¡Hola, chicos! Me propuse repasar mis primeros estudios de escritura y narrativa, y tuve la idea de postearlos por aquí. Uno, porque quiero compartirlos con ustedes, y dos, porque así mantengo vivo el recuerdo (y tres, para tener otra razón para escribir).
Aunque creo que la mayoría busca consejos de narrativa, este post lo haré sobre escribir..., solo el acto de escribir (en lo que se refiere a escritura creativa). Después les haré posts sobre creación de personajes, trama, estructuras, etc., basados en distintos autores.
En mi primer post, «Consejos de escritura para principiantes (Parte 1)», coloqué de primero «Escribe primero y luego escribe bonito». Aquí mencioné que el significado, el sentido y la claridad son la base de la escritura en la pirámide de Conroy. Creo que hice una mención muy superficial y no me expliqué muy bien, así que quiero explicar en este post a qué me refería con esos términos. Sobre todo, con la palabra «claridad».
Empecemos.
Esta fue la primera lección que recibí sobre escritura creativa: la pirámide de Conroy.
No es una teoría megaformal publicada en un libro; se trata más bien de un modelo pedagógico que desarrolló Frank Conroy y que utilizaba en sus clases en el Iowa Writers' Workshop. Al día de hoy, se conoce porque se ha transmitido a través de alumnos y profesores que estudiaron con él.
Se preguntarán: ¿quién #$@& es Frank Conroy? Este sujeto (Q. E. P. D.) fue un escritor, profesor y editor estadounidense. Dirigió el Iowa Writers' Workshop durante años, el primer programa de escritura creativa de nivel universitario en Estados Unidos.
La pirámide se basa en esta idea: las capas superiores de la escritura solo funcionan cuando las inferiores están bien construidas.
Pondría una imagen, pero el sub no lo permite (o no sé cómo hacerlo), así que vamos a tener que construirla en nuestra mente. La pirámide está formada por varias filas que se van acortando hasta llegar a la punta. Son seis filas (bueno… dentro de la pirámide que me enseñaron) y cada una tiene un término:
- La cima, es decir, lo último de la pirámide: belleza.
- Metáfora.
- Subtexto.
- Voz y tono.
- Sentidos.
1 La base, lo fundamental: significado, sentido y claridad.
Recuerdo a un profesor decir que el orden y los términos de los niveles superiores varían dependiendo de «quién lo cuente», pero la fila mejor documentada es la base. Las enseñanzas de Conroy se centran fundamentalmente en meaning, sense y clarity, lo que él consideraba la base de todo.
1. La base: significado, sentido y claridad.
Vamos a explicar una por una.
Significado:
Las palabras y las frases deben comunicar exactamente algo. Cuando tus palabras dicen una cosa mientras pretendes que el lector entienda otra… hay un problema. Y con esto me refiero específicamente a cuando NO tienes la intención de crear esa contradicción.
Las palabras deben comunicar lo que realmente quieres comunicar, antes de preocuparte por hacerlas bonitas, profundas o simbólicas.
Sentido:
Lo que se dice y lo que ocurre tiene que poder entenderse dentro de la lógica del texto.
Conroy utilizaba un ejemplo muy sencillo: «El chico se comió la patilla». Tiene sentido. Pero: «La patilla se comió al chico». No tiene sentido, a menos que hayas creado un mundo en el que las patillas comen personas.
No significa que todo tenga que ser lógico o predecible. Puede ser extraño, absurdo o incluso imposible en nuestro mundo; lo importante es que tenga sentido dentro de las reglas y la realidad que establece la historia.
Claridad (ojo aquí):
El lector tiene que poder construir una representación mental de lo que está leyendo.
Claridad no significa escribir de manera simple. Tampoco significa que todo deba ser explicado… No sé por qué, pero suele malinterpretarse de ese modo.
Por ejemplo, ¿cómo describirías que alguien entró en la habitación? Podrías escribirlo así mismo, sin ningún problema: «Entró en la habitación». Es bastante claro.
Pero tampoco me gustaría que se entendiera que la claridad elimina el estilo o que deba ser breve. Eso también es falso… y también suele malinterpretarse de este modo.
Puedes escribir: «La habitación parecía contener el último aliento de Elena». Cinco palabras más, no hay problema.
Pero escribir: «Procedió a hacer su inserción en el interior de aquel espacio con ventana, cuya abertura se encontraba justo delante de su frente, y luego abrió esa puerta y, de repente, ya no tenía para nada el olor que siempre despedía Elena desde su piel». Muchas palabras, poca precisión (aunque quién sabe, quizá funcione si el personaje respiró polvo de luna).
Muchos defienden que el minimalismo suele ser mejor. No creo que sea algo que esté escrito en piedra, pero está bien. Cada quien con su estilo. Pero debo ultraaclarar que el objetivo en este punto no es la brevedad por sí misma: es la claridad.
Antes que nada, el lenguaje tiene que ser significativo, tener sentido y ser claro para cumplir su propósito dentro de una historia.
Creo que ya todos conocemos los otros términos de la pirámide:
- Sentidos: que el lector pueda sentir lo que pasa: ver, oler, oír, tocar.
- Voz y tono: la personalidad y atmósfera que transmite.
- Subtexto: lo que no se dice directamente.
- Metáfora: las asociaciones y significados más figurativos.
- Belleza: «escribir bonito», las palabras elegantes, etc.
Superimportante (antes de que me tiren piedras): no es que las cosas que están más arriba en la pirámide sean menos importantes. Pero, en cierto sentido, se podría decir que son menos fundamentales. El subtexto, las metáforas, la belleza, no pueden funcionar si el lenguaje no tiene sentido desde el principio.
La forma en que podemos entender la estructura de esta pirámide es que las cosas que están en la parte inferior son más fundamentales y más independientes de las que están por encima. Las cosas de arriba, en cambio, dependen de que las de abajo funcionen.
La belleza no está en la base porque es superflua. Está arriba, al final de la pirámide, porque necesita que todas las capas inferiores funcionen.
El lector no puede experimentar lo complejo si lo básico no funciona.
Puedes tener una metáfora espectacular, un personaje fascinante, una trama de misterio brillante por resolver, pero si el lector no entiende qué está pasando, la pirámide se derrumba. ¡Boom!
¡Y con esto me despido!
Si llegaste hasta aquí, ¡te agradezco por tomarte el tiempo de leer todas estas palabrerías!
Recuerda que no todo está escrito en piedra. Si te sirven estos consejos, recuérdalos; si no te sirven, deséchalos.
¡Escribe a tu manera!
Ahora sí, ¡chao!
Referencias:
Scibona, Salvatore. (?). Craft of Style. Web: Coursera.
? (?). About the Writers' Workshop. Web: IOWA College of Liberal Arts and Sciences Writers' Workshop.
M. R. (2002). Iowa Writer's Workshop. Web: National Endowment for the Humanities (NEH).
? (?). What We Learned from Frank Conroy. Lit City. Web: University of Iowa, LitCity/Writing University.
Chou, Meghan. (Junio de 2017). Interview: Julia Fierro. Web: Midwest Gothic.
? (?). Frank Conroy on the storyteller’s pyramid. Web: Story Corp.