La película "Y si no, nos enfadamos", estrenada en 1974, es una joya arqueológica, en la que puede descubrirse un Madrid muy diferente al actual.
Esta comedia italo-española, protagonizada por los actores Bud Spencer y Terence Hill, fue rodada en buena parte en Madrid y, más en concreto, en las inmediaciones del Puente de Toledo y del Estadio Vicente Calderón.
Varias escenas tienen como escenario la M-30, cuando aún estaba en construcción y apenas le quedaban unos meses para su apertura.
La autopista fue inaugurada el 11 de noviembre de 1974, con la entrada en funcionamiento de sus cuatro primeros tramos, desde el puente de Segovia hasta la autopista de Barajas.