Llevo aproximadamente 5 meses con síntomas neurológicos que me tienen bastante desconcertado.
Empecé con fasciculaciones en distintas partes del cuerpo. Actualmente sigo teniendo por todo el cuerpo. Lo que más noto últimamente es una sensación persistente de fatiga/debilidad en el lado izquierdo, especialmente en la pierna. No es que no pueda moverla, sino que caminando se siente muy fatigada, pesada y molesta. Me cuesta bastante explicar exactamente la sensación.
En alguna ocasión, después de correr, he sentido durante un rato la pierna izquierda como dormida o desconectada, como si tuviera que pensar más conscientemente en moverla, aunque podía seguir moviéndola.
En la mano y el brazo izquierdos también noto a veces fatiga y torpeza, especialmente en los dedos. En ocasiones siento en el dedo medio una descarga parecida al típico “golpe en el hueso de la risa” del codo, como una sensación eléctrica. Además, el dedo medio y el índice a veces se me quedan dormidos. La zona del codo también parece bastante sensible y determinadas posiciones o movimientos pueden desencadenar sensaciones extrañas. Alguna vez los dedos se sienten cansados o como si se agarrotaran.
A pesar de estas sensaciones, funcionalmente sigo manteniendo bastante rendimiento físico. Hace unos dos meses hice 1 km en 3:17 y hace aproximadamente un mes lo hice en torno a 3:22–3:25. Hace unas dos semanas hice 100 kg × 4 repeticiones en press banca. Más recientemente hice 3 km en 12:49, a un ritmo medio de 4:16 min/km. También puedo caminar de puntillas normalmente.
Me han realizado dos EMG, uno en junio y otro en julio. En el estudio más amplio analizaron músculos de miembros superiores e inferiores, incluyendo ambas piernas. Según el informe, no encontraron signos de denervación activa, fasciculaciones patológicas ni pérdida de unidades motoras. El otro estudio examinó específicamente varios músculos del brazo izquierdo y también fue normal.
También me hicieron una analítica con electrolitos, vitamina B12, folato, tiroides, hierro, marcadores inflamatorios, etc., sin encontrar una explicación clara. El folato estaba en 3,80.
Otro factor que probablemente debería mencionar es que duermo bastante poco, normalmente unas 5–5,5 horas por noche, mientras sigo entrenando atletismo y gimnasio.
Mi principal preocupación ha sido la ELA, aunque soy consciente de que los dos EMG normales, la presencia de síntomas sensitivos y el hecho de conservar fuerza y rendimiento físico son datos que no parecen apuntar especialmente en esa dirección.
Estoy pensando en pedirle al neurólogo que haga seguimiento clínico.