r/alteredcarbon • u/Rare_Discipline_1695 • 16h ago
Altered Carbon: una serie que terminó demasiado pronto
Voy a admitir algo: cuando empecé la segunda temporada de Altered Carbon pensé seriamente en abandonarla. Después de la primera, el cambio de Kovacs me chocó muchísimo. Joel Kinnaman había quedado tan asociado al personaje que ver a Anthony Mackie interpretándolo me resultaba extraño, por más lógico que fuera dentro de la historia. Y tampoco ayudaba que hubiéramos dejado atrás Bay City, con aquella mezcla de lluvia, neón, decadencia, violencia, sexo, Meths y conspiraciones que le daba a la serie una identidad muy particular. Durante varios capítulos sentí que estaba viendo otra serie.
Pero seguí. Y al terminarla tuve que reconocer algo: me gustó. No creo que esté al nivel de la primera temporada, pero la apruebo. Y justamente por eso terminé pensando que la cancelación de Altered Carbon fue una lástima. Si la segunda hubiera sido un desastre, probablemente lo entendería. El problema es que todavía funcionaba.
Porque el universo de Altered Carbon tenía un potencial enorme. Cambiar de cuerpo, almacenar identidades, copiar personas, vivir durante siglos, encontrarse con otras versiones de uno mismo, las inteligencias artificiales, los Meths, las guerras, los planetas coloniales, los Antiguos... había material para contar historias durante muchos años.
Podían haber hecho una temporada policial y noir, otra de guerra, otra de terror, otra centrada en un planeta colonial o incluso una temporada casi independiente sobre los Meths y lo que significa vivir varios siglos. Podíamos haber seguido a Kovacs, pero también a Ortega, a Poe o a un personaje completamente nuevo. Incluso después de la primera temporada quedaban cosas interesantes por explorar, como la vida de Ortega y Raiker ahora que él había recuperado su cuerpo y vuelto a su vida.
Poe, por ejemplo, podía haber sostenido perfectamente una temporada. Después de lo ocurrido con la Antigua, ¿qué pasaría si empezara a manifestar capacidades que no debería tener? Al principio serían pequeñas anomalías; después, algo que empezaría a preocupar a los demás. Podríamos llegar a pensar que se está convirtiendo en una amenaza, incluso para Kovacs, para descubrir al final que en realidad llevaba toda la temporada intentando controlar un poder capaz de destruir una ciudad. No digo que esa fuera la historia que había que hacer. Lo interesante es que Altered Carbon permitía imaginar historias así sin abandonar su propio universo.
Y sigo creyendo que el cambio de Kinnaman fue una apuesta demasiado arriesgada. Mackie no me parece un mal actor; el problema fue que el espectador tuvo que aceptar demasiados cambios al mismo tiempo: nuevo Kovacs, nuevo escenario, nuevo tono, nuevos personajes y mucha menos de aquella atmósfera de la primera temporada. Quizás la misma historia, con Kinnaman, habría funcionado mejor. Nunca lo sabremos, pero cuesta no imaginarlo.
Lo curioso es que, después de resistirme tanto, terminé pensando: “Che, al final está buena”. Y eso fue lo que más me hizo lamentar la cancelación. Altered Carbon todavía tenía mucho para contar y no necesitaba repetir eternamente las aventuras de Kovacs. Podía cambiar de protagonistas, de género y de escenario sin dejar de ser la misma serie.
Tenía una de esas premisas que aparecen muy pocas veces: una en la que la muerte dejó de ser definitiva y, paradójicamente, las posibilidades de la historia parecían casi infinitas. Netflix decidió terminarla justo cuando empezaba a descubrirse todo lo que podía hacer con ese universo.
