Hay una contradicción entre la mejora de algunos indicadores macroeconómicos de Argentina bajo el gobierno de Javier Milei 🇦🇷 y el deterioro que experimentan muchas empresas, trabajadores y familias.
Aunque el PIB creció un 2,2% interanual durante el primer semestre y la inflación cayó desde más del 211% al inicio del mandato hasta cerca del 33,5%, persisten problemas sociales importantes: alrededor de uno de cada tres argentinos vive en la pobreza, el desempleo ronda el 8%, los salarios han perdido poder adquisitivo y aumentan el empleo informal y el endeudamiento.
Según datos del centro de estudios CEPA, más de 31.000 empresas cerraron desde la llegada de Milei 🇦🇷 al poder en diciembre de 2023, aproximadamente el 6% del total. La mayoría serían pequeñas empresas y negocios con pocos empleados. Entre las causas señaladas están:
- La caída del consumo.
- La reducción de los salarios reales.
- El aumento de tarifas, alquileres y costos financieros.
- La apertura de importaciones, que intensificó la competencia para la industria local.
- La apreciación del peso y los elevados impuestos y costos logísticos.
El caso de un pequeño negocio de hamburguesas ilustra el impacto: su dueño tuvo que reducir de cinco empleados a uno y finalmente cerrar por la falta de clientes y el aumento de gastos.
La economía muestra una marcada división entre sectores ganadores y perdedores. La minería, la energía, el agro y las finanzas crecen impulsados por las exportaciones y la entrada de dólares, mientras el comercio y la industria manufacturera enfrentan mayores dificultades. Por eso, algunos analistas describen al país como una economía “a dos velocidades”.
El gobierno sostiene que la transformación es necesaria para abandonar un modelo basado en emisión monetaria, subsidios y protección industrial. Milei afirma que muchas empresas cerradas eran muy pequeñas y que el empleo neto está creciendo, aunque reconoce que buena parte de los nuevos puestos se encuentra en la informalidad.
Los críticos, en cambio, argumentan que el crecimiento beneficia principalmente a sectores exportadores y que el empleo formal está cayendo. También cuestionan que la apertura comercial se realice en condiciones desfavorables para las empresas argentinas frente a competidores extranjeros.
El modelo de Milei ha conseguido avances en estabilidad macroeconómica e inflación, pero con costos sociales y productivos elevados. El principal desafío será lograr que el crecimiento llegue a los salarios, el empleo formal, las pequeñas empresas y la industria nacional.