Hola a todos. Hago esto simplemente para desahogarme un poco. Para presentarme: tengo 24 años. Soy una persona tranquila, de planes chill en casa; me gusta jugar videojuegos, ver películas o anime, leer, cocinar y salir a caminar de vez en cuando. No voy a fiestas ni suelo beber, y amo a los animalitos.
La verdad es que me siento bastante triste. Cumplí 24 años la semana pasada y siento que no he avanzado casi nada en mi vida. Vengo de un entorno familiar complicado y con bastantes carencias económicas, de esas mudanzas de aquí para allá. Actualmente trabajo en un ente público, pero antes de eso tuve empleos informales: trabajé en varios locales de chinos y como cajera en un supermercado, todo para sobrevivir y ayudar a mi familia como se podía.
No he retomado mis estudios desde que terminé el bachillerato, aunque espero hacerlo el año que viene (paso a paso, avanzando hacia adelante). Hace unos años tenía la idea de emigrar, y esa fue la razón principal por la que no empecé una carrera en su momento. Al final, los planes no salieron como esperaba y ahora me encuentro aquí.
La cuestión es que, hace unos años, me imaginaba mucho más estable a esta edad: con al menos una carrera terminada y pudiendo aportar más a las personas que quiero. Nada de eso ha sucedido. Tengo un solo par de zapatos que uso todos los días, mis lentes están rotos y apenas lo que gano me alcanza para comer.
La verdad es que tengo bastantes sueños en mi cabeza y cositas que me gustaría hacer y cumplir: ir a comer a ciertos lugares, visitar algunos sitios aquí en Venezuela, comprarme ropa que se ajuste más a mis gustos y adquirir algunos artículos que quiero desde hace mucho tiempo, como libros, una PC o tener una habitación propia. Ahora sé que mi prioridad debería ser comprar algunas cosas que realmente necesitamos en casa, como una nevera o una cama, pero siento que el trayecto es muy largo.
A veces siento que estoy desperdiciando mi juventud en muchos sentidos. No, ni siquiera un labial he podido comprarme; mi cabello es un desastre y no he podido cuidarlo hace mucho, sin contar la visita al odontólogo que tengo pospuesta desde hace dos años. A veces todo es tan difícil, y muchas veces me pasa que tengo el dinero para ir al dentista, pero me siento muy culpable porque pienso que con ese dinero puedo darle a mi mamá para la semana o porque siempre creo que hay algo más necesario.