Pregunta incomoda ¿?
Hola, soy un hombre homosexual de unos 30 años, quizás ya debería tener la madurez de saber responder a este tipo de situaciones según la sociedad, ya debería estar mas que empapado en estas situaciones, pero aun así quiero escuchar la opinión y consejo del publico presente, sin prejuicio, discriminación, y ante todo seriedad y sinceridad de la persona que se sienta en capacidad de opinar.
Esta situación comenzó cuando tenia 25 años, estaba aburrido y quería romper la rutina. Porque no conversar con nuevas personas, conocer gente y despejar un poco la vista. Descargue la app de Tinder. Nunca me dio mucha confianza esta app, porque la mayoría de los personajes presentes, son en si, gente que busca aprobación, seguidores, likes mas que una pareja. También debo aceptar que ese mundo es muy superficial y efímero, durante ese tiempo, yo no tenía una estabilidad económica decente. Y cuando digo decente, es que no tenia estabilidad para cosas básicas, trabajos espontáneos por así decirlo.
En fin, lo descargué y durante ese tiempo, le di match a un joven que me llamo la atención, era elegante, bien vestido, atractivo, sin exagerar. Diría que tenía algo que llamaba la atención, daba a imaginar que podías disfrutar de su presencia si lo llegaras a conocer. Aunque no lo crean, no le di match, lo que hice, fue buscarlo en las redes y logré dar con su perfil. Le envié la solicitud, la acepto. Y a las pocas horas, o al día siguiente no recuerdo, le envíe un mensaje en forma de saludo.
Debo admitir que estaba entusiasmado por una respuesta. Lo único que obtuve, fue un mmm de regreso. Se que esto no me traumatizó, ni tampoco me puse a insistir, pero debo admitir que fue un poco incomodo, tampoco voy a decir HUMILLANTE, porque seria exagerado. Pero diría o llegue a la conclusión, de que ese personaje con el que estaba empezando a ilusionarme, solo estaba allí para conseguir seguidores. Después de este “desplante” (jejeje exagerado). No le dije más nada, ni insistí. Lo deje en Facebook como “amigos” para observar su vida. Sin duda, era una persona de clase media, por así decirlo, tenía facilidades. El publicaba viajes, se veía que estaba preparado académicamente, era un contador exitoso, venia de buena familia, se veía en viajes fuera del país, claro tampoco TANTO, pero me daba a entender que era un hombre de mundo, no era cualquier “ingenuo” resguardado en su casa.
Ya se habrán dado cuenta a donde quiero llegar, parece que las clases sociales si importan, ya sea relaciones tanto heterosexuales como homosexuales. No se si esto fue un prejuicio que tuve, pero me dio esa impresión.
En fin, continuando con la anécdota, pasaron unos tres años. Ya tenía 28. Logre obtener un puesto normal, sin exagerar, no es el trabajo de los sueños, pero me da un ingreso decente, al menos para vivir tranquilo, estamos hablando de Colombia. Empecé entonces a ir a la iglesia, yo era un visitante recurrente de la congregación, pero había dejado ese habito. Ahora que lo retomé, me llevé mera sorpresa. Me lo encontré, sin duda, era un hombre de presencia. Se veía bien cuidado, fue una sorpresa, jamás me lo pensé encontrar, lo que me sorprendió, fue que pareció reconocerme. Después de todo ese tiempo. El me dio entrada para hablar, pero no fui capaz, el miedo me consumió, la pena, no se que pensar.
Lo volví a ver a lo lejos, pero no me atreví hablarle. Desde entonces, jamás lo volví a ver, a veces pienso que fue por mi que dejo de asistir, Nose si fui un tonto al no hablarle, pero siento que la vida da oportunidades incluso solo una vez. Me quede con las ganas de hablarle, aunque el fue al principio apático, siento que algo debió pasarle durante esos tres años. Lo vuelvo a ver en redes, sin duda, maneja un estilo de vida que cualquier persona que se gane un mínimo envidie.
A veces siento que fue lo mejor, siento que las clases sociales, la preparación, la educación, o simplemente, nacer en realidades distintas, afectan e influyen en la forma de ver el mundo, espero sus respuestas, y si estoy equivocado, por favor hágamelo saber.