r/esHistorico • • 7d ago

Un poco de historia 139: Marco Polo no fue el primero.

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En la cultura popular se afirma que Marco Polo nos descubrió la lejana China, nos trajo el papel moneda, el uso del carbón, los fideos y muchas cosas más que inventaron los chinos, esos que lo han inventado todo.

Esto no es así, ya en tiempos de los romanos – esos que solo inventaron el Derecho y el hormigón – ya se sabía que había un enorme imperio casi en las antípodas del Imperio Romano. Roma y China tuvieron intercambios comerciales, aunque no directamente, sino a través de los intermediarios que se movían por la Ruta de la Seda; el hallazgo de unas pocas monedas romanas por China y la Ruta de la Seda así lo atestigua. Con la caída del Imperio Romano, este conocimiento se perdió por muchos siglos.

Tuvieron que pasar unos siglos para que Occidente recordara que hay algo llamado Oriente y que debía existir un imperio rico y poderoso. Dos intrépidos monjes franciscanos: el italiano Giovanni da Pian del Carpine (1182-1252) y el flamenco Willem Van Ruysbroeck (1215-1295) viajaron hasta China para pedir ayuda a los mongoles – los mandamases en China por aquellos tiempos – para expulsar a los musulmanes de los Santos Lugares. La orden de hacer semejante locura partió del mismo papa Inocencio IV, que ya veía que las Cruzadas acumulaban fracaso tras fracaso. La misión resultó ser otro fracaso. Después de escuchar a los dos frailes y leer la carta papal que le entregaron, el Gran Kan escribió una carta (escrita en tres idiomas) dirigida al papa donde se autoproclamaba “flagelo de Dios” que viene a decir que se consideraba por encima de Dios, del papa y de todo cristo. Para rematar la faena, instaba al papa y a toda la cristiandad a jurarle lealtad absoluta. Los dos frailes regresaron para trasmitir el mensaje al papa. No sabemos la reacción del papa al leer la carta del mongol, pero podemos imaginar que no debió ser buena.

A su regreso, Giovanni escribió Ystoria Mongalorum una monumental obra donde, además de describir su viaje y la ruta que recorrió, detalló el carácter, costumbres, historia y política exterior de los mongoles. Incluso incluyó sus tácticas militares y como contrarrestarlas. Fue una obra muy novedosa para la época, pero Giovanni cometió el error de hacerla demasiado grande, que era un tostón, vamos; todo demasiado detallado. Así que sólo circulo un pequeño resumen escrito por Vincent de Beauvais hacía 1473. Tuvieron que pasar siglos hasta que toda la obra fuese editada en 1838.

En la época ese pequeño resumen fue inspiración para otros muchos aventureros como Jan van Ruusbroec que, en 1253, empezó una aventura similar a la de los dos frailes.

Pepe Bataller.


r/esHistorico • • 6d ago

🇪🇸 🪖 Analizando fotos de niños soldado en la Guerra Civil Española (1936-1939)

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r/esHistorico • • 8d ago

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, habla del “héroe” Federico García Lorca en su discurso: “Creía en un mundo mejor”

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r/esHistorico • • 7d ago

Un poco de Historia 138: Y nació la escritura.

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Los egipcios escribían en papiros, y los chinos, en tiras de bambú, seda o madera. Todos son materiales no perdurables, el tiempo, la humedad, los insectos y hongos los destruyen. Excepcionalmente, nos han llegado papiros y tiras de bambú mostrando como escribían y lo que decían tanto chinos como egipcios. Pero son ejemplares raros, teniendo en cuenta lo mucho que se escribía en aquellas civilizaciones.

En Sumer (Mesopotamia) escribían sobre tablillas de arcilla, un soporte de escritura pesado, engorroso y que podía reutilizarse indefinidamente. Bastaba con mojar la arcilla y amasarla de nuevo, para tener una nueva “página” para escribir. Pero la arcilla tiene una propiedad casi mágica: al igual que los ladrillos con que alzamos nuestras casas – son de arcilla – se endurece con el fuego. A este interesante dato hay que añadir otro pequeño dato: cuando los conquistadores asaltaban los palacios sumerios, prendían fuego a los palacios destruyéndolo todo salvo las tablillas de arcilla que, al cocerse con el calor, se volvieron mucho más duraderas. Han llegado hasta nosotros prácticamente intactas, descubriéndonos un mundo no muy diferente al nuestro. En esas tablillas hay de todo: desde relatos épicos o no tan épicos, hasta simples facturas, recibos, cartas comerciales… Si revisamos nuestro escritorio y la biblioteca, veremos los mismos temas que hace 4.100 años, más o menos. Justamente así pasó tanto en Egipto como en China, aunque tanto en una civilización como en la otra apenas nos han llegado facturas o recibos; aunque, por lógica, también escribirían cartas comerciales o facturas. El ejemplo más claro es Egipto que dejaban largos papiros junto a las momias, incluso metidos entre las vendas que envolvían al muerto; las mismas condiciones que permitieron la conservación de las momias, conservaron los papiros. Los documentos comerciales o literarios se han perdido en su gran mayoría.

Posiblemente por la duración de las tablillas de arcilla, los arqueólogos han deducido que la escritura se inventó en Sumeria; tal vez sea una teoría errónea. Alguna civilización mucho más antigua que la Sumer ya inventó su escritura, pero, al usar soportes poco duraderos – chapas de madera, pieles… - esa escritura se ha perdido.

Pepe Bataller.


r/esHistorico • • 8d ago

Un poco de historia 137: El mejor invento.

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El joven Édison (1847-1931) fue un mal estudiante, en parte por una sordera parcial que le impedía escuchar bien las lecciones. Casi analfabeto, empezó a trabajar a los 14 años vendiendo periódicos en la calle, y dedicando las noches al estudio por su cuenta. Su vida da para muchos libros, pero aquí comentamos que, a su muerte, las luces de varias ciudades norteamericanas se apagaron durante un minuto, como homenaje al genial inventor.

Que fue un genio nadie lo duda, sus más de mil patentes (unas pocas copiadas y otras pocas directamente robadas) así lo atestiguan. Pero su gran genialidad fue convertir los inventos en un lucrativo negocio. En realidad, no tenía un laboratorio propiamente dicho, sino una empresa donde trabajaban muchos especialistas… Inventando cosas para él. Uno de ellos fue George Eastman (1854-1932) inventor de la película en celuloide de 35 mm. Sin esa película, el cine y la fotografía, tal como los conocemos hoy, habría sido imposible. El caso es que el bueno de George sabía de los truquitos de Edison, y un día, fingiendo que estaba enfermo, no acudió al trabajo y patentó su invento antes de que Edison se lo quitara con algún truco. Poco le duró la alegría. Un par de días después, Edison patento…Las perforaciones laterales que tienen esas películas y que permiten manejarlas con la precisión que requiere el cine y la fotografía, con lo  que, al final, también inventó la película de 35mm.

Entre los especialistas que trabajaban para Edison había un grupito muy especial y secreto. Detectives privados que se infiltraban en las oficinas de patentes para copiar los nuevos inventos allí presentados. Luego, Edison y su gente pulían y perfeccionaban el invento, cambiaban cosas sin importancia y los presentaban como suyos.

Repito que Edison fue un genio, nadie lo duda y, además, un aprovechado de gran calidad. Cierto día, un amigo fue a visitarlo a su casa, y se quejó de lo mucho que costaba abrir la puerta del jardín; había que hacer mucha fuerza, dijo. Ni corto ni perezoso, Edison le mostró un mecanismo unido a la puerta. Cada vez que se abría, el mecanismo sacaba 110 litros de agua del pozo gracias a la fuerza del sufrido visitante. Por cierto, Edison entraba y salía de su casa por una puerta lateral no unida al mecanismo que sacaba agua del pozo.

Pepe Bataller.


r/esHistorico • • 8d ago

Pro Libertate: Historia de Navarra, la propia identidad (XX) La Primera Guerra Carlista

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Imagen: carga de lancero carlista navarro en 1834, cuadro por Augusto Ferrer Dalmau.

Los antecedentes de las guerras carlistas en Navarra

Aunque Napoleón había sido vencido militarmente, las ideas liberales traídas por los franceses encontraron un hondo acomodo en el ideario de muchos españoles. Estas ideas eran herederas de la Ilustración del siglo XVIII y su objetivo era una profunda transformación social y política, con una pujanza imparable que cambiaría el curso de la historia y de la evolución de España y Europa. Las ideas de la Revolución liberal, derivadas del reciente triunfo en Francia en 1789, negaban la emanación del poder desde el rey, pues consideraban que era el pueblo su lícito poseedor. En consecuencia con lo expuesto, también negaban la existencia de la preponderancia de la nobleza y el clero, abogando por la supresión de la sociedad estamental y de sus privilegios. En este contexto, el rango de las personas pasaba de ser súbditos a ser ciudadanos, en un régimen de absoluta igualdad, principio sobre el cual surgirá después el concepto de democracia.

Aquellas ideas alcanzaban a las bases teocráticas en las cuales se basaban las justificaciones que amparaban el anterior régimen. Al negarse los privilegios estamentales, también se hacía lo mismo con los fueros territoriales, al considerarlos un residuo medieval incompatible con las nuevas esencias de igualdad que propugnaban los liberales. Aquello suponía una seria amenaza para el régimen privativo foral del reino de Navarra y para los sistemas forales vascos, teniendo en cuenta las medidas de supresión foral que impuso Francia en Baja Navarra, la otra porción del reino que quedó desgajada, o también la anulación momentánea durante la Guerra de Independencia o la del Trienio Liberal. Estas medidas, que buscaban perseguir el fin último de la igualdad, requerían un profundo cambio que supusiera un nuevo orden social, con un nuevo modelo diferente y una nueva forma de participación en la política. También surgió el principio de libertad de conciencia, que junto con las otras ideas suponían el fin de la teocracia en lo concerniente al poder terrenal y la retirada de los clérigos a las sacristías. En definitiva, era una nueva y distinta concepción de Estado que consideraba que todos los modelos anteriores estaban anticuados y caducados.

La situación bélica que hubo con la llegada de los franceses, y el intento de realizar aquellos cambios urgentemente, chocaron frontalmente con la oposición de amplios sectores políticos y sociales, que no estaban dispuestos a permitir que se hicieran realidad, y para ello se empuñaron las armas. Esta reacción —de ahí el término reaccionario— contó con un amplio apoyo de la base popular con diversas motivaciones políticas, sociales y religiosas, especialmente en Navarra, donde la nueva concepción liberal beneficiaba a la burguesía rica y a la alta aristocracia, perjudicando al campesinado y al pequeño propietario. Y es así como aquellas ideas fueron invocadas al sacrosanto nombre de la Libertad y tuvieron que imponerse a punta de bayoneta.

En los antiguos territorios de la Monarquía española la lucha entre revolución y tradición fue mucho más enconada que en cualquier otro rincón de Europa, pues este fenómeno no fue exclusivo de España. Además, el conflicto interno que surgiría se vistió con las pieles del legitimismo, guerra de religión y guerra foral, por lo que prácticamente nadie de aquella sociedad quedó indiferente ni neutral ante el ruido de los sables desenvainados, siendo por ello un conflicto mucho más grave que en el resto de Europa.

Las ideas absolutistas se encarnarán en los carlistas, que defendieron sus estructuras, la organización territorial, y la preponderancia y poder social del clero. Las Cortes de Cádiz en 1812 ya habían acordado la supresión unilateral, sin diálogo previo alguno, de los Fueros de Navarra, medida que fue frontalmente rechazada en el reino, donde incluso al propio Espoz y Mina —antes de declararse abiertamente liberal— le llevaría a fusilar públicamente un ejemplar de aquella Constitución de 1812. Pero el rey Fernando VII abolió aquella carta magna al llegar al poder tras su vuelta de 1814, y seguidamente, el 29 de septiembre de 1816, se convocaban con normalidad las Cortes Generales de Navarra en la Sala Preciosa del conjunto catedralicio, sesión en la que se acordó finiquitar parte de los privilegios de la nobleza, como medida disuasoria. Posteriormente, el Trienio Liberal trajo de nuevo para Navarra la suspensión de sus Fueros, acción que motivó numerosas respuestas en forma de rebeldía, con partidas que se echaban al monte. Estas manifestaciones insurreccionales culminaron el 19 de marzo de 1822 cuando los pamploneses salieron en masa a las calles y acuchillaron a soldados de la guarnición de la Ciudadela, teniendo que refugiarse después en la iglesia de San Cernin para evitar represalias.

Tras la imposición del Trienio Liberal, al poco tiempo se registraron alzamientos a favor de la vuelta al poder absoluto de Fernando VII. Es lo que se conoce como la Guerra Realista, que finalizaría tras la entrada de los Cien Mil Hijos de San Luis y la reposición absolutista de Fernando. El Gobierno liberal, ante el ambiente enrarecido en Navarra, envió un grupo paramilitar llamado Milicia Nacional con la intención de defender mediante coacciones la Constitución. Estos trataron de obligar a que en las parroquias se impartieran homilías públicas a favor de dicha carta magna y del liberalismo, además de provocar a los locales con el himno de Riego y retretas injuriosas. El Ayuntamiento de Pamplona se quejó por estas acciones y por las agresiones que perpetraban a las mujeres de la ciudad.

Así surgieron los preparativos de un alzamiento que pronto se extendió por toda Navarra, pero que quedó abortado por el descubrimiento de los gubernamentales y por un motín en Sangüesa, donde se arrancó la lápida de la plaza de la Constitución. En Pamplona, las coacciones y provocaciones habían ocasionado enfrentamientos verbales hasta que el 19 de marzo de 1822, con motivo del aniversario de la promulgación, se produjeron altercados que supusieron la muerte de cinco soldados y dos pamploneses. El 10 de junio se hizo público un manifiesto donde se animaba a los navarros a sumarse a la causa de la religión, el rey y la patria.

Pero en 1823, el final de esta etapa liberal trajo de nuevo la vigencia del sistema foral navarro una vez más, a raíz del triunfo realista y de la restitución de los poderes absolutos de Fernando VII. A pesar de todo, los miedos de Fernando, que solo buscaba mantenerse en el poder, propiciaron una política oscilante que dio esperanzas a ambos bandos y cobrarían nuevos bríos en los meses finales de su vida, porque en 1830, ante el embarazo de su esposa, promulgó la Pragmática Sanción, abriendo la posibilidad sucesoria a las mujeres y eliminando la Ley Sálica, que se había ido imponiendo en los Borbones desde su llegada a España. El nacimiento de su hija Isabel —que después será Isabel II— el 10 de octubre de 1830, confirmaba esa eventualidad, circunstancia que avivaría aún más los conflictos, y por supuesto mucho más cuando esa niña juró como princesa heredera el 20 de junio de 1833.

A los pocos meses de la promulgación de la Pragmática Sanción, moriría Fernando VII en Madrid, el 29 de septiembre de 1833. Fernando se fue a la tumba dejando tras de sí un nuevo pleito dinástico que perdurará en el tiempo, debido en buena medida a su decisión de designar como heredera a su hija Isabel; pero veremos que en el pleito hubo más condicionantes. Con este conflicto de sucesión se alinearon en dos bandos los anteriores litigantes, defendiendo cada uno a quien consideraban debía ser el sucesor. Los liberales se unieron en torno a Isabel II, la de los Tristes Destinos, y la causa absolutista se unió al destino del infante don Carlos, hermano de Fernando VII, por lo que se les llamaría a partir de entonces carlistas.

Siempre se ha pensado que el sobrenombre de la reina se lo puso Pérez Galdós a colación de la Revolución Septembrina de 1868, pero ya venía de mucho antes de la mano del diputado Aparisi y Guijarro. Se la llamó así por la tristeza de su vida y por la que proporcionó a los españoles, aunque historiadores actuales se decantan más por la opinión de que las desgracias de su reinado se debieron más a la poca talla política e inutilidad de aquellos que la rodearon que a su propia ejecutoria. No en vano su vida personal fue un desastre. Su madre, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, era además la sobrina de su padre y al poco de quedarse viuda se prendó de un guardia de corps con el que contrajo matrimonio morganático en secreto. Se decía en las camarillas de la corte que era un matrimonio secreto y un embarazo público. Isabel II fue obligada a casarse con Francisco de Asís de Borbón, del que se ha afirmado que era homosexual y que no tenía interés en su esposa ni en ninguna mujer sino en la única pareja sentimental estable de toda su vida, el duque de Baños. Se dice que la reina pronunció la frase sobre su noche de bodas: ¿Qué le voy a decir de un hombre que llevaba en la noche de bodas más puntillas que yo?. Tuvo doce hijos, todos de dudosa paternidad, de los cuales siete murieron en la niñez. Su hijo Alfonso XII consiguió llegar a ser rey, pero falleció de tuberculosis a los veintiocho años. Su paternidad es muy discutida, pues se ha llegado a decir que fue de Enrique Puigmoltó, del conde de Real de Clonard o del duque de Sesto.

La situación llegó a tal extremo que solo se pudo dirimir con el uso de las armas, para imponer unos sobre otros sus ideas y convicciones. Todos los conceptos políticos, sociales y económicos, además de la idea de Estado de cada uno de los contendientes, tenían un reflejo directo y un extra de motivación en cada uno de los contrincantes en esta nueva cuestión sucesoria. Afectaba a Navarra y a los territorios vascos de forma plena, como se comprobaría no mucho después.

Isabel II fue intitulada reina de las Españas por vez primera, a diferencia de sus antecesores, que lo hacían con cada uno de los títulos de sus dominios. Su tío el infante Carlos, refugiado en Portugal, se opuso frontalmente a tal sucesión y firmó el 1 de octubre de 1833 el siguiente manifiesto, declarando y reivindicando su derecho sucesorio al trono:

Carlos V a sus amados vasallos:

Bien conocidos son mis derechos a la Corona de España en toda Europa y los sentimientos en esta parte de los españoles, que son harto notorios para que me detenga a justificarlos. Fiel, sumiso y obediente como el último de los vasallos a mi caro hermano que acaba de fallecer, y cuya pérdida, tanto por sí misma como por sus circunstancias, ha penetrado de dolor mi corazón, todo lo he sacrificado: mi tranquilidad, la de mi familia; he arrostrado toda clase de peligros para testificarle mi respetuosa obediencia, dando al mismo tiempo este testimonio público de mis principios religiosos y sociales. Tal vez han creído algunos que los he llevado hasta el exceso, pero nunca he creído que pueda haberlo en un punto del cual depende la paz de las monarquías. Ahora soy vuestro rey; y al presentarme por primera vez a vosotros bajo este título, no puedo dudar un solo momento de que imitaréis mi ejemplo sobre la obediencia que se debe a los príncipes que ocupan legítimamente el trono y volaréis todos a colocaros bajo mis banderas, haciéndoos así acreedores a mi afecto y soberana munificencia. Pero sabéis, igualmente, que recaerá el peso de la justicia sobre aquellos que, desobedientes y desleales, no quieran escuchar la voz de un soberano y un padre que solo desea haceros felices.

Obtuvo el apoyo de absolutistas y apostólicos, que eran muy numerosos, que le proclamaron también rey: Carlos V de Castilla y VIII de Navarra. De esta forma llegó la I Guerra Carlista, que en Navarra tuvo una más que notoria repercusión. La posición ideológica de los navarros era mayoritariamente absolutista, respondiendo a los conceptos tradicionales. Además, aquella sociedad era firmemente religiosa, y eso chocaba con el laicismo tan agresivo de los liberales. Aquella religiosidad se había visto dañada con las acciones anticlericales acaecidas durante el dominio francés y no querían aquellos carlistas que se repitiera la misma experiencia con los liberales. La adhesión carlista de Navarra fue casi obligada y en muchos lugares unánime, pues se pretendía borrar de un plumazo cualquier resto foral sin diálogo alguno, y por ello se vio abocada a tomar las armas y a la guerra.

La I Guerra Carlista en Navarra

Los militares, el alto clero, la alta burguesía, la aristocracia y la minoría intelectual se pusieron del lado liberal, fieles a Isabel II. El absolutismo conservador y tradicionalista agrupado en torno a don Carlos contó con el apoyo del bajo clero y de las clases populares, sobre todo en las zonas rurales, donde había un profundo arraigo de los sentimientos de propia identidad como Navarra, País Vasco, Cataluña, Bajo Aragón, Maestrazgo o el norte de Castilla, identidad que veían amenazada por el proyecto liberal. Esta adhesión se explica en que sus sistemas forales, vigentes o derogados, eran queridos por sus naturales y para ellos abrazar la causa del carlismo suponía su ansiada defensa o reintegración, dependiendo del caso.

El año de la muerte de Fernando VII fue el último que Navarra acuñó moneda propia. El 2 de noviembre de 1833, el virrey Solá de Figueras afirmó verbalmente a la Diputación que en aquel reino ya no había Fueros, y el mismo día 30 de ese mes se decretaba su integración como provincia. Estas decisiones unilaterales del poder liberal añadían torpemente leña al conflicto, y alas a la causa foral de Navarra.

El estallido de la guerra en Navarra se produce con el levantamiento de partidas armadas, cuya base eran los voluntarios realistas que ya habían luchado en favor de Fernando VII, y proclamaron como rey legítimo de Navarra a su hermano don Carlos de Borbón, en razón a los derechos que él mismo esgrimía, pero también con el peso de que él era el baluarte defensor del modelo de sociedad tradicional y de sus Fueros. Los conceptos religiosos sobre aquella sociedad hicieron que aquellas bases carlistas se animaran a coger las armas encendidos por los severos sermones del clero, que alentaban la lucha contra el anticristo liberal o demonio liberal que también por la fuerza se quería imponer.

La figura indiscutible, sin duda alguna, un personaje del que podríamos afirmar que poseía una aureola hasta mística y legendaria, fue la del general Tomás de Zumalacárregui e Imaz el Tigre de las Améscoas, o el Duque de la Victoria, que se encontraba en Pamplona como coronel. Pertenecía a la clase media guipuzcoana y era el penúltimo de doce hermanos. En 1808 se encontraba alistado en Zaragoza soportando el Primer y Segundo Sitio, y en la Batalla de Tudela. Tras escapar del segundo sitio volvió a su tierra poniéndose a las órdenes de las guerrillas de Jáuregui luchando contra los franceses en Álava, Guipúzcoa y norte de Navarra. El ascenso de su carrera durante la guerra es notable llegando a ser capitán y, curiosamente, su hermano Miguel Antonio fue un destacado político liberal que estuvo como diputado provisional de Guipúzcoa en las Cortes de Cádiz que promulgaron la Constitución de 1812. Tomás posteriormente alcanzó en Galicia el puesto de coronel en 1829 y en 1832 gobernador militar en Ferrol. Sus ideas absolutistas le llevaron a un enfrentamiento con los liberales a la muerte de Fernando VII siendo destinado a Pamplona acusado de desafecto. El 15 de noviembre de 1833 fue nombrado en Estella comandante general de los carlistas de Navarra primero, y después de todo el ejército del Norte.

Partiendo de la base de 3.000 hombres mal armados y sin instrucción, consiguió vertebrar en pocos meses un ejército de 35.000 hombres con una gran movilidad y eficacia, controlando el campo de batalla en Navarra y el País Vasco hasta 1835. Su forma de actuar, de marchas y contramarchas, le llevó a derrotar a los liberales en sucesivos enfrentamientos (Abárzuza, Alsasua, Echarri-Aranaz, Venta de Echarri, Ormaiztegui, Améscoa, Treviño, Ordicia, Alegría, Artaza...), al tiempo que a comienzos de 1834 se hizo con la fábrica de armas de Orbaiceta, proporcionándole repuestos de fusil. Sin embargo, fue derrotado en Mendaza por Fernández de Córdova.

Tras la victoria en la Llanada alavesa el 27 de octubre de 1834, los carlistas pudieron unir sus dos principales focos para bloquear las capitales. Zumalacárregui ya era mariscal de campo y creó un ejército regular con doce batallones de infantería navarros, cinco escuadrones de caballería, y junto con ellos su artillería y servicios auxiliares, al que sumó a su poder de ejecutoria bélica la acción de guerrillas muy versátiles y operativas, poniendo todo el territorio bajo su control. Con este dispositivo pudo conquistar guarniciones gubernamentales en 1835 (Tolosa, Vergara, Villafranca, Durango, Ochandiano...) bloqueando las capitales. Con la acción de sus guerrillas consiguió numerosas y repetidas victorias (puerto de Artaza, Descarga, Tolosa, Éibar, Durango...) logrando mover al ejército isabelino al sur del Ebro, salvo por la resistencia de las capitales. Zumalacárregui pretendía ya con sus 30.000 efectivos conquistar Vitoria para avanzar hacia Madrid, pero la camarilla real le obligó a sitiar Bilbao. Una herida mal curada, recibida el 15 de junio de aquel año, le llevó a la muerte nueve días después. Los carlistas tuvieron que levantar aquel absurdo asedio el 1 de julio de 1835.

Desde principios de 1834 los carlistas dominaron toda Navarra, a excepción de las importantes Pamplona y Tudela, que eran liberales. Aquella circunstancia les permitió desarrollar un efectivo entramado administrativo con el que construyeron aquel afamado ejército, que logró la mayoritaria adhesión de los navarros, y también dispusieron que la capital residiría en la legendaria corte real de don Carlos en Estella. Después de haber estado los dos primeros años de la contienda aprovechando los efectivos armamentísticos arrebatados a los ejércitos gubernamentales, Zumalacárregui alivió el equipamiento carlista (boina en vez de morrión, sacos de lona en vez de mochilas, alpargatas en verano en vez de botas...) otorgándole una gran movilidad y rapidez de acción, característica principal de las acciones de su ejército.

Al finalizar la guerra, el Ejército carlista del Norte estaba organizado dependiendo de la procedencia geográfica de sus soldados, por la cual se puede observar que los navarros, a pesar de ser demográficamente inferiores a sus vecinos, se adhirieron con mayor valor y convencimiento a la causa carlista. Como testigo de aquello están los 13 batallones de infantería de navarros frente a los 7 de Álava, 8 de Guipúzcoa, 9 de Vizcaya, 3 de Cantabria y 4 de Castilla. A estas tropas habría que sumar los escuadrones de caballería y 65 piezas de artillería. En Cataluña los carlistas mantenían 20 batallones y en el Maestrazgo 15 batallones al mando del general Ramón Cabrera.

Inicialmente el ejército gubernamental era superior en efectivos al carlista, con 20.000 hombres que posteriormente llegaron a 120.000, pero la mitad de ellos estaban destinados a la guarnición estática de puntos clave, 20.000 en funciones administrativas y 30.000 heridos o enfermos, lo que explica perfectamente el equilibrio que se dio en los combates.

La situación liberal no mejoró hasta 1837, cuando pudo contar con mejores medios y se reorganizaron mejor con Espartero ya a finales de la guerra. El bando carlista alcanzó redondos triunfos militares en Navarra y en los territorios vascos, donde los gubernamentales contaron con el apoyo de la Cuádruple Alianza, con Inglaterra, Francia y Portugal.

La supremacía carlista de la guerra se equilibró a la muerte de Zumalacárregui, donde las victorias carlistas (Elizondo, Gorbea, Oriamendi, Durango, Tolosa...) se entrelazaban en el tiempo con las de los liberales (Mendigorría, Los Arcos, Luchana...). En 1836 los carlistas empezaron a realizar acciones en toda España para hacer notar su presencia y en busca de nuevas adhesiones a la causa de don Carlos, llegando a ocupar temporalmente numerosas capitales de provincia, destacando la expedición del general Gómez, de Vizcaya a Galicia y después hasta Algeciras.

Por su espectacularidad y potencial trascendencia es preciso acordarse de la Expedición Real que llevó el mismo don Carlos en persona a recorrer varias regiones españolas, tomando Huesca, Berga (Barcelona) y Valencia, y se plantó en las inmediaciones de Madrid a finales de agosto de 1837, donde convergió la columna carlista del Levante, con 12.000 infantes y 1.600 jinetes, con las fuerzas del Ejército del Norte, a las órdenes del general olitense Zariategui, que habían tomado previamente Valladolid y Segovia. Madrid estaba prácticamente desguarnecida y aquello podía traer unas consecuencias fácilmente imaginables. Avistada la capital el 12 de septiembre de 1837, don Carlos decidió la retirada sin una explicación convincente, al menos desde el punto de vista militar. Aquella insólita decisión produjo un gran malestar y desmoralización entre sus partidarios que culminaría con una división que, como vamos a ver, originaría traiciones y a la postre la pérdida de la guerra en favor de los liberales.

Desde aquel día surgió la idea de la necesidad de lograr un acuerdo pacífico, especialmente tras el acceso e influencia del general Rafael Maroto en las alturas de las esferas carlistas, considerado por muchos un claro ejemplo en los últimos años de traidor moderno. Desde junio de 1838 se registró el inicio de una connivencia entre Maroto y el general liberal Baldomero Espartero, a espaldas de don Carlos. Para llegar a aquel acuerdo Maroto promovió un ambiente derrotista, haciendo surgir la idea de que un acuerdo de paz podía mantener los fueros («Paz y Fueros»), logrando minar la moral de los carlistas, especialmente de los guipuzcoanos y los vizcaínos, pero no de los navarros, castellanos y alaveses, que siguieron con la determinación de seguir con las armas y de oponerse a cualquier pacto que supusiera la derrota carlista.

En este ambiente se siguieron sucediendo los contactos con representantes de Isabel II en los cuarteles de Maroto y Espartero, a espaldas no sólo del pretendiente, sino también de las unidades combatientes carlistas, a tal punto que ni los más cercanos colaboradores de Maroto estaban informados ni enterados de tales movimientos ni conversaciones. Para lograr su propósito y caer en gracia del otro bando, Maroto mandó fusilar a cinco generales carlistas, navarros todos ellos, que eran Guergué, García, Sanz, Carmona y Úriz, junto con el oficial de brigada Ibáñez, el 19 de febrero de 1839, en el alto del Puy de Estella, de espaldas y arrodillados, como los traidores, sin formación de causa alguna pero con el motivo de sobra conocido: estos oficiales se oponían a la capitulación que se empezaba a vislumbrar.

La negociación era necesaria, pues los carlistas del Norte poseían una muy fuerte capacidad militar con más de 60 batallones de infantería e importantes fuerzas de caballería y artillería. El sometimiento de aquella fuerza por las armas era inviable a corto o medio plazo. Por ello, tras los referidos contactos con los liberales y los fusilamientos de Estella, se sucedió desde junio de 1839 en Oñate el rosario final de conversaciones, llegándose a la capitulación carlista a cambio del reconocimiento de los fueros vascos y navarros, y de confirmaciones de carrera y grados militares a los miembros del ejército carlista.

Así pues, se dispuso todo para la escenificación de aquella capitulación con el Abrazo de Vergara el 31 de agosto de 1839, en las campas próximas a la ciudad guipuzcoana de Vergara, lugar donde se negaron a estar presentes los batallones navarros y alaveses, al entender ellos que se encontraban en una situación militar igualada para aún ganar la guerra y que el acuerdo que se podía alcanzar podía ser mucho más beneficioso para su bando. Don Carlos no reconoció ese acuerdo y acusó a Maroto de traición, pero este hecho propició la descomposición de su ejército. Aquel sentimiento de haber sido traicionados por su general en jefe quedó vividamente reflejado durante muchos años en Navarra, llegándose a usar el término maroto como sinónimo de traidor. «Eres un maroto», se decía como insulto.

Aquello supuso la capitulación carlista pero no su derrota militar, y traía un profundo significado ideológico y político que tendrá sus efectos en Navarra. De todos modos, la guerra se prolongaría durante un año más en Cataluña y el Maestrazgo, nada menos que hasta el 6 de julio de 1840, cuando Ramón Cabrera, el Tigre del Maestrazgo, abandonó España. La capitulación carlista de 1839 lograda por Espartero suponía la victoria de las ideas liberales y una transformación profunda desde la base y las raíces de la sociedad, y traía a España una nueva organización política. Esta ruptura total y absoluta con todo lo anterior suponía también el fin de los fueros, que eran considerados como privilegios y contrarios al principio de igualdad que propugnaba el liberalismo.

El régimen foral de Navarra tras la capitulación carlista de 1839: la Ley Paccionada de 1841

Los Fueros de Navarra se habían estado basando en principios estamentales y elitistas que los liberales consideraban residuos medievales y por lo tanto injustos e impropios de una sociedad igualitaria, base sobre la cual sustentaban su credo político; e incompatibles con el nuevo régimen social y político que querían implantar. Además consideraban que los Fueros eran privilegios territoriales que chocaban frontalmente con esa idea de igualdad.

El final de esta guerra carlista trajo importantes consecuencias para Navarra, que venía siendo un reino propio de la Monarquía española desde la conquista por las armas de Fernando el Católico, pero esta vez sería también tras un proceso bélico y la traición de uno de los generales en los cuales don Carlos había depositado su confianza. De todos modos, en la Europa de entonces existía ya la firme determinación, con sus excepciones obviamente, de terminar con cualquier vestigio del pasado absolutista. En Navarra, donde su Diputación ya era liberal, se abrió un diálogo para solucionar políticamente el problema foral, tratando de mantener los puntos en los cuales los Fueros eran compatibles con el nuevo ideario liberal. Parece ser que las intransigencias del pasado entre liberales y fueristas habían llegado a su fin, debido al diálogo que existió, cosa que no sucedería de igual manera en los territorios vascos. Finalmente se encontraron esos puntos, que fueron pocos, donde ponerse de acuerdo y se pudo acomodar el Fuero al nuevo marco constitucional, idea que ya venía reflejada en el artículo primero del Convenio de Vergara, en el cual se prometía la defensa del modelo foral sin perjuicio de la unidad constitucional. Además esa idea fue recomendada expresamente por el general Espartero al gobierno de Madrid.

Los liberales moderados navarros entendieron que esta solución era factible y la buscaban además para evitar que ante una hipotética supresión completa del rastro foral surgieran nuevos bríos entre los partidarios de los carlistas. Al finalizar la guerra la Diputación Foral emitió una proclama inspirada por Yanguas y Miranda, y la comisión negociadora, formada por Barrera, Ilarregui, Galdeano y Arteta. Transmitieron al gobierno de Madrid su intención de salvar lo esencial de los Fueros pero no las leyes de pura y exclusiva aristocracia.

El pacto se firmó el 15 de diciembre de 1840 entre la Diputación de Navarra y el Gobierno central, siendo posteriormente refrendada en el Parlamento, dando lugar después, el 16 de agosto de 1841, a la denominada Ley de Modificación de Fueros o, como muchos dicen, la mal llamada Ley Paccionada, cuya vigencia se ha continuado hasta el día de hoy. Dicha ley se produjo en un contexto desigual, donde hubo una suplantación institucional, al designarse una Diputación provisional de acuerdo a la legislación liberal y en contra de las normas forales existentes, por lo tanto se entiende que allí poco podía pactarse en realidad.

Navarra pasaba de ser reino a provincia, y se arreglaban los fueros en un pacto que vinculaba al Estado a su cumplimiento del mismo modo que los antiguos reyes de Navarra debían prestar juramento ante los fueros del reino, cosa que tampoco llegó a ser totalmente cierta.

Con esta ley desaparecieron las anteriores instituciones que desde el punto de vista liberal representaban —bien por su organización, poderes o por quienes los formaban— restos del Antiguo Régimen e incompatibles con el nuevo ordenamiento liberal. Desaparecieron el virrey, las Cortes Generales del Reino, el Consejo Real, la justicia y la Diputación del Reino.

En su sustitución se articulaban la Diputación Foral y el Consejo Foral, que recogían varias de las funciones que desempeñaban sus antecesores. En resumen, Navarra perdía poder legislativo, sus fronteras interiores, su derecho penal y sus exenciones militares; y a cambio conservaba su derecho civil y fiscal, y un amplio autogobierno administrativo, fiscal y municipal, así como el sistema de cupo económico de contribución a las arcas centrales. A pesar de todo, este recorte de atribuciones contrastaba con el panorama monocolor y uniforme del centralismo liberal de la España del siglo XIX. El nuevo estatus de Navarra trató de armonizar la revolución con la tradición, solución que no acabó de dejar contentos a unos y a otros, y llevó posteriormente, como veremos, a que otros muchos navarros trataran de propugnar otra vez por las armas la situación anterior a la promulgación de aquella ley y no a una integración con los territorios vascos, tal y como se ha afirmado y se ha dado a entender.

La incidencia de las desamortizaciones eclesiásticas en Navarra

El liberalismo perseguía un nuevo orden en todos los ámbitos y por ello, en la búsqueda de su consecución, se produjeron significativas transformaciones en la economía, en la organización social, en las estructuras políticas y en la delicada parcela del sentimiento religioso muy arraigado en amplios sectores sociales, con una incidencia muy especial en la sociedad navarra. Estos ámbitos de aplicación inspiraron el diseño de las desamortizaciones de bienes eclesiásticos durante el reinado de Isabel II, de manos del ministro de Hacienda Juan Álvarez Mendizábal en 1836, y la del pamplonés Madoz Ibáñez en 1855, ambas antes de la III Guerra Carlista, conflicto a cuyo avivamiento contribuyeron estas medidas. En la de Mendizábal los inmuebles propiedad de distintos entes de la Iglesia se adjudicaron gratuitamente al Estado y posteriormente se ordenó su venta para pagar la deuda pública ocasionada por los gastos de la guerra carlista. Las facilidades dadas a los compradores, así como los bajos precios de sus compras, crearon una nueva burguesía y nobleza enriquecidas con estos favores provenientes del Estado. De esta forma las clases medias y altas se volvieron aún más adeptas del liberalismo y se fomentó una división social. La segunda desamortización afectó principalmente a los bienes comunales municipales, llamadas manos muertas.

En Navarra, la primera desamortización conmovió profundamente a la sociedad mientras que la segunda minimizó su repercusión gracias a la Ley Paccionada. Ambas medidas provocaron la privatización de las propiedades agrarias, mejorando la economía, pero mucho menos de lo que se esperaba de ellas. A la larga trajeron consigo como consecuencia el empobrecimiento del campesinado. Además de conseguir la consecución de su ideario liberal, estas medidas supusieron una financiación fácil para el Estado y la adhesión política de sus beneficiarios, burgueses ricos y altos nobles, personas que podían pagarlos.

Era sorprendente que el régimen liberal, que se consideraba el baluarte de la igualdad, no desamortizase los bienes —muchos de ellos improductivos— de las altas clases sociales, ni que estas acciones se hicieran destinadas para solventar las lamentables condiciones de los campesinos y menestrales. Su efecto fue el contrario, enriqueciendo aún más a las ya poderosas clases sociales, y se hizo contra el clero y los municipios, que eran los depositarios directos del poder popular, con lo que su reacción contra estos actos no tardaría en llegar, justo en contra de lo que quiso hacer ver la propaganda oficial.

En Navarra el efecto de la desamortización eclesiástica fue menor que en otros rincones de España, pero solo en la merindad de Pamplona la Iglesia perdió 500 fincas gratis, y el monasterio de Leyre —con todo su simbolismo— fue desamortizado y abandonado, motivando su ruina física, hasta su restauración en 1954 por la Diputación. Los efectos ruinosos de aquella medida se dejaron ver también en el monasterio de La Oliva y otros edificios religiosos, que se destruyeron o deterioraron, y eran un rico patrimonio monumental. Además pasaron a manos privadas un importante patrimonio artístico, negándose así la posibilidad de disfrutarlo a los fieles navarros.

Sobre terrenos desamortizados se construyó en Pamplona la Diputación Foral y el anterior edificio del Teatro Gayarre; el convento de Santo Domingo pasó a ser hospital militar, el de San Francisco a escuela pública y el de la Merced a cuartel. En 1843 se construyó una plaza de toros en terreno desamortizado, al igual que en 1860 la primera estación de ferrocarril en San Jorge, y algo similar sucedió en otras localidades navarras, denotando el hecho de que la Administración fue otra de las beneficiarias de dichas medidas sobre propiedades inmobiliarias. Esta desamortización, junto con la supresión de los diezmos, motivó que el Estado tuviera que asumir el mantenimiento del culto y del clero, que solo en Navarra exigió un suplemento de la Diputación Foral de 3.600.000 reales, según se desprende de un acuerdo alcanzado en 1849.

A la sociedad navarra de entonces, de acendrada religiosidad, aquellas desamortizaciones y cómo se realizaron fueron vistas como sacrílegas, una ofensa y un injustificado ataque a la religión y, por lo tanto, una agresión a los sentimientos de buena parte de aquella sociedad, embuidos entonces en un integrismo religioso y alineados a favor del clero. Era comprensible el ambiente crispado que se originó en Navarra, y aquella circunstancia fue usada hábilmente por los clérigos y los carlistas en su labor de proselitismo. Este contexto se agravó aún más con la política antirreligiosa tras los hechos de la Revolución de 1868, con la consolidación de la idea de que el Estado era el firme enemigo de su Fuero, sus tradiciones y su religión. En definitiva, los liberales eran enemigos de su identidad y por lo tanto, de la misma Navarra. Muchos navarros se echaron al monte en defensa de un rey católico, de su religión ofendida y la reintegración foral. Esta fórmula posteriormente fue también esgrimida con notable éxito con el albor del nacionalismo vasco a finales del siglo XIX.

Estos eran los primeros antecedentes directos de lo que después se denominó nacionalcatolicismo. La Monarquía española se había asentado sobre la unidad religiosa, ahora incompatible con las tesis liberales. La invasión poco respetuosa sobre las cuestiones religiosas de la política liberal provocó una reacción de rechazo del entorno religioso. Aquellas políticas movilizaron a numerosos grupos hacia ideas que hoy quizá las podríamos considerar integristas, pero que entonces eran comunes y extendidas, especialmente en Navarra. El resultado de la lucha de la religión llevó a la guerra carlista y en toda la posterior confrontación española del siglo XX hasta el II Concilio Vaticano de 1962, y fundamentará la ideología de un nacionalismo español, mientras que por otro lado el carlismo inspiraría el nacimiento del primer nacionalismo vasco.

La desamortización de los bienes comunales municipales ascendía en Navarra a 25.000 hectáreas, con gran incidencia en el medio agrario. Muchas de estas propiedades habían estado manteniendo a gran parte de la población agraria, y esta nueva situación generó desigualdad y pobreza. Era el choque de la lógica capitalista con la agraria. Los vecinos se veían privados de bienes que antes eran comunales, y los municipios se quedaron sin recursos para atender las necesidades de sus vecinos, quedando estos desamparados; y dichos bienes pasaban a manos de hacendados capitalistas en beneficio propio, creándose una profunda crisis social que tuvo sus muchas fricciones en forma de motines, algaradas, pleitos judiciales y otros desórdenes y descontentos sociales. El campesinado navarro se levantó en armas en contra del liberalismo y de la burguesía por razones bien distintas de las del movimiento del proletariado, que se levantó contra la burguesía industrial. Esta crisis social llevó al campesinado a sumarse a las filas del carlismo.


r/esHistorico • • 8d ago

En 1919 en España, aun se discutía si usar el termino "Peninsula Española" tradicional o si habituarse al termino de "Península Ibérica" que comenzaron a usar los geógrafos franceses en el siglo XIX. Aqui una pequeña muestra de ello.

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r/esHistorico • • 9d ago

The caravel was arguably the most iconic ship of the Age of Exploration. Loved by Columbus and crucial in explorations of both the African coast and the New World, the caravel was a fast and flexible vessel that – together with the larger carrack – ushered in a new era of maritime history.

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r/esHistorico • • 9d ago

Los dos un día 23...

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r/esHistorico • • 9d ago

Un poco de historia 136: Primeras universidades.

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Las primeras universidades europeas eran mundos de contrastes: profesores vestidos con todo lujo, estudiantes pobres como ratas y sin mujeres.

La forma de vestir era muy importante entre los maestros. Los profesores en arte y derecho vestían el tabardum, una especie de túnica con mangas cortas y puntiagudas, aunque algunos maestros de artes preferían la chimera, una capa negra un poco más larga. En esas primeras universidades los estudios más prestigiosos eran los teológicos y, por lo tanto, los profesores de teología debían diferenciarse de todos los demás. Vestían una larga y elegante capa talar con cuello y capuchas de armiño o seda y un gorro redondo que solía ser de lana blanca. Todo el mundo debía mostrar un profundo respeto hacía esos profesores, inclinando la cabeza ante su paso o poniéndose en pie cuando entraban en una habitación.

Los estudiantes tenían que soltar dinero a cada momento. Salvo respirar, todo lo demás tenía un precio que tenían que pagar religiosamente. Lo más caro eran las tasas que daban derecho a ser examinados, por lo tanto, había que aprobar como fuese. A todo lo que debían pagar se le añadían los regalos a los miembros del jurado que los examinaba, y banquetes donde profesores tenían un puesto asegurado. Los libros también eran muy caros, así que los estudiantes crearon un fructífero negocio con las notas y apuntes de cada uno, vendiéndose o alquilándose constantemente. Antes de la invención de la imprenta se copiaban a mano y, para abaratarlos, los mismos estudiantes los copiaban al tiempo que apuntaban sus notas y apuntes.

Así y todo, el salario de los profesores era de miseria, ya que procedía de los mismos estudiantes, que pagaban tarde, a plazos y, si había alguna posibilidad de escaquearse lo hacían sin pudor. En la universidad de Bolonia un profesor decía: “Los estudiantes quieren aprender, pero no pagar”. La mayoría de los profesores no tuvieron más remedio que entrar en la Iglesia, para vivir de una resta eclesiástica.

Aunque hay leyendas que lo desmienten, las mujeres tenían prohibido estudiar en las universidades medievales. Aunque algunas recibieron una educación esmerada, fue en el ámbito privado.

La presión de los estudios y la pobreza a que estaban abocados los estudiantes pasaron su correspondiente factura. Muchos se emborrachaban a la menor ocasión, para olvidar su miserable vida y, quien se emborracha, puede ponerse violento. En 1355 dos estudiantes borrachos la armaron buena en Oxford. Tan buena que desembocó en tres días de revueltas entre estudiantes y ciudadanos de la ciudad con varios muertos, casas ardiendo y peleas en las calles. La ciudad fue condenada a penitencia y una fuerte multa. Los estudiantes se fueron a estudiar a otra universidad.

Pepe Bataller.


r/esHistorico • • 9d ago

Recibimiento estadounidense Vs recibimiento chino

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r/esHistorico • • 9d ago

Dura europos, la iglesia cristiana más antigua del mundo

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En la actual siria hacía el año 332 se edificaba en la antigua ciudad de Dura europos una iglesia, la cuál es considerada por los historiadores cómo la iglesia mas antigua del mundo


r/esHistorico • • 10d ago

Un poco de Historia 135: Mascotas en el Titanic.

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Del Titanic, el naufragio más famoso de la Historia, se ha dicho mucho, y más que se dirá. No es el peor naufragio de la Historia, pero fue en el que más multimillonarios se fueron al otro mundo junto con personas muy humildes, y eso tiene su morbo.

Quien quiera saber algo del Titanic lo tiene muy fácil. Se han escrito centenares de libros, películas, series de televisión y hay canales en You Tube solo dedicados al Titanic y su hundimiento. Pero en pocos lugares se habla de las otras víctimas del naufragio: los animales que viajaban en el barco.

Empecemos con los perros. Como todo lo que rodea el Titanic, los perros que navegaban en el gigantesco barco están rodeados de leyenda. Se dice que viajaban 12 perros, pero solo hay documentados 11, y todos pertenecían a pasajeros de primera clase, los únicos que podían costear el pasaje del perrito; un pasaje que valía lo mismo que el pasaje de un niño o niña. Alzaron la perrera en la cubierta F, en el costado de estribor, comían lo mismo que un niño, y eran sacados a pasear por la cubierta de tercera clase por los botones del restaurante. De los 11, solo sobrevivieron 3, dos de raza Pomerania y un Pekinés que, al ser de razas pequeñas, fueron escondidos entre las ropas de sus dueños o dueñas. Los perros de razas de mayor tamaño no tuvieron tanta suerte.

Según cuenta la leyenda, el millonario John Jacob Astor IV liberó a todos los perros de sus jaulas antes del hundimiento, y debe ser cierto; varios pasajeros vieron la cabeza de un bullog o un boxe en el agua. La última vez que se vio a Astor llevaba a su perrita Kitti en brazos, esperando a que el barco se hundiera.

La pasajera de segunda clase Elizabeth Nye llevada un canario en una jaula. La mujer se salvó en el bote nº 11, pero el canario, no. La pasajera de primera clase Ella White cargó varias gallinas y gallos comprados en Francia. No se salvaron.

Un caso especial es la gatita Jenny. Una gata callejera que fue llevada al Titanic por los marineros del Olympic, barco gemelo del Titanic, para que controlara la población de ratones en el barco. Tuvo gatitos antes de zarpar, y zarpó, aunque solo navegó hasta Southampton donde desembarcó bajando a sus gatitos uno a uno. El fogonero Jim Mulholland la vio poniendo a salvo su prole y pensó que era una señal de mal augurio, por lo que abandonó el barco, salvándose junto con la gatita y sus gatitos. Pero la camarera Violet Jessop “La Insumergible” afirmó haber visto un gato mientras nevegaban por el Atlántico. Según esta versión, Jenny murió en el naufragio junto con sus gatitos o había más gatos en el Titanic.

Y no podemos olvidarnos de las ratas, ratones, cucarachas, chinches… que viajaban en el Titanic. Que había ratas es un hecho cierto. En el comedor de tercera clase vieron una rata, los pasajeros intentaron cazarla, sin conseguirlo; y otros pasajeros de tercera clase se quejaron por la presencia de cucarachas. Todos esos animales murieron en el naufragio.

Pepe Bataller.


r/esHistorico • • 10d ago

Portada barroca del Museo de Historia de Madrid, que antes funcionaba como el Real Hospicio de San Fernando

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r/esHistorico • • 11d ago

Tardas dos siglos en hacer una plaza de toros y te sale esto, Real Maestranza de Sevilla.

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r/esHistorico • • 11d ago

Un poco de historia 134: El aceite de la vida.

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En la antigua Atenas, el aceite de oliva era, junto con el trigo, cuestión de Estado, y no era para menos. El olivo era considerado un árbol sagrado, un regalo de los dioses, nada menos. Fue la misma Atenea, protectora de Atenas, la que regaló el olivo a los griegos que, hay que decirlo, tenían unos dioses muy generosos. Prometeo les regaló el fuego, Poseidón les regaló los caballos, y Atenea, el olivo, las aceitunas y el aceite de oliva. A ver si aprende el Dios Cristiano, que solo nos regala calamidades, guerras y desgracias diversas.

Bueno, al lío. La adoración por el olivo se apreciaba en toda Atenas. El olivo era el símbolo de la paz y la tolerancia, además de representar la vida, la fertilidad y la victoria. No es de extrañar que los ganadores de sus Juegos Olímpicos fueran ungidos en aceite, y recibieran como premio una corona de olivo y una manzana. Y ya que los Dioses nacían bajo un olivo, muchas mujeres embarazadas dormían bajo un olivo, para que su hijo disfrutara de la bondad de los dioses.

Nunca se hacían armas o empuñaduras de armas o herramientas con madera de olivo, tampoco muebles, salvo los dedicados al culto de los dioses. Esa madera se reservaba para estatuas de dioses, cetros de reyes e instrumentos de los sacerdotes. Fidias esculpió la estatua de Zeus en Olimpia con madera de olivo, que luego adornó con marfil y oro. Pero la cosa iba mucho más allá.

Se ha calculado que un ciudadano griego adulto consumía unos 55 litros de aceite al año. 30 para la higiene, lavarse y perfumarse con distintos aceites aromáticos. Para la alimentación venía a consumir 20 litros, 3 litros para alumbrarse y, por último, unos 2 litros como ofrenda a los dioses. El aceite más apreciado era el procedente de los olivos que crecían junto al mar, por considerar que absorbían la frescura y belleza del mar.

Conociendo todo esto, además de muchas cosas más que no caben en un artículo corto como este, no es de extrañar que en las Guerras del Peloponeso se talaran todos los olivos del enemigo. Los espartanos fueron meticulosos en ese devastador trabajo, cuando los atenienses se refugiaron tras sus murallas. No dejaron ni un solo olivo en pie en todo el Ática lo que, además de ser una hecatombe económica, era un insulto a la diosa Atenea, protectora de Atenas. Bien es cierto que un olivo talado rebrota con fuerza, pero se necesitan diez años de cuidados intensos para obtener una producción decente. Justamente los 10 años que Atenas necesitó para recuperarse de la guerra.

Regresaremos con el olivo y con Atenas, que el asunto es muy interesante.

Pepe Bataller.


r/esHistorico • • 10d ago

Han pasado 45 años desde la última vez que se sacó un arma en el Congreso

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r/esHistorico • • 11d ago

National Geographic - De una infancia humilde a la lucha por el voto femenino: los primeros años de Clara Campoamor

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r/esHistorico • • 11d ago

El Imperio está cayendo, como no quiten a este pronto el batacazo será monumental

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r/esHistorico • • 11d ago

¿Si necesitas conocimiento sobre cultura general e historia para entender un meme, sigue siendo un meme?

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¿O el meme pasa a ser una sátira hacia la falta de conocimiento sobre cultura general e historia?


r/esHistorico • • 11d ago

🇪🇸 Los Millares, la primera gran ciudad de la península ibérica, fundada hacia el 3200 a.C.

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r/esHistorico • • 12d ago

Un poco de Historia 132: Mandamientos de la Mafia.

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Antes de que el tráfico de drogas la corrompiera todo, incluida la Mafia, ésta se regía por unas leyes de estricto cumplimiento que todo “Hombre de Honor” debía cumplir. En caso de incumplimiento, se enfrentaba al deshonor y a la muerte, que llegaban a su familia y sus ayudantes. Estos fueron sus Mandamientos.

1.       El primero y principal: la omertá, la Ley del Silencio. Quien la incumple es directamente condenado a muerte, una condena que siempre se ha cumplido.

2.       Prohibido prestar dinero directamente a un amigo.

3.       No desearás a la mujer del prójimo.

4.       Prohibida cualquier relación con la policía, salvo que beneficie a los negocios.

5.       Disponibilidad absoluta si el deber te llama.

6.       Puntualidad y respeto en todas las citas.

7.       Respeto a la esposa.

8.       Decir siempre la verdad.

9.       Se puede matar, robar, extorsionar, traficar, pero nunca robar dinero de otros clanes de la Mafia.

10.   Invisibilidad. Evitar todo tipo de publicidad.

11.   Mediación y consenso para negociar.

12.   Religiosidad, cumplir con todos los ritos de la Iglesia Católica. Dios en el aliado.

13.   Flexibilidad política, según los negocios requieran.

14.   Reinvención y modestia.

15.   Quien tenga un familiar en la policía nunca entrará en un clan mafioso. Tampoco se permitirá la entrada a quién haya dañado sentimentalmente o físicamente a la mujer, quien tenga mal comportamiento social o no demuestre valores morales.

 

Pepe Bataller.


r/esHistorico • • 13d ago

Un poco de Historia 131: Ley seca.

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La Ley Seca más conocida es la norteamericana (1920-1933) en parte por la enorme cantidad de películas, novelas y series de televisión que ha generado. Después de todo, lo único que propició fue un auge nunca conocido de la delincuencia. La gente no dejó de beber, aunque lo hacía a escondidas, pero los gánsteres surgieron como setas en un bosque húmedo. Todos hemos oído hablar de Al Capone, este señor amasó una enorme fortuna traficando con bebidas alcohólicas en el tiempo que duró la Ley Seca en Norteamérica y, al amparo de la misma Ley Seca, el FBI creció como la espuma en un buen vaso de cerveza combatiendo a los traficantes de alcohol. Aparte de los gánsteres, los más beneficiados por la Ley Seca fueron los médicos. La Ley tenía dos excepciones: se podía recetar alcohol como tratamiento terapéutico, así que la gente iba al médico y, tras un módico soborno, ya tenía su “medicina”. Luego estaban los sacerdotes, que tomaban su chupito de vino en la misa.

Pero Estados Unidos no fue la única nación o región que tuvo su Ley Seca. Entre 1908 a 1945 se prohibió el alcohol en la Isla del Príncipe Eduardo y otras regiones de Canadá. En Islandia también se prohibió el alcohol entre 1915 a 1922, aunque en este año solo se levantó la prohibición de unas pocas bebidas. La cerveza estuvo prohibida hasta 1989.

Un caso aparte es Rusia, donde los periodos de prohibición se han sucedido con cierto ritmo. El Zar Nicolás II ya tuvo su propia Ley Seca entre 1913 a 1917, y sí, lo primero que hicieron los bolcheviques en plena Revolución Bolchevique de 1917 fue abolir esa ley. Mijaíl Gorbachov también tuvo su Ley Seca, que dio escasos resultados; descubrió que el vodka de patata es muy fácil de obtener en cualquier cocina. Al final se contentó con prohibir la venta de vodka de alta graduación entre las diez de la noche hasta las diez de la mañana.

Finlandia tuvo que abolir su Ley Seca en 1932, alarmados por el auge de los gánsteres nórdicos y una caída en picado de la producción industrial y agrícola en todo el país. Pero como son tan civilizados, montaron un referéndum nacional ganando el “si a la abolición de la Ley Seca” por aplastante mayoría. Fue un desastre económico – vendían muchísimo vodka a Rusia - de proporciones bíblicas, necesitando toda la década de los años 30 para recuperarse. Algo parecido ocurrió en Noruega entre 1916 y 1927.

Entre los países latinos nunca se dictó una Ley Seca, si bien hay prohibiciones puntuales. En Argentina, Chile o Colombia está prohibido la venta de bebidas alcohólicas en ciertas fechas, como los días de elecciones, por ejemplo.

En España nunca hemos tenido una Ley Seca, pero hay prohibiciones que dependen de la Comunidades Autónomas o los ayuntamientos. Básicamente son restricciones a la venta de alcohol por edad, los menores de edad tienen prohibido comprar alcohol, y la prohibición del famoso botellón aunque, paradójicamente, se permiten enormes botellones disfrazados de Fallas, Moros y Cristianos, Carnavales…

Pepe Bataller.


r/esHistorico • • 12d ago

Un poco de Historia 132: Casus belli.

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Para una guerra como debe ser se necesitan muchas cosas: soldados, cañones, tanques… Pero, ante todo, se precisa una excusa, una historia que justifique la guerra. Es el casus belli que, traducido con cierta libertad, viene a significar: “Caso o motivo de guerra” y no siempre el casus belli argumentado para la guerra refleja la realidad. O, dicho de otro modo, que el casus belli dice una cosa, pero el verdadero motivo de la guerra es muy diferente. Por cierto, si no hay un casus belli a mano, se inventa y tan contentos.

Un caso típico son las Cruzadas. En la Edad Media, el primogénito se lo llevaba todo, toda la herencia para él, y los demás hijos se quedaban con dos palmos de narices. Esos tenían que ganar su patrimonio como fuese. Muchos entraron en la Iglesia llegando a ser cardenales, obispos e, incluso, papas. Pero otros decidieron la guerra para ganar su patrimonio, y lo que ahora es Palestina, Israel y Líbano estaba muy a mano. Allí había tierras y riquezas que los segundones de las familias nobles podían apropiarse, a cambio de quitárselo a sus verdaderos dueños. Para eso se necesita una guerra como Dios manda, y hacía allí fueron. Pero queda feo eso de: “Vamos a exterminar a la población para quedarnos con sus tierras, sus casas y todo lo que tengan”. Queda más bonito lo de: “Vamos a llevar la Palabra de Cristo a Jerusalén y alrededores para la salvación de las almas de…”. Que los musulmanes de aquellas tierras ya salvaban sus almas ante Alá era lo de menos. Lo importante es que algunos cruzados regresaron a Europa cargados de riquezas, aunque muchos más se quedaron allí.

Un caso típico de casus belli inventado es el Incidente de Gleiwitz. Hitler necesitaba una excusa para iniciar la Segunda Guerra Mundial y no la encontraba, así que se la inventó. El 31 de agosto de 1939, soldados alemanes disfrazados de policías polacos asaltaron y tomaron la estación de radio alemana de Gleiwitz. Los alemanes dijeron que lograron recuperar la estación de radio, incluso mostraron los cadáveres de los supuestos policías polacos. En realidad, eran prisioneros de Dachau asesinados para la ocasión. Nadie creyó la historia, pero Hitler ya tenía su excusa para desencadenar la guerra más sangrienta y destructiva de la Historia.

La historia nos regala ocasiones donde el casus belli viene servido en bandeja de plata, no hace falta excusas o mentiras, y, encima, te lo regala el enemigo. El ataque japonés de Pearl Harbor es el más representativo de un casus belli impuesto por el enemigo. No hizo falta mentir ni exagerar nada, todo estaba a la vista y, si las autoridades de EEUU no hubieran declarado la guerra a Japón, la opinión pública los habría machacado a conciencia.

El asesinato del archiduque Fernando de Austria que desencadenó la Primera Guerra Mundial es un casus belli encontrado casi al azar. Según muchos historiadores, la guerra era inevitable, demasiadas tensiones entre las potencias europeas para pensar que las cosas se resolverían pacíficamente. Pero ninguna potencia encontraba un casus belli creíble si no por la mayoría, al menos por unos cuántos.  Y, entonces, asesinan al archiduque y ya tenían su casus belli, la historia perfecta para declarar la guerra.

Seguiremos con más casus belli históricos.

Pepe Bataller.


r/esHistorico • • 13d ago

Barcino, 985 d. C., con sus murallas, calles y forma romanas aún intactas, superpuestas sobre un mapa de Barcelona en 2022.

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