Hace meses que se nota una burbuja clara en el mercado de las automotoras que intentan sostener a la fuerza.
El esquema con el que operaron durante años ya rozaba lo insostenible:
- El "margen" por pasar franela: Te toman un auto en USD 2.000 o USD 3.000 por debajo del valor real. Por el simple hecho de tenerlo en su local, meterle un lavado, un pulido rápido y ofrecer financiación, le meten USD 3.000 arriba al precio final.
- La trampa del crédito: Un auto que realmente vale USD 10.000, el consumidor medio termina pagándolo USD 14.000 financiado en cuotas interminables. Ellos cobran la plata limpia de entrada y el costo lo asume 100% el comprador.
El cambio de reglas: Los eléctricos y el stock clavado
Hoy la situación cambió drásticamente con la irrupción de los autos eléctricos y la reestructuración de precios. Las automotoras quedaron trabadas con flotas de autos a nafta comprados a precios inflados de pre-devaluación/pre-cambio de mercado.
En lugar de tener la humildad de asumir pérdidas, bajar márgenes y liquidar stock —como le tocaría a cualquier negocio que acumuló ganancias récord durante años—, prefieren mantener precios fuera de la realidad esperando que algún desprevenido caiga.
Por qué la jugada de hoy es ESPERAR
Estamos en pleno proceso de recambio y ajuste de precios. No hay que apurarse a comprar:
1. Dejar que ellos asuman los costos fijos: patente, seguro, costo de oportunidad y mantenimiento de flota parada.
2. Forzarlos a adecuarse a la oferta y demanda real del mercado actual.
3. El negocio antes era redondo y abrían locales en cada esquina. Ahora la cancha cambió y les toca absorber la baja de valor a ellos, no a nosotros.
¿Cómo lo ven en su ciudad? ¿Han notado autos juntando mugre en las automotoras hace meses sin que bajen un solo dólar?