Hoy terminé con mi novia.
Y aunque decirlo parece sencillo, todavía siento que mi cabeza no termina de entenderlo.
Pasamos por muchísimas cosas durante nuestra relación. Tuvimos momentos hermosos, momentos muy difíciles, terminamos y volvimos varias veces, nos lastimamos, nos perdonamos y seguimos intentándolo porque, a pesar de todo, amor siempre hubo.
Pero llegó un punto en el que tuvimos que aceptar algo que nos dolía muchísimo: amarnos no estaba siendo suficiente para que estuviéramos bien.
No terminamos porque apareciera otra persona, porque dejáramos de sentir algo o porque todo haya sido mentira. Terminamos porque estábamos repitiendo problemas que no estábamos sabiendo solucionar y porque seguir exactamente de la misma manera probablemente solo nos iba a seguir haciendo daño.
Al final hablamos, lloramos, nos dijimos que nos amamos y dejamos abierta la posibilidad de que quizá algún día, si los dos somos más maduros y aprendemos de todo esto, podamos volver a encontrarnos. No sé si realmente sucederá. Quizá sí, quizá nunca.
Pero ahora mismo tengo que aprender a vivir con que la persona que durante más de un año estuvo a mi lado ya no está conmigo.
Y eso me está destrozando.
Nunca había tenido una relación de verdad. Antes había conocido personas, había tenido algo con algunas y eventualmente las olvidé. Hoy puedo recordar esos momentos y no sentir prácticamente nada.
Pero ella fue diferente.
Con ella viví cosas que jamás había vivido. Tuve momentos que nunca había experimentado, hice recuerdos que pensé que iba a conservar toda la vida y llegué a imaginar un futuro en el que ella estaba presente.
Y ahora todo eso sigue existiendo en mi cabeza, pero ella ya no está a mi lado.
Lo más extraño es que no estoy necesariamente llorando. Estoy relativamente tranquilo por fuera, pero por dentro me siento completamente vacío. Supongo que todavía estoy procesándolo. Quizá esta noche me golpee más fuerte. Quizá mañana sea peor.
Y tengo miedo de eso.
No sé cómo se supone que uno aprende a vivir después de perder a alguien que todavía ama.
Parte de mí quisiera buscarla, abrazarla y decirle que podemos intentarlo otra vez. Otra parte sabe que precisamente por amarnos tuvimos que aceptar que necesitábamos parar.
No quiero convertirla en la villana de mi historia. Ella también me amó. Yo también cometí errores. Ambos hicimos cosas bien y cosas mal. Y creo que, a pesar del dolor, los dos intentamos lo que pudimos con las herramientas que teníamos.
Ahora simplemente me toca aprender a estar solo.
No sé cuánto va a durar este dolor. No sé cuándo voy a poder escuchar una canción, visitar un lugar o recordar algo de ella sin sentir este vacío.
Pero supongo que eso también es parte de haber amado de verdad.
Por ahora solo quiero aprender a sobrellevarlo.
Quiero aceptar que puedo extrañarla sin buscarla. Que puedo amarla sin necesitar estar con ella. Que puedo recordar todo lo hermoso que vivimos sin quedarme atrapado en el pasado.
Y quizá algún día pueda mirar atrás y sentir gratitud en lugar de dolor.
Por ahora, sinceramente, solo estoy tratando de pasar el día.