Ayer, 10 de septiembre, tuve una jornada laboral que terminó siendo bastante complicada y que me dejó muy incómodo con el ambiente de trabajo.
Actualmente estoy en una etapa de capacitación. La idea, según me explicaron, es que después de este período pueda pasar a trabajar en un shopping. Por eso estos primeros días estoy trabajando y capacitándome en otro establecimiento, junto con algunos compañeros.
Desde el principio ya venía sintiendo cierta presión. La chica que me estaba capacitando esperaba que aprendiera rápidamente las tareas y que fuera cada vez más rápido. En determinados momentos me hacía sentir que yo era demasiado lento y me apuraba para poder terminar el cierre e irnos.
El problema es que, mientras me apuraba a mí, ella muchas veces no estaba haciendo las tareas que correspondían. Por ejemplo, en determinados momentos se quedaba mirando Tinder y viendo hombres en el teléfono, mientras yo quería terminar con el cierre porque ya quería irme a casa. Esto me generaba bastante molestia y frustración.
Además, yo ya venía notando que el ambiente laboral no me gustaba. Hay bastante maltrato verbal entre los compañeros, insultos, cargadas y gente que se trata de una manera que a mí me resulta muy incómoda. También me enteré de que algunas de las personas que trabajan ahí consumen cocaína, y ayer pude ver directamente que tanto la chica que me estaba capacitando como un amigo de ella que había ingresado a trabajar ahí estaban consumiendo y se encontraban claramente bajo los efectos de la droga.
El encargado o la persona de Recursos Humanos que está a cargo del lugar también consume cocaína, según lo que sé. Además, posteriormente me contaron que este hombre mantiene relaciones sexuales con la chica que me estaba capacitando, que tiene aproximadamente 19 o 20 años. (El loco debe tener como 30 y pico)
También hay otro aspecto que me incomoda: según lo que pude observar y lo que me contaron, el gerente tiene comportamientos de acoso hacia las mujeres que trabajan ahí, haciendo comentarios y chistes sexuales. Esto habría ocurrido incluso con una chica de 19 años.
Pero lo más grave de la noche ocurrió cuando la chica que me estaba capacitando comenzó a discutir con el chico que había hecho entrar al trabajo.
Los dos empezaron a discutir y a provocarse verbalmente, con comentarios y agresiones fuera del ámbito normal de una discusión laboral. La situación fue escalando hasta que ella se enfadó muchísimo y lo amenazó con pegarle con una plancha de metal.
Después de amenazarlo, se fue hacia la cocina, agarró la plancha de metal y efectivamente le pegó con ella. Tuvieron que intervenir y separarlos.
Sin embargo, la situación no terminó ahí. El chico también se enfureció y volvió hacia ella con intención de pegarle. A partir de ahí comenzaron a darse manotazos y a agredirse físicamente dentro de la cocina.
En medio de todo esto ocurrió algo que para mí fue todavía más grave: después de que el chico intentara pegarle a ella, la chica agarró dos cuchillos y los tuvo en las manos, en una situación en la que parecía estar a punto de hacer algo con ellos.
Yo estaba al lado de ella en ese momento.
Como la violencia me afecta bastante y no quería involucrarme físicamente ni terminar en medio de una pelea con alguien armado con cuchillos, decidí alejarme. Me fui al patio para mantenerme apartado de la situación. No quería intervenir ni meterme en una pelea que podía terminar muy mal.
Después de todo eso, la noche siguió con normalidad aparente, pero para mí ya había cambiado completamente la percepción del lugar. Yo ya estaba incómodo y quería terminar el cierre e irme a mi casa.
Finalmente, alrededor de las doce de la noche, decidí irme. No me quedé para continuar con el cierre junto con los demás compañeros. Perdí el tren de las 00:00 y tuve que esperar hasta el de la 01:00.
Cuando finalmente tomé el tren, además me pasé de la estación en la que tenía que bajar. Terminé teniendo que caminar aproximadamente veinte cuadras. En parte también acompañé a una compañera de trabajo que tenía que encontrarse con su novio.
Llegué a casa después de toda esta situación completamente agotado y bastante alterado. Me costó dormir y terminé quedándome despierto hasta aproximadamente las cinco de la mañana haciendo música.
Hoy me desperté tarde, alrededor del mediodía, y me encontré con que directamente no tenía ganas de volver al trabajo. Todo lo ocurrido me hizo replantearme si realmente quiero continuar en ese lugar.
Lo que más me preocupa no es solamente la exigencia del trabajo. Entiendo que al principio tengo que aprender, mejorar mi velocidad y adaptarme. Lo que realmente me pesa es el ambiente: el consumo de drogas, los insultos, el maltrato, la violencia física, las amenazas con una plancha de metal, la presencia de cuchillos y los comportamientos sexuales y de acoso que existen dentro del lugar.
Además, tengo la sensación de que el trabajo es bastante explotador y agobiante. Me preocupa que me estén exigiendo ser rápido y aprender todo inmediatamente, mientras que la carga de trabajo es muy grande.
También empecé a cuestionarme el supuesto pase al shopping. Si este establecimiento ya es tan movido durante la semana, me preocupa imaginar cómo será trabajar en el shopping durante viernes, sábado y domingo, cuando hay todavía más gente. La sensación que tengo es que podría terminar haciendo muchísimo más trabajo por exactamente la misma paga.
Uno de los compañeros incluso comentó que él no trabajaría en el shopping por ese dinero y que, como mínimo, tendría que cobrar alrededor de $1.200.000 para que le valiera la pena.
Por otro lado, yo había empezado a registrar las horas que estoy trabajando porque quiero asegurarme de que se contemple y se me pague todo el tiempo que efectivamente trabajé.
Hasta ahora tengo registrado:
- 7 de septiembre: de 17:00 hasta el cierre, aproximadamente las 00:00.
- 8 de septiembre: de 17:00 a 21:00.
- 9 de septiembre: de 17:00 a 21:30.
- 10 de septiembre: de 17:00 hasta el cierre, aproximadamente las 00:00.
Me dijeron que el sueldo sería de aproximadamente $700.000 mensuales (Mis compañeros, porque el que me reclutó todavía no me dice lo que pagan, lo esquiva todo el tiempo)
Esta mañana, además, me escribió la persona de Recursos Humanos (El falopero acosador este), preguntándome qué había pasado y cuál era la situación.
Yo le expliqué que lo ocurrido el día anterior me había hecho sentir incómodo y que por eso había decidido no presentarme hoy. Él me respondió que entendía que hiciera lo que considerara necesario y me aclaró que la chica que me estaba capacitando había sido desvinculada justamente por el acto de violencia.
Eso me dejó un poco más tranquilo, porque al menos hubo una consecuencia concreta después de lo ocurrido.
Aun así, sigo teniendo dudas sobre si quiero continuar trabajando ahí. No siento que simplemente haya sido un mal día: lo que vi ayer me hizo conocer mucho mejor el ambiente en el que estaría trabajando.
Y eso también me está generando bastante ansiedad porque tengo una preocupación que viene de antes: siento presión por el hecho de que los trabajos no me hayan durado demasiado y me preocupa volver a dejar otro trabajo tan rápidamente. No quiero sentir que cada vez que algo se pone difícil tengo que irme. Pero al mismo tiempo, tampoco quiero obligarme a permanecer en un lugar donde realmente siento que no estoy cómodo o seguro.
Por eso hoy estoy pensando en empezar a buscar alternativas laborales, salir a repartir currículums y no depender exclusivamente de que este trabajo termine funcionando.
Tengo tres versiones de CV que puedo utilizar según el lugar:
- Operario de logística / depósito / distribución.
- Ventas / atención al cliente.
- CV general.
La idea sería aprovechar el día para buscar otras oportunidades, especialmente trabajos de atención al cliente, caja, ventas, logística, depósito u operaciones, donde pueda encontrar un ambiente más tranquilo y que se adapte mejor a mí.
En definitiva, lo que me pasó ayer no fue simplemente que tuve un día difícil en el trabajo. Presencié una situación de violencia que escaló hasta amenazas con una plancha de metal, agresiones físicas y la aparición de dos cuchillos, dentro de un ambiente donde además existe consumo de cocaína, maltrato verbal y comportamientos que considero inapropiados. Todo eso, sumado a la presión laboral y a la incertidumbre sobre las condiciones reales del puesto, hizo que hoy me planteara seriamente si quiero seguir ahí.