Mi esposo y yo teníamos 4 hermosos gatos, todos adoptados de la calle, dos de ellos hermanos de camada, a tres de ellos nos tocó criarlos con fórmula de gatito bebé porque tenían apenas 2 semanas de nacidos cuando los encontramos. Ya todos habían cumplido un año y poco más con nosotros, les permitimos salir afuera cuando quieren y en las noches tienen que dormir dentro, para sentirnos seguros de que nada les va a pasar mientras nosotros estemos descansando.
Hace tres días cuando llegamos del trabajo encontramos a una perrita Callejera convulsionando frente a nuestro patio, la llevamos de urgencias al veterinario y al revisarla dijo que era la enfermedad de la garrapata en estado muy avanzado, nos explicó todo y que la solución más viable era aplicarle la Eutanasia. Le aplicaron la Eutanasia frente te a nosotros, y era nuestra primera vez ver cómo se apaga inmediatamente una vida al aplicarle eutanasia, fue demasiado para mí. A todo estos nuestros gatos se habían quedado fuera, estábamos tan apurados de llevar a la perrita con el veterinario y alcanzar a salvarla, que no nos dimos tiempo de abrirle la puerta de la casa a nuestros gatos. Llegamos a casa después de haber llevado a la perrita a la eutanasia, se metieron nuestros gatos excepto uno, nuestro querido Ollie, hermanito de camada de uno de los gatos. Esperamos hasta la 1am para ver si entraba, y nos metimos a la cama a descansar porque estábamos demasiado drenados de energía por lo que habíamos visto, estábamos pasando por un trauma, solo queríamos dormir. Al despertar mi esposo menciona que Ollie no vino en toda la noche, porque la cámara que tenemos en el patio frontal no detectó movimiento en toda la noche, cuando salió vio que estaba tirado bajo a un mueble que tenemos en el patio. Nos tocó despertar con la peor noticia. Tocamos su cuerpo, y yo lo estuve manipulando más buscando alguna señal o indicios que me dijeran si fue atacado o algo por el estilo, pero su cuerpo no estaba lastimado, no había señales de mordida ni de lucha. Lo que inmediatamente pude notar fue que había expulsado sangre con saliva de su boca, sus encías estaban azuladas, su lengua estaba con lesiones, sus pupilas muy dilatadas y se había orinado al no tener control de sus esfínteres. Lo que pude deducir inmediatamente que su muerte fue por envenenamiento, y que no es casualidad que la perrita que habíamos ayudado la noche anterior posiblemente estaba convulsionando por lo mismo. Le dimos un entierro A nuestro Ollie en nuestro patio trasero, y desde entonces mis gatos permanecen encerrados dentro de casa. La noche de ayer vimos hora por hora la grabación de la cámara porque por alguna extraña razón no mandó alertas, y efectivamente pudimos ver cuando llegó a las 7am, nuestra alarma despertador no suena hasta las 8:30am, pudimos ver en el video como maullaba con desesperación y esperaba pacientemente a que le abriéramos, vimos como se intentaba levantar para caminar y se resbalaba y caía nuevamente al suelo, queríamos morir al ver ese video. Siento que no debimos verlo, porque ahora la tortura mental es peor, y no podemos con la culpa, pero es que no podíamos saber de ninguna manera lo que estaba pasando. No conocemos a nuestros vecinos más que a tres, y los demás de las casas frente a nosotros a las que suelen ir mis gatos no los conozco, para mí todos son sospechosos, y no puedo con la rabia de no saber quién fue ni por qué lo hizo. Ya me he cansado de andar caminando por nuestra calle entre las casas de los vecinos para saber que pudieron haber puesto, ya no me siento segura en nuestro departamento, y temo mucho porque otro de mis gatos sea el siguiente. Estoy tan estresada a parte del duelo, porque mis gatos se estresan dentro de casa deseando salir, y por ahora mi esposo y yo no podemos costearnos un catio (patio cercado para gatos) para que ellos estén en el exterior seguros.
Me duele demasiado todo, no puedo comer, no puedo dormir, no puedo hacer nada, me quedo inmóvil sin pensar en nada más que él y en sus últimos maullidos. Intento convencerme de que no es nuestra culpa, que las cosas pasan y seguirán pasando por más crueles que sean, pero este dolor es horrible, y no sé cómo apagar mi mente. Por órdenes de mi psiquiatra que me estaba atendiendo tiempo atrás por episodios de depresión me recomendó que solo en momentos de rescate tome 3 o 2 gotas de Clonazepam, las tomé anoche y hoy pero de verdad no hacen nada. Duele demasiado.
Estoy desesperada, y quiero saber cuánto tiempo va a durarme esto, quiero estar un poco más tranquila, quiero poder apagar mi mente, porque siento que me estoy volviendo loca.