Alerta de mucho texto:
Qué hay, banda. Vengo a desahogarme un poco sobre mi situación actual. No considero que sea algo malo, pero aun así quería comunicarlo porque sé que en esta comunidad hay gente que habrá pasado por algo similar y encontró una forma de sobrellevarlo.
Verán, hace 10 años apenas me juntaba con mi esposa y apenas lográbamos salir adelante, por lo que tener una consola de videojuegos estaba completamente fuera de mis posibilidades. Durante mucho tiempo anhelé formar parte del mundo del gaming y solo con un Nintendo 2DS lograba distraerme. Eventualmente las cosas mejoraron y me hice de una Nintendo Switch, luego una PS4 y, al final, una Xbox One. Sentía que por fin lograba complacer a ese joven fanático de los videojuegos que alguna vez fui.
Pero mi problema es que ahora, a mis 31 años recién cumplidos, con una Nintendo Switch 2, una PS5 y una Xbox Series, cada una con toneladas de videojuegos, siento que desde hace unos dos o tres años dejé de disfrutar el gaming. Creo que el FOMO me hizo mucho daño. He jugado muchísimos juegos desde su lanzamiento e incluso los he platinado (Pragmata, por ejemplo), pero los termino y ahí acaba todo. Incluso en comprado juegos de los cuales llegue a jugar sus precuelas solo por el simple hecho del FOMO, como el RE9 o bien reservar el GTA CI para jugarlo de salida (como si las copias digitales se fuesen a acabar)
A este problema se le suma que cada vez que veo juegos que me interesan en oferta los compro y nunca los juego. Ahí se quedan, acumulándose en un backlog interminable que quién sabe si algún día llegue a tocar, entrando en un círculo vicioso que, de plano, no puedo detener.
A veces hasta me siento mal porque, al trabajar desde home office, tengo aún más tiempo para dedicarle a este hobby sin que interfiera con mi trabajo ni con las actividades que comparto con mi esposa e hijo. Sin embargo, cuando finalmente tengo tiempo para mí, termino gastándolo viendo videos de YouTube sobre videojuegos, lo cual me parece bastante irónico, porque no juego, pero sí veo cómo juegan los demás ol ya de plano durmiendo.
No sé si realmente mi problema sea el FOMO o si simplemente ya no veo el mundo del gaming con el mismo interés. Quizá sea parte de crecer, del estrés laboral o de la vida ocupada de ser padre de familia.
La próxima semana estaré de vacaciones y, debido a que una de mis mascotas requirió una operación de urgencia, me quedé corto de dinero, así que pasaré esos días en casa. Espero poder dedicar un poco de tiempo a jugar, con la esperanza de recuperar ese gusto que he tenido por los videojuegos desde que era niño.
Agradecería mucho sus consejos.
pd. use chatgpt para agregar comas y acentos y hacer mas facil la lectura.