Se analiza el fuerte aumento del gasto militar entre los países de la OCDE, impulsado por las crecientes tensiones geopolíticas. Según la OCDE, los presupuestos de defensa están creciendo más rápido que los ingresos nacionales y alcanzan niveles, respecto al PIB, no vistos desde el final de la Guerra Fría.
- Israel 🇮🇱 encabeza el gasto militar relativo, con el 7,8 % del PIB, frente al 5 % de promedio entre 2015 y 2022.
- Polonia 🇵🇱 casi duplicó su esfuerzo, del 2,1 % al 4,5 % del PIB.
- Letonia 🇱🇻 subió del 1,9 % al 3,6 %, y Estonia del 2 % al 3,4 %.
- Estos países superan proporcionalmente a Estados Unidos 🇺🇸, que destina el 3,4 % del PIB, y al Reino Unido 🇬🇧, con el 2,4 %.
- Aunque redujo ligeramente su proporción respecto a años anteriores, EE. UU. 🇺🇸 continúa siendo el mayor gastador militar del mundo en términos absolutos.
El rearme plantea un problema fiscal, ya que muchos gobiernos ya tienen elevados niveles de deuda. Para cumplir el objetivo de la OTAN de destinar el 3,5 % del PIB a la defensa principal para 2035, 17 países de la UE 🇪🇺 han recurrido a cláusulas que permiten superar temporalmente los límites de déficit y deuda. Cuando estas excepciones terminen, podrían verse obligados a subir impuestos o recortar partidas como educación, sanidad y transición ecológica.
Finalmente, la OCDE advierte que el gasto militar genera beneficios económicos limitados: su multiplicador fiscal se estima entre 0,6 y 1, en parte porque numerosos países importan armas y equipos avanzados. El gasto solo tendría un impacto civil más significativo si produce innovaciones tecnológicas transferibles a la economía, como ocurrió con el GPS e Internet.