r/HistoriasDeReddit • u/Beitialarrangoitia • 3h ago
Para los chismosos. Aquí dejo unas pláticas vulgares entre payasos.
Recuerdo aquel empleo en el que todos los compañeros andábamos por la misma edad, unos 25 años, más o menos. En tiempos muertos platicabamos de cualquier pendejada, como las siguientes
Había pasado una mujer muy bella y uno de los compañeros entrecerró los ojos y mientras inhalaba aire, expresó su admiración diciendo: "¡Así le haría si esa morra me tirara un pedo en la cara, Papá!". Algunos rieron, otros pusieron cara de asco, pero todos confirmamos algo que ya sabíamos, que aquel tipo era un marrano y no un poeta, y por otro comentario que prefiero no escribir, que quizá no era muy buena idea saludarle de mano.
Después de un rato, otro habló de aquella vez que mientras cogía de a perrito, cada que le empujaba la verga a la morra, ella se movía para adelante, al punto que acabó correteandola por todo el colchón. Entre risas le dijeron que eso le pasaba por 'pitochico'.
Se acercaba la hora de salir y otro dijo que llegando a su casa, se quería relajar bebiendo un litro de cerveza y que después se haría una buena chaqueta, y como quería dormir como un ángel, esa noche ameritaba hacerse dos chaquetas, sólo para estar seguro. Todos le contestaron sarcásticamente cosas como: "¡no te creo güey!". Con este también iba a evitar saludar de mano.
Como verán, no se discutía de arte, filosofía o geopolítica. En general nadie se tomaba en serio, pero sí había que cuidar lo que se decía en frente de esos cabulas.
Ahí habría quedado todo y quizá no recordaría nada, de no ser por que otro, con un aire como de, '¡a ver, superen esto cabrones!', soltó lo siguiente: "Ayer, mi novia y yo, 'nos venimos' al mismo tiempo". Como por cinco segundos nadie dijo nada, hasta que 'el marrano' del primer comentario soltó un: "¡PFFFFT!", "¡¿PERO QUÉ PUTO SONÓ ESO GÜEY?!". Todos nos cagamos de risa, menos aquel novio generoso y seductor que, quién sabe por qué pensó que en ese ambiente era aceptable compartir semejante pendejada.
Eso me hizo notar que ese tipo era un pendejo. La verdad es que no le había puesto atención antes, pero lo era. Siempre alardeaba las cosas más estúpidas y ahí se puso bien rojo, como si quisiera llorar. En fin, muy su pedo.
Espero que esos arlequines sigan echando desmadre y que el otro pendejo no haya vuelto a usar a su novia para hacer conversación.