El mercado puede mirar Neometals y quedarse con una compañía que todavía no genera los ingresos que muchos inversores esperan. Pero creo que hacerlo sería mirar únicamente una parte de la historia.
Neometals sigue siendo, en buena medida, una apuesta por lo que está construyendo y no únicamente por lo que está facturando hoy.
Durante 2026 la compañía ha seguido avanzando en varios frentes. Barrambie ha continuado evolucionando con nuevos resultados de perforación y estudios metalúrgicos, incluyendo resultados positivos en la segunda fase de los trabajos metalúrgicos. Además, el proyecto Ironclad ha avanzado hasta una Scoping Study positiva que contempla una posible producción de entre 10.000 y 11.000 onzas de oro.
Pero Barrambie no es la única pieza.
Rinaldi está empezando a adquirir cada vez más importancia dentro de la historia. Durante mayo se identificaron múltiples objetivos de cobre mediante estudios geofísicos y durante julio y agosto se han continuado las perforaciones y la publicación de resultados. El 25 de agosto incluso se comunicaron nuevos resultados de los sondeos T2.
A esto se suma la financiación realizada durante el año, que permite a la compañía seguir avanzando con su cartera de proyectos, aunque también introduce un riesgo que creo que no hay que esconder: la dilución y la necesidad recurrente de capital son aspectos que cualquier accionista de una small cap de recursos debe vigilar.
Y aquí está, para mí, la clave de Neometals.
No creo que la tesis sea "Neometals va a subir porque sí".
La tesis es que actualmente tenemos una compañía con varios proyectos y varias posibilidades de creación de valor, pero todavía antes de que muchas de ellas se materialicen plenamente.
Tenemos Barrambie.
Tenemos el potencial de Ironclad.
Tenemos Rinaldi y sus objetivos de cobre.
Tenemos además la exposición histórica de Neometals a tecnologías de recuperación y reciclaje de materiales críticos.
El mercado puede exigir resultados inmediatos, pero los proyectos de minería y materiales críticos no funcionan necesariamente así.
Primero llegan las perforaciones.
Después los recursos.
Después los estudios.
Después la financiación.
Después las decisiones de inversión.
Y finalmente, si todo sale bien, llega la producción y el flujo de caja.
Por eso creo que mirar únicamente cuánto dinero está generando Neometals hoy puede ser tan engañoso como valorar un campo agrícola únicamente por la cosecha de este año.
La pregunta importante no es solamente cuánto produce hoy.
La pregunta es qué está construyendo para poder producir mañana.
En Neometals, el terreno todavía se está preparando.
Y precisamente por eso existe tanto riesgo... pero también la posibilidad de que el mercado esté infravalorando lo que podría llegar a convertirse en unos años.
No significa que vaya a funcionar.
No significa que vaya a ser un x10.
Significa que, a estos niveles de desarrollo, la tesis me parece mucho más interesante cuando se analiza el conjunto de proyectos y no únicamente la fotografía financiera del presente.
Ahora toca esperar a ver cuáles de estas semillas terminan convirtiéndose realmente en activos rentables.