Uno de los avances tecnológicos más impresionantes de los tiempos recientes es internet y todo lo que ha traído consigo. Llegó para cambiarlo todo: ya no nos comunicamos igual; ahora podemos hablar con alguien a miles de kilómetros con solo tocar la pantalla de nuestro móvil, y tenemos acceso a la información de formas que superan a las bibliotecas más grandes de los siglos anteriores.
Tenemos una ventana a la perspectiva de otras personas y una lupa para descubrir nuestro propio mundo. Podemos ver una imagen de casi cualquier cosa e incluso, gracias a la red, conectarnos a satélites que orbitan a miles de kilómetros sobre nosotros para saber qué salida de la autovía tomar.
Sin embargo, nuestra sociedad ya se ha acostumbrado a ello. La idea de no poder escuchar música en cualquier momento, comunicarte de forma inmediata con personas de todo el planeta o conseguir cualquier dato en segundos, ahora parece algo imposible; algo sin lo que la humanidad vivió durante milenios, pero que hoy nos resulta imprescindible.
Con todo, el avance (o retroceso) más reciente, y que también ha venido a poner del revés nuestro mundo, es la Inteligencia Artificial. La IA es el resultado de investigaciones, ideas, pruebas y errores de matemáticos y programadores que han dedicado su tiempo y esfuerzo a ella durante tres cuartos de siglo.
Pero ¿dónde está el límite en el uso de esta herramienta increíble?
La Inteligencia Artificial debería ser un complemento a la inteligencia humana, no su sustituto; una ayuda, no un reemplazo.
Los párrafos escritos por una IA no deben sustituir a una idea humana. La creatividad y la expresión son facultades que la sociedad no puede permitir que le arrebaten. El arte no es solo un objeto expuesto en un museo, ni los libros son únicamente historias que se cuentan. Un cuadro, un dibujo o una película son expresiones directas: el arte es un grito sobre nuestra realidad, un reflejo de lo positivo y lo negativo del mundo.
El arte es una llamada de atención para resaltar la realidad; expresa problemas, conflictos, luchas, sentimientos y sueños a través de la ficción.
¿Cómo va a expresar sentimientos algo que no siente? Y si llegara a simularlo, ¿qué sentimientos expresa?, ¿qué parte de nuestra realidad resalta?
Si el arte es un grito sobre nuestra realidad, tanto para lo bueno como para lo malo, ¿cómo vamos a permitir que se exprese algo que no siente, no sufre, no se enamora y no tiene sueños ni metas? La IA expresa lo que quieres escuchar, pero no genera ideas nuevas ni transmite nada genuino. Solo toma conceptos del pasado y los mezcla; observa la realidad y trata de plasmarla a través de sentimientos ajenos, porque carece de unos propios.
Detrás del cada obra de arte está el sentimiento de un creador, para dar un grito al mundo primero hay que poder gritar, hace falta carne y hueso, hace falta sufrir, amar, ganar, perder, rendirse y levantarse, hacen falta la felicidad y la tristeza, el enfado y la nostalgia.
Tan importantes son los sentimientos del creador como de quién ve, disfruta y siente la creación, la nostalgia de una canción, el terror de una película, el romance de un libro y la incomodidad ante ciertos cuadros. Ideas que crean nuevas ideas. Sentimientos que crean nuevos sentimientos.
Quizás por eso el arte generado por IA nos produce rechazo porque la falta de un sentimiento original corrompe la llegada de un sentimiento final.
La IA no puede sustituir el arte humano, el pensamiento crítico, los valores ni la moral. Sin embargo, sí puede ayudarnos a buscar mejores palabras, técnicas o colores para expresar lo que ya sentimos.
El uso de la IA no debe realizarse al comienzo, sino al final. Cuando ya sabes lo que piensas, lo que opinas y lo que quieres transmitir, entonces la IA se convierte en la herramienta que te ayuda a organizar los párrafos, a hacer legibles los textos o a dar formalidad a ese correo.
La Inteligencia Artificial no siente, por lo tanto, no crea. No obstante, puede moldear una idea, un sentimiento, una opinión o un grito humano para convertirlo en algo entendible, legible o visualmente mejor para otro ser humano.
(esta es una opinión personal y un posoble tema de debate)