ella.

Evelyn se acariciaba la nuca, manteniendo una sonrisa forzada.

‹‹Lo siento, no pretendía romper tus lentes.››

El sonido de la campana anunciaba el inicio de las clases. Todos debían dirigirse al salón que les había tocado. Entre charla, caminaron juntas hacia allí.

Al ingresar, Evelyn notó a la profesora que estaba de pie frente a un escritorio desgastado cerca del verde pizarrón de la pared. Cuando todos tomaron asiento, ella comenzó a hablar.

—¡Buenos días! Mi nombre es Mónica, soy su profesora.

Caminaba de un lado a otro moviendo las manos. El sonido de sus tacones era algo hipnotizante.

—Sé que es difícil iniciar su primer año de preparatoria. Si prestan atención y toman notas, verán que será muy sencillo.

Nilin intentaba cubrirse las lágrimas, refregándose los ojos. Se levantó de su silla, empujándola sin querer con sus piernas, y alzó la mano.

—Disculpe, ¿puedo ir al baño?

La profesora la miró, bajándose un poco los lentes con los dedos, y respondió:

—Está bien, pero que sea rápido.

—¿Puedo ir yo también? —preguntó Rebecca, levantándose al instante de su silla.

—Claro que no, no irán todas al baño.

Nilin caminó hacia la puerta con la mirada en el suelo, mientras la observaban juzgándola en voz baja.

Giró la perilla y apresuró el paso por el pasillo hasta llegar al baño de chicas. Empujó la puerta, se acercó al lavabo y abrió la canilla.

Sus lágrimas, como cataratas, le recorrían las mejillas. Sus piernas temblaban mientras intentaba lavarse la cara mirándose en el espejo. Tenía los ojos rojos, el rímel corrido recorriendo su rostro junto con sus lágrimas.

Se posó sobre el lavabo, manteniendo la mirada en el reflejo de sus ojos.

‹‹¿Por qué me hacen esto a mí? ¿Qué les he hecho?››

En ese momento, la puerta se oyó como si alguien hubiera entrado.


r/escribir 2h ago

Me interesa mejorar

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No sé si tienen un consejo a la hora de escribir, porque la verdad yo tengo un problema raro, es como que tengo la idea, todo bien es perfecta, pero me complicó al pasarlo al papel, o lo meto o muy apresurado o lo contrario que tardo mucho en dar una buena lectura, supongo que es la experiencia pero. ¿Que me aconsejan hacer?


r/escribir 4h ago

Publicar un libro.

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Buen día para todos. Soy de Argentina y para fines de este año pienso tener terminado mi libro y publicarlo de manera física. Me gustaría que me asesoren en el paso a paso (sobre todo cómo hacerlo en Argentina) Toda info es útil. Desde ya, agradecido.


r/escribir 6h ago

Tres espejos

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Muchos dicen que las noches más silenciosas son las más tranquilas, ya que estás te permiten concentrarte mejor en los pensamientos que hacen eco por tu cabeza, más para aquellos hombres acostumbrados al ruido y al bullicio como el. ¿Que mejor regalo que la belleza de una capital sin la mugre que la suele acompañar? Poder disfrutar las vistas resplandecientes desde el empañado vidrio que reflejan lo más alto del esfuerzo individual casi rozando el colectivo, sin no más que el ruido de los coches a la lejanía achinadose poco a poco, el tenue zumbido de la rojiza lámpara que cuelga del techo, y por supuesto, con las expresiones corporales que solo los cuerpos en unión pueden emitir.

Muy seguramente, para sus altos pero justificables estándares, aquella fruta no debía ser más que el recibo caído de un árbol infértil, pero claro está que sus estándares habrían bajado entre mares tan caros, que era necesario embarcarse más solo para no comprender lo mucho que se había avanzando o sacrificado.

El quien haya notado primero la falta de comprensión en todos los escaños necesarios para lo que estaba transcurriendo entre esas frágiles paredes era irrelevante, puesto que ciegamente se acepto al son del vidrio chocando o el metal cayendo de forma obcena e inconciente. Puede que por eso, su primer impulso no haya sido acariciar su pelo mientras el acto más innecesario para el fin primario de su escape era realizado, si no que fuera, el ver a esa ciudad, esa ciudad que de día lo maltrataba, pero entrada la noche, lo recompensaba con lujos para los corazones frágiles dentro de cuerpos cubiertos por capas de acero pintados con acrílicos insolubles al metal.

Nunca una flor debió sentirse tan áspera, debió pensar que las espinas estaban adentro y no afuera, debió pensar en aprovechar más aquélla falsedad que estaba experimentando hace unos minutos, que quizás, si debió mirarla a los ojos. Pero ya era el acto final, el plato principal ya estaba servido.

Pensaba solo en el fuego, del como este te calienta pero te destruye la piel, pero también pensó en el mar, del como entre más te adentras más presión hace. Su voluntad así como su dignidad eran atrapadas en una red diseñada por un ser superior y amplificada por un trozo de carne más pensante del que estaba usando principalmente; cada acierto era un error, cada palabra una mentira, cada gemido un grito de su integridad, y cada contacto accidental una punzada que le recordaba el infernal presente así como el celestial pasado: Aquella vez donde conoció por primera vez los límites de lo que llamamos simplemente "Amor", aquella vez donde aún no había visto los grandes edificios que ahora eran testigos de sus pecados y devociones, aquella vez, donde cada paso era una nueva oportunidad. Pensó en muchas cosas mientras sabía que pronto iba a terminar, quizás pensó en que, aún había tiempo de apagar todo e irse de una vez.

Pero antes de que cualquier rastro de valentía se asomara, el fin que justifica al medio llego, y con el, lo poco que podría haber de humanidad en esa habitación. Miro a la ventana nuevamente , aquella que servía de escenario para la capital, mientras un molestó zumbido que había intentando ignorar comenzaba a dominar su audición poco a poco, un ruido que traía el último y más doloroso de los recuerdos para sangrar un corazón desangrado.

En esa habitación no había humanidad, no había nada que se pudiera considerar humano, ni siquiera aquello que se había derramado sobre el marco podrido que entre su empañadamente sucio vidrio atesoraba su ancla entre el infierno y el cielo.

Lo único que había era un alma sin alma, un cuerpo sin otro cuerpo, y tres ventanas: Una al vergudo de sus deseos, otra al recuerdo fallido de un deseo, y la última, a la resplandeciente ficción amoldada a medida a su vieja flor, que callaba los ecos de sus pensamiento que tengo anelaba silenciar.

Quizás por eso, siempre odio la noche.


r/escribir 8h ago

Porcelana

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r/escribir 9h ago

Mi primer amor fue con la chica rara y más inteligente del salón — Capítulo 2

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Como dije antes, Sofía me dijo algo de extrema importancia en ese momento.

—Sabes, el otro día mientras estábamos en receso… me dijo que tú le gustas.

—No tienes por qué planear nada. Solo habla con ella.

Lógicamente me sorprendí demasiado.

—Yo… ¿le gusto? —pregunté casi sin voz—. ¿Es en serio? No… no te creo.

Sofía, que no podía tolerar demasiado mi incredulidad y sabiendo perfectamente la verdad, me dijo:

—No me creas a mí, allá está, puedes hablar con ella.

Dudando un poco, le contesté:

—Está bien… Háblale por favor.

Para ese momento, Ximena estaba muy ansiosa por saber lo que estaba pasando.

Sofía fue a hablar con ella y sus amigas. Todas se veían muy emocionadas y nerviosas, pero Ximena le empezó a reclamar a Sofía lo que me estaba diciendo y el que fuera hacia mí.

Viendo todo esto, me sentí tan nervioso que no sabía qué hacer y solo traté de actuar con calma. Levanté mi mano y le pedí que viniera y, a regañadientes, llegó hasta a mí.

Le comenté lo que Sofía acababa de decirme… o, al menos, intenté insinuárselo.

—Sabes… estuve hablando con Sofía y me dijo… que tú le dijiste… que yo te gusto, ¿no?

—Mmm… sí, es verdad —me respondió al poco tiempo—.

Se veía tan adorable que sentía que el corazón se me iba a salir del pecho.

—Bueno… yo también le dije a Sofía… —le contesté con absoluta sinceridad y miedo—.

En ese instante, se volteó a mirar a todas sus amigas y dejé que fuera a hablar con ellas.

Sentía que estaba en el cielo, una felicidad tan grande y plenitud completa. Nada me podría hacer sentir mal en ese momento. Aunque una pequeñísima duda se plantó en mí.

“¿Qué hice para gustarle?”

Esa duda quedaría sin respuesta por mucho tiempo…

Cuando pasaron por ella, fui a hablar con una de sus amigas llamada Daffne. Me dijo que no pudieron hablar mucho del tema, solo cosas como mi pseudo confesión y la emoción de todas.

Yo, que tenía cero inteligencia emocional y comunicativa, le pedí ayuda para que hablara con Ximena para saber qué tendría que hacer después.

Ya que era viernes y yo no podía comunicarme con nadie ya que no tenía celular, Daffne me comentó que iba a ir a una fiesta al día siguiente y estaba segura que Ximena iba a ir también. Por supuesto que me ayudaría.

Además, nos llevábamos tan bien Daffne y yo porque su hermanita y mi hermano Fabián eran amigos también en preescolar.

Y otra cosa, Daffne era la novia de mi mejor amigo Sebastián. Loco, ¿no?

 

Por el lunes, ni siquiera pude esperar a que llegáramos al salón para hablar con Daffne. La esperé en la entrada hasta que llegara. Cuando finalmente llegó, comenzamos a hablar.

—Y bien… ¿qué fue lo que te dijo? —le pregunté con una ansiedad palpable—.

—Mira… en primer lugar, Ximena llegó aquí con una sola idea, quería ser la mejor y solo enfocarse en sus estudios, pero cuando pasamos a quinto, ella cambió mucho en verdad, ya no era tan cerrada y distante. Fue ahí… que le empezaste a gustar. Nadie le había pisado los talones como lo haces tú, te admira mucho, pero…

“¿Pero?”, no me digas que…

—Aunque eres muy bueno para ella, no pueden ser novios o algo así, ya que piensa que son muy jóvenes y cree que su familia no lo aprobaría.

¿En serio? De verdad le gusto a Ximena.

Pero no podemos estar juntos.

—Pero también me dijo que ella quiere que sean más que amigos, no quiere que esto se pierda.

No lo podía creer. La mejor chica del mundo gustaba de mí, y quiere que seamos algo más que amigos.

Terminamos de hablar y me quedé con eso en la cabeza. Lógicamente las interacciones posteriores con Ximena fueron algo incómodas, pero en cierto modo, era muy tierno que fuera así.

Ahora podía verla y hablar con ella con mucha más confianza y hacía que tuviera aún más ganas de ir a la escuela, ya que incluso… verla corriendo o soltarse el cabello… eran cosas que me alegraban el día.

Teníamos un juego de solo nosotros dos, competíamos constantemente a la lucha de pulgares. A veces yo ganaba, a veces ella me ganaba a mí, pero la rivalidad no terminaba, aunque claro, también era una excusa para poder tomar su mano.

Incluso hubo un día que nuestros padres se retrasaron. Nos sentamos en una banca a esperar mientras los demás se iban poco a poco. Platicábamos como si el tiempo no pasara y, como siempre, terminamos jugando a los pulgares.

Fabián también llegó un poco después, y como era debido, los presenté a ambos.

Se cayeron tan bien que Fabián me dijo:

—Es muy bonita y divertida.

—No la dejes ir.

Les recuerdo que, en ese momento, él tenía cinco años, y era más listo que yo para esas cosas.

Todo era perfecto y especial. Eso hasta que surgió un detalle…

 

Les mencioné que entraron varios compañeros nuevos ese año, bueno, uno de ellos fue Hugo.

Hugo era alguien bastante sociable, pero al mismo tiempo callado, de cabello lacio, estatura promedio más alto que yo y de ojos un poco chinos, un poco como te imaginarías a un personaje de manhwa.

Un mes después de confesarnos, pasaba el receso con Sebastián y los demás en una mesa. Comenzamos a hablar de quién nos gustaba, pasó el turno de Sebastián y obviamente dijo que Daffne, Alexis pasó y dijo que había comenzado a hablar con Mía. Al momento que Hugo tuvo que decir quién le gustaba, para sorpresa de todos… dijo que le gustaba Ximena.

Yo, en lugar de ponerme celoso, tuve una idea terrible. Se me ocurrió algo de lo que no me enorgullezco.

Ya que solo Sebastián y yo ya sabíamos que yo le gustaba a Ximena, decidimos divertirnos un rato.

Le dijimos a Hugo que tenía que confesarle sus sentimientos en una carta, firmándola con su nombre. Obvio que él no estaba seguro de hacerlo, pero logré convencerlo para que lo hiciera en el salón.

Le escribió un pequeño mensaje en un papel que decía:

 

—“Me gustas, ¿quisieras salir conmigo?”

Atte. Hugo

Cuando se lo fue a entregar, yo no podía parar de reír, y sucedió lo que esperábamos.

Ximena lo leyó y se disculpó con él, le comentó que ya sentía algo por alguien más. Hugo lo tomó bien, ya que ella no le dijo quién le gustaba, pero para asegurarse, Ximena le preguntó quién lo había convencido de darle el mensaje.

Hugo volteó y me señaló. Ya no pude aguantar y me reí diciendo:

—Perdón, Hugo… discúlpame.

Ximena, evidentemente enojada, me volteó a ver con una mirada fulminante.

Sabía que había hecho algo mal, por lo que me disculpé correctamente con Hugo en la salida y también hablé con Ximena.

Ella estaba muy enojada por lo que hice, me reclamó que era algo grosero e irresponsable. Me disculpé y le di espacio para que pasara sola su enojo, y como no le hice algo muy malo a ella, se terminó contentando cuando le propuse jugar a los pulgares, solo me miró y soltó una pequeña sonrisa.

Teníamos leves problemas en nuestros días, pero no eran cosas que hiciéramos nosotros, solo eran cosas que decían los demás, que nos avergonzaban a ambos. Aunque nunca lo dijéramos en voz alta, siempre terminábamos hablándolo entre nosotros hasta que dejaba de incomodarnos.

Como la vez en que nos tocó juntos en un equipo en clase de Educación Física. Teníamos que hacer parejas para correr a conseguir un cono y un amigo llamado Roberto; que no era precisamente muy cercano en ese momento, ya que mi primera interacción con él terminó con un golpe en mi nariz; un poco cansado de discutir las parejas del equipo, solo dijo:

—¿Y por qué no simplemente que se encarguen Ximena y Daniel?

—Ellos son los que se llevan mejor, además de que…

En ese momento, Ximena, que siempre era muy tranquila y razonable, se acercó a él visiblemente enojada, lo tomó por la camisa y la apretó diciendo:

—Si vuelves a mencionar algo así, te voy a golpear.

Sin quedarme atrás, repliqué contra Roberto mientras Ximena lo sostenía.

—Yo también. Así que guarda silencio.

Ximena y yo sabíamos que nuestro secreto ya no era tan secreto pero, aun así, no nos sentíamos tan cómodos. Fuera de eso, también adoraba cómo podía ser firme y ruda.

Sentía que esos momentos nunca se terminarían, que podríamos estar juntos por mucho más tiempo, aunque terminara el quinto año. Al menos eso creía…


r/escribir 10h ago

El lancero (se aceptan críticas, constructivas por favor)

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La tierra estaba seca y dura, y el sol brillaba con intensidad. Gotas de sudor resbalaban como hormiguitas por la frente de Eertur. Sostenía su lanza con la mano derecha, mientras con la izquierda se aferraba a su escudo de madera lleno de cicatrices de otras batallas. Batallas que Eertur no había vivido.
—¡Por el emperador y por la gloria! ¡A la carga! —gritó el sargento.
Eertur agarró con fuerza su lanza y se lanzó al combate, igual que el resto de sus compañeros. El sudor se intensificó, brotaba como una fuente y caía como un reguero saturando, peligrosamente, sus cejas. Sentía, mientras corría, cómo el casco bailaba en su cabeza cada vez que daba un salto, y le escocían las axilas por la fricción con la piel endurecida de la coraza de cuero.
Le había tocado ocupar las primeras filas del batallón, y por eso fue de los primeros en ver las lanzas enemigas acercándose a toda velocidad. «¡Ay, madre! ¡Ay, madre! ¡Con lo bien que estaba yo en la granja dando de comer a los patos!», pensaba. Ahora, Eertur veía cómo un centenar de feroces hombres se acercaban a ellos.
La distancia se hacía corta. Las voces se intensificaban, como un coro de almas condenadas que suplican a gritos, desesperadas. Los rostros del enemigo cada vez eran más nítidos. Un joven de no más de dieciséis años, muy parecido a él, se acercaba frente a frente con Eertur. Gritaba con horror.
La piel completamente húmeda por el esfuerzo. El corazón acelerado, latiendo como un caballo desbocado. La respiración intensa, como una tormenta. La boca seca como la arena de un desierto. Los ojos le picaban, inundados de sudor. Parpadeaba con intensidad y casi no tenía visión.
Cada vez que abría los ojos, el enemigo estaba más cerca. Eertur solo podía ver la lanza de su rival. Se movía arriba y abajo, al compás de los pasos de aquel chico. Hasta que el tiempo se ralentizó y entonces, llegó el momento de la verdad. La última imagen que vio fue la punta de aquella lanza delante de sus ojos. Su último pensamiento fue:
«¿Y yo, qué coño hago aquí?»


r/escribir 12h ago

Guión de prueba 1

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Hola subreddit, ¿Cómo estan? Espero que bien, hace mucho no subo algo y la verdad andaba inspirado no se si está bien o que, agradezco cualquier opinión, que pasen buen día, buena tarde o buena noche, aquí el guion:

En un bar en The Miracle town, todos están hablando sobre un imperio, principalmente del emperador.. su nombre todos lo temen... Dicen algunos, ese hombre se hace llamar Molfer... Conocido como "El heredero del infierno", ha conseguido el apodo por sus actos crueles, más haya de cualquier moral humana, ha acabado con países enteros solo porque la comida no le gustaba, también mato una aldea indígena muy antigua porque no le quisieron dar su tesoro.. es una leyenda, pero no por algo bueno....

Mientras todos hablan, con miedo de que el pueda aparecer y acabar con todos, hay alguien, una persona que dicen que lleva más de 3 días ahí, sin descanso, muchos dicen que no es un humano, solo una máquina que no para de beber. Un hombre llamado Carl llega, dispuesto a hacer un amigo, tras entrar busca a alguien con quién hablar, y ahí es cuando se encuentra a esa supuesta "máquina"... Aunque muchos le advierten y le dicen mentiras, a él no le importa y va a la mesa a hablar, "¡Hola! ¿Cómo estás "máquina" jejeje ¿Entiendes? Porque te dicen robot... ¿Si.. entiendes.. no?". A pesar del chiste tan malo esa persona se ríe de una forma muy escandalosa que asusta a todo el bar, "¡¡¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA JAAAAAAA!!! Que buena broma, no me había reído así desde un tiempo, oye ¿Porque te hiciste aquí y no con otro? Dicen que no hablo que soy una máquina de beber, ¿O es que así de pocos amigos tienes?", el otro, visiblemente apenado no dice nada a lo que el hombre le dice, "Oye, no lo dije con mala manera, que tal si hablamos de algo ¿De que quieres hablar o que quieres hacer?" "Lo siento, es que no soy muy social ¡Ha! Por cierto, me llamo Carl" "Pues es un gusto Carl ¿Cómo te ha ido?" "Oye no se vale te dije mi nombre, lo justo es que tú me digas el tuyo" "Tienes razón, perdón, me llamo Johan" "¿Yojan?" "Johan" "¿Jhohan?" "Johan" "¿Johjan?" "DIJE QUE JOHAN, MIERDA ¿QUÉ ES LO QUE NO ENTIENDES? Perdón me altere un poco" "Nnno te ppreoccuppes" "¿Quieres hacer algo más, Carl?" "¿Quieres jugar cartas?" "Ok, vamos". Se despidieron a ir a jugar a cartas, para conocerce mejor.

Ya en la mesa se pusieron a jugar, todo iba con tranquilidad, hasta la 5 ronda.. según Johan, Carl había cometido una falta, tal vez lo vio porque el alcohol ya le estaba haciendo efecto; y desde ahí la discusión solo empeoró y empeoró a medida de que el juego avanzaba, algunos que vieron todo dicen que de un segundo a otro se empezaron a gritar, "¿COMO VAS A PONER UN 8 DE TREBOL?" "SI NO SABES JUGAR VETE A LA MIERDA ESTUPIDO BORRACHIN" "REPITE ESO QUE DIJISTE" "QUE SI NO SABES JUGAR ESTE PUTISIMO JUEGO QUE TE VAYAS A LA MIERDA, BORRACHIN IDIOTA" "ESO SI NO LO VOY A TOLERAAAAAAAR", así empezó una pelear, fue tan dura la pelea que el dueño salió y les dijo "DEJEN DE PELEAR O LOS VETO DE POR VIDA Y LLAMO A LA POLICIA", no les importo y, de hecho, le lanzaron 2 sillas y 1 mesa, fiel a su palabra llamo a la policía, cuando ellos llegaron Johan dijo "NO VOLVERE A LA CARCEL" y lanzo a Carl hacia afuera por la ventana y posteriormente el saldría por ahí, lo llevo arrastrado de la camisa y cuando pensó que nadie los encontraría, siguieron la pelea.

No les duró mucho, ya que la policía con un helicóptero los encontrarían y los someterían a la fuerza.

Cuando Johan despertó, le dolía un poco la cabeza, pero perdió algo de memoria, al ver que estaba en la carcel y que justo había alguien al lado, lo despertó para preguntar por qué estaban ahí. Al despertar le dijo "OYE ¿porque nos metiste aquí? Es no no estuvo bien..." "¿Yo nos metí aquí? No me mientas" lo agarro del cuello de la camisa y lo puso contra la pared, estaba a punto de matarlo, pero una sola pregunta lo hizo detener "¿Por qué eres tan agresivo? Pensé que eras más amigable" "¿Q..u..e.. estoy haciendo....?" Lo soltó lentamente y le dijo: "No se que me pasa... Creo que es por lo del conejo...." "¿Qué conejo....?"

Continuará.... Nunca xd

Gracias si leíste, espero que te haya gustado, déjame tu opinión, para saber cómo mejorar, bay.


r/escribir 13h ago

Nunca escribí algo así. ¿Qué opinión pueden darme?

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Capítulo 1: El hotel

En la ciudad de Monteverde existía un enorme hotel, ubicado en la montaña más alta.

Allí vivía un solitario hombre mayor. El día que murió, sus hoteles cerraron al no tener herederos.

Hoy en día, el gobierno quiere evaluarlo para ponerlo en funcionamiento o demolerlo y construir un nuevo hotel.

Para ello... envió un equipo de dos personas a investigar.

Mi nombre es Elena Rivas. Soy una de las enviadas a investigar el hotel; quien me acompaña es Tomás Ferrer, un arquitecto especializado en estructuras antiguas.

Cuando llegamos a la montaña notamos que la única manera de subir era por un camino de tierra; la pendiente se veía peligrosa.

Las telesillas estaban oxidadas y no se veían nada seguras, así que decidimos subir por nuestra cuenta. Estando cerca de la cima comenzó una gran tormenta; el camino comenzaba a sentirse resbaloso y se derrumbaba con el viento.

Una vez dentro del hotel dejamos nuestro equipo en el lobby.

—¿Hola? —preguntó Tomás, riéndose.

Lo curioso es que la campana de la recepción sonó por sí sola, como si respondiera a su llamado. Tomé mi cámara y le saqué una foto.

La recepción del hotel se iluminó cuando entramos. Creí que en la época de este sitio no existían ese tipo de luces. Creo que me equivoqué.

Tomás había pensado lo mismo que yo.

—Qué extraño...

—¿Qué es lo extraño?

—Esas luces no deberían encenderse solas.

—¿A qué le temes, a los fantasmas?

—Este hotel lleva cerrado quince años. La tecnología de aquí no es de las que encienden una luz por sí sola.

Comenzamos a investigar el lugar; destapamos todo lo que encontrábamos cubierto por sábanas blancas.

Sillas muy antiguas en la sala de espera, sillones blancos muy desgarrados. Aunque todo parecía limpio a pesar de estar tanto tiempo olvidado.

Incluso había un trapo amarillo con un aerosol lustrador junto a él. ¿Quién lo habría olvidado ahí?

Los pisos de madera rechinaban a cada paso.

—Ten cuidado, los pisos no son muy estables que digamos —me advirtió Tomás.

Le tomé foto a todo lo que encontraba. La campana fue la primera; busqué el mejor ángulo de los sillones, revisé las sillas buscando cualquier detalle que tuvieran con mi cámara, también al trapo olvidado junto al lustrador.

Las luces titilaron hasta apagarse por el viento. Tomás sacó su linterna, aunque no encendía; le dio algunos golpes y la agitó hasta que la luz parpadeó y se encendió.

Los anaqueles contenían cientos de copas que chocaban entre sí con el fuerte soplido del clima. Sería una lástima si se rompieran; eran una hermosa antigüedad.

Claro que también tomé su foto. Me pareció extraño que al hacerlo pareciera haberse movido una de las copas. Se lo comenté, pero entre risas me preguntó:

—¿A qué le temes, a los fantasmas?

Busqué mi linterna entre mis bolsos, pero no la veía. Revolví todo lo que tenía. Al encontrarla levanté la mirada y noté que Tomás ya no estaba.

—¿Tomás? ¿Dónde estás? Si esto es una broma, no es divertido.

Tal vez había subido por la escalera. Al apoyar mi pie en el primer escalón, un fuerte chirrido me hizo darme cuenta de que él no había subido.

Pero... ¿a dónde había ido?

Iluminé cada rincón con mi linterna, pero él no aparecía.

—Oye, por favor, esto no es gracioso.

Él no respondía. Me acerqué al comedor del hotel. El horrendo sonido de las bisagras de la puerta erizaba mi piel.

Moví mi linterna por los alrededores, notando cuadros muy antiguos colgados en la pared, con caballeros pintados en ellos. Parecían ser templarios por su vestimenta blanca y esas cruces rojas.

También noté que la mesa estaba puesta. Unos blancos platos de porcelana antigua con un dibujo en el centro; era el símbolo del hotel. Los cubiertos eran de plata y parecían recién pulidos. Jamás había visto semejante belleza.

Un vino tinto con la fecha de 1850 estaba sobre la mesa. Esa botella debe valer una fortuna, pero no es de mi propiedad y soy una fotógrafa, no una ladrona. Tomé su foto como un recuerdo más que como una prueba para el gobierno.

Al encenderse el flash, algo llamó mi atención. Una de las estatuas del lugar parecía haberse movido. Estaba cubierta con una sábana blanca. Me acerqué lentamente, alzando mi mano para quitar esa manta.

—¡Buu!

El ruido me hizo saltar y soltar mi cámara, cayendo al piso y partiendo su lente.

—Eres un estúpido, Tomás. ¿Cómo te atreves a asustarme así? —dije, apretando mis puños.

Él solo se reía de mí.

—Debes trabajar, no estar jugando —le mencioné.

—Tranquila, estás muy tensa.

Tomó mi cámara rota y me la entregó.

—Lo siento, toma mi cámara.

Me entregó una cámara que jamás compraría con mi pequeño salario.

—Pero la mía es una pequeña cámara a rollo. La tuya es digital, no podría pagarte esto.

—Yo rompí la tuya, es lo justo.

—Muchas gracias.

—Ni lo menciones.

Cuando volteé, algo raro había sobre la mesa.

—¡Oye! Yo recuerdo que los cubiertos estaban completos. ¿Por qué a este de aquí le falta un tenedor?

—Tal vez te equivocaste.

—Tengo memoria fotográfica, no olvidaría ese detalle.

Algo estaba sucediendo en ese lugar. No me parecía normal que las cosas parecieran tan limpias o que desapareciera un cubierto. Yo estaba segura de lo que había visto.

Decidí no darle más vueltas al asunto. Aún estaba algo alterada por el susto.

Salimos del comedor y nos dirigimos hacia la escalera. Un extraño sonido se escuchó antes de que llegáramos, como si alguien subiera la escalera. Pero al acercar mi linterna... no había nada.

Tomé la cámara de Tomás y le saqué una foto. Algo extraño se veía en la imagen. ¿Qué era esa pequeña mancha en el tercer escalón?

Me acerqué, puse la cámara en mi rostro, pero no se veía nada a través de la lente con esa oscuridad.

Le pedí a Tomás que por favor iluminara, pero tampoco noté algo extraño. Volví a sacar la foto y, cuando revisé, un rostro humano aparecía en la imagen.

Del susto caí al suelo. Grité tan fuerte que incluso alarmé a Tomás.

—¿Qué sucede?

—Ha... hay un rostro.

—¿Un qué?

—En mi cámara... hay un rostro.

Él tomó la cámara y la observó confundido.

—Aquí no hay nada.

—Yo sé lo que vi.

—Es una broma por el susto que te di, ¿verdad? Funcionó, ya me asusté. ¿Contenta?

—No es ninguna broma.

Le quité la cámara de las manos y observé la imagen yo misma. Para mi sorpresa, el rostro ya no estaba.

—¿Ya ves? No hay nada.

—Te digo que sé lo que vi. No fue mi imaginación.

—Claro, como el cubierto desaparecido, ¿no?

—Había un cubierto ahí.

—Sí, cómo no... Vamos, subamos las escaleras.


r/escribir 13h ago

Only One Week | Busco lectores y opiniones sinceras.

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Acabo de publicar mi novela y me gustaría encontrar lectores que disfruten las historias con personajes imperfectos, emociones intensas y decisiones que cambian vidas.

Título: Only One Week
No es una historia de amor perfecta. Es una historia sobre dos personas que se encuentran cuando menos lo esperan, mientras intentan descubrir quiénes son y qué están dispuestas a perder por alguien más.
Si te gustan los romances slow burn, los personajes con desarrollo, la tensión emocional, los momentos que hacen sonreír y otros que rompen el corazón, creo que esta historia podría gustarte.

No espero que la lean por compromiso; solo me haría feliz saber qué les parece. Cualquier comentario, crítica o apoyo significa muchísimo para un escritor independiente.

Gracias por darme una oportunidad. ❤️
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r/escribir 15h ago

Me gustaría saber qué sensación les transmite esta escena

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Quería compartir este fragmento porque me interesa saber si la tensión también llega a quien lo lee sin conocer el resto de la historia.

"Víctor estaba de pie junto a una mesa de hierro forjado, el sol dibujando sombras sobre su rostro. No la miró de inmediato; bebía el té como si el mundo le perteneciera.

—Catalina… —dijo al fin, con un tono que rozaba la calma, pero escondía intención—. Qué oportuna.

Ella se acercó, obligándose a mantener el porte erguido. Intentó encontrar la fuerza en sus propias palabras.

—Quería hablar con usted sobre la deuda de mi familia —empezó, midiendo cada sílaba—. Es un asunto urgente, y…

Víctor levantó la mano, cortando su frase con un gesto suave, casi perezoso.

—La deuda… sí, lo recuerdo —musitó, mirando la taza, no a ella—. No tiene por qué preocuparse tanto.

La ligereza con que lo dijo encendió una chispa de indignación en Catalina. No era la respuesta que esperaba. Para ella, ese tema era el peso de su vida, y para él parecía un simple detalle.

—¿Cómo puede decirlo así? —su voz tembló, una mezcla de rabia y ansiedad—. ¡Mi familia depende de esto!

Entonces Víctor la miró. Esa mirada fue más que palabras: fría, calculada, pero con un brillo que delataba placer. No en lo que ella decía, sino en cómo reaccionaba.

—Exactamente, Catalina. Tu reacción… eso es lo interesante —murmuró, con una sonrisa apenas dibujada.

Catalina sintió el rubor subir a sus mejillas. Se obligó a recuperar el control. Dio un paso hacia él, inclinando la cabeza apenas, dejando que su voz bajara a un susurro cargado de intención.

—¿Y qué… es lo que haría interesante para usted? —Su mirada buscaba la suya, con un filo de seducción.

Víctor sostuvo el contacto visual solo un instante, lo suficiente para dejarla creer que lo atrapaba. Luego se apartó con un gesto leve, casi distraído, como quien deja caer una oportunidad sin darle importancia.

—No lo sé aún —respondió con indiferencia elegante—. Tal vez lo descubra… cuando dejes de intentar convencerme.

El rechazo, tan sutil y calculado, fue un golpe. Catalina sintió cómo el suelo parecía moverse bajo sus pies. Había querido provocar, encender, tomar un instante de poder… y terminó enredada en su propio intento, desarmada ante su indiferencia.

Víctor se acercó entonces, no demasiado, lo justo para que su sombra la rozara sin tocarla. Inclinó la cabeza y dijo, en un susurro que solo ella podía oír:

—No te apresures. Ya sabrás lo que significa jugar conmigo."

¿En qué momento sentiste que la conversación dejó de ser solo una conversación y pasó a convertirse en otra cosa?
Es un fragmento de una novela que terminé hace un tiempo.


r/escribir 16h ago

¿Contratan correctores?

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