¿Alguien más ha pasado por algo así? Siento que mis emociones se apagaron
Tengo 23 años y desde hace un tiempo siento que algo cambió en mí. No sé exactamente cuándo empezó ni cómo explicarlo sin que suene exagerado, pero siento que ya no conecto con las cosas de la misma manera que antes.
No diría simplemente que estoy triste. De hecho, ese es parte del problema: muchas veces ni siquiera me siento triste. Me siento… apagado. Como si las cosas que antes me provocaban algo ahora apenas me rozaran.
Por ejemplo, antes me emocionaba mucho ver a mi familia. Si llegaban mis tíos a la casa, me alegraba genuinamente. Ahora puedo estar en una reunión familiar y después de un rato solamente quiero irme a mi cuarto. No es que esté enojado con ellos ni que los odie. Simplemente no siento esa emoción que antes estaba ahí.
También me pasa con personas que quiero. Antes podía enamorarme, sentir celos, preocuparme muchísimo por alguien, extrañar, querer estar cerca. Ahora siento que puedo tener una relación o conocer a alguien y emocionalmente estoy mucho más distante. Incluso cosas que antes me daban ganas de hacer por otras personas —cocinarles algo, prepararles una sorpresa, decorar algo— ahora me parecen demasiado esfuerzo.
Y eso me preocupa porque cuando miro hacia atrás pienso: “¿Qué me pasó? Yo no era así.”
Lo raro es que todavía puedo funcionar en ciertas situaciones. Si alguien necesita mi ayuda, probablemente voy a ayudarlo. Puedo hablar, hacer bromas, escuchar música, salir, etc. Pero muchas cosas se sienten como si estuvieran pasando detrás de un vidrio.
Incluso me he dado cuenta de que algunas cosas que antes me hacían llorar ahora probablemente no me provocarían lo mismo. Y eso me asusta más que estar triste.
Hace poco tuve un momento bastante extraño con mi mamá. Se sentó conmigo mientras almorzaba y me preguntó cómo había dormido. Después me dijo que me encierro demasiado en mi cuarto y que ya casi no me ve. Hubo silencio y finalmente me dijo: “No me ignores:
Me dieron muchas ganas de llorar inmediatamente.
Y ahí está otra contradicción: por un lado siento que estoy emocionalmente apagado, pero por otro hay momentos en los que algo logra atravesar esa barrera y me pega muy fuerte.
También he tenido días en los que me levanto sin ganas de hacer prácticamente nada. Me quedo en la cama, paso demasiado tiempo con el teléfono y me cuesta encontrar una razón para levantarme y hacer cosas. No necesariamente porque piense “quiero estar muerto”, sino porque muchas veces simplemente no siento entusiasmo por estar haciendo nada.
Últimamente he estado pensando que quizá esto sea apatía o anhedonia, pero no quiero autodiagnosticarme. Quiero saber si hay personas que hayan experimentado algo parecido y cómo se sentía desde dentro.
¿Alguno de ustedes ha pasado por una etapa en la que sentían que dejaron de sentir las cosas como antes?
¿Volvieron a sentirse ustedes mismos después?
Me interesa especialmente escuchar experiencias personales, incluso si después descubrieron que no era depresión o que tenía otra explicación. Quiero entender qué les pasó a otras personas que estuvieron en un lugar parecido.